Escrito en inglés por Karl Marx el 10 de abril de 1857 y publicado en el New-York Daily Tribune, núm. 4999, del 28 de abril de 1857. El original inglés no tiene hoy fuente libre: se traduce de la versión alemana de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 12 (Berlín, 1961, pp. 187-193), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. El título es el de la MEW. Se simplifican los encabezados de dos cuadros. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.

Londres, 10 de abril de 1857

Los informes de los inspectores de fábricas del Reino Unido para 1856 contienen estados detallados de estadística fabril, como el número de fábricas, la fuerza en caballos empleada, las máquinas y las personas ocupadas. La Cámara de los Comunes había pedido estados semejantes en 1835, 1838 y 1850; los datos se reunieron a partir de los cuestionarios rellenados por los propietarios de las fábricas. Se ofrecía así abundante material para comparar los distintos períodos del sistema fabril, que según la ley solo comprende las fábricas en las que se emplea la fuerza del vapor o del agua para producir tejidos.

El rasgo más característico de la historia social del Reino Unido durante los últimos seis años se encuentra sin duda en la rápida expansión de este sistema.

El número de fábricas, según los datos de los tres últimos informes, es el siguiente:

183818501856
Fábricas de algodón1.8191.9322.210
Fábricas de lana1.3221.4971.505
Fábricas de estambre416501525
Fábricas de lino392393417
Fábricas de seda268277460
Total4.2174.6005.117

El aumento medio de fábricas, que de 1838 a 1850 había sido de 32 por año, casi se triplicó de 1850 a 1856 y alcanzó 86 al año. En el cuadro siguiente se da un análisis del crecimiento total en cada período:

Crecimiento total de 1838 a 1850Por cientoCrecimiento total de 1850 a 1856Por ciento
Fábricas de algodón6Fábricas de algodón14,2
Fábricas de lana13Fábricas de lana0,5
Fábricas de estambre20Fábricas de estambre4,7
Fábricas de lino6,1
Fábricas de seda66,0

De este cuadro se desprende que el crecimiento en el primer período se limitó a las industrias del algodón, la lana y el estambre, mientras que en el último abarca también las fábricas de lino y de seda. Las proporciones en que las distintas ramas participan en el crecimiento total difieren también en los dos períodos. De 1838 a 1850, el crecimiento principal se dio en el estambre y la lana; la segunda muestra de 1850 a 1856 casi un estancamiento, y el primero cae a una velocidad de crecimiento cuatro veces menor. En cambio, el algodón y la seda encabezan el movimiento durante el último período: la industria de la seda ocupa el primer lugar en crecimiento relativo y la del algodón en crecimiento absoluto.

Las regiones afectadas por este crecimiento de la industria cambiaron considerablemente, con cierto desplazamiento de una parte del país a otra. A la par del crecimiento general se produce un retroceso local, que en muchos condados y ciudades ha llevado a la completa desaparición de fábricas que antes existían. La ley general que rige estos cambios, tanto de decadencia como de crecimiento, es la misma que impregna la industria moderna en todas sus ramas: la ley de la concentración. Así, Lancashire y las partes limítrofes de Yorkshire, que constituyen la sede principal de la industria algodonera, han atraído hacia sí la actividad de otras partes del reino. Mientras que el número de fábricas de algodón aumentó de 1838 a 1856 en 411 en Lancashire y Yorkshire, disminuyó en 52 en los condados de Lanark (Glasgow), Renfrew (Paisley) y Antrim. Del mismo modo se concentra la industria lanera en Yorkshire; mientras allí se suman 200 fábricas de lana, encontramos en Cornualles, Devon, Gloucester, Monmouth, Somerset, Wilts, Gales y Clackmannan la correspondiente disminución en 82. La industria del estambre se limita casi exclusivamente a Yorkshire; en ese condado se registra un aumento de 107 fábricas. La industria del lino es ahora más fuerte en Irlanda que en cualquier otra parte del Reino Unido; pero el aumento de 59 fábricas de lino en Antrim, Armagh, Down y Tyrone va acompañado de una disminución de 31 fábricas en Yorkshire, de 8 en Devonshire, Dorsetshire y Gloucestershire y de 14 en Fifeshire. Al aumento de 76 fábricas de seda en Cheshire, Derbyshire, Nottingham y Gloucestershire se opone una disminución de 13 en Somersetshire. En algunos casos, la decadencia de una rama de la industria se ve compensada por el crecimiento de otra, de modo que los desplazamientos industriales aparecen simplemente como una elaboración más definida del principio de la división del trabajo a gran escala. Pero en conjunto no es así, ya que el avance del sistema tiende más bien a producir una división entre regiones industriales y regiones agrícolas. En Inglaterra, por ejemplo, los condados meridionales de Wilts, Dorset, Somerset y Gloucester se van quedando rápidamente sin fábricas, mientras que los condados septentrionales de Lancashire, Yorkshire, Warwick y Nottingham refuerzan su monopolio industrial. Del aumento total de fábricas en el Reino Unido de 1838 a 1856, que alcanza la cifra de 900, Lancashire reclama por sí solo 360, Yorkshire 344, Warwick 71 y Nottingham 46; el aumento en los dos últimos condados se debe a la introducción de maquinaria perfeccionada en dos industrias particulares: la aplicación de la fuerza del vapor a la máquina de hacer punto en Nottingham y al tejido de cintas en Coventry.

Del aumento del número de fábricas hay que distinguir el aumento de la fuerza en caballos empleada, porque esta no depende solo de la instalación de nuevas hilaturas, sino también de la instalación de máquinas más potentes en las viejas, de la sustitución de la fuerza hidráulica por la máquina de vapor, de la adición de la fuerza del vapor a la rueda hidráulica y de otras mejoras semejantes. El cuadro siguiente compara la fuerza motriz nominal de las fábricas en los años 1838, 1850 y 1856:

Fuerza motriz empleada en las fábricas del Reino Unido (en caballos de vapor)

VaporAguaTotal
1838
Fábricas de algodón46.82612.97759.803
Fábricas de lana11.5259.09220.617
Fábricas de estambre5.8631.3137.176
Fábricas de lino7.4123.67711.089
Fábricas de seda2.4579273.384
Total74.08327.986102.069
1850
Fábricas de algodón71.00511.55082.555
Fábricas de lana13.4558.68922.144
Fábricas de estambre9.8901.62511.515
Fábricas de lino10.9053.38714.292
Fábricas de seda2.8588533.711
Total108.11326.104134.217
1856
Fábricas de algodón88.0019.13197.132
Fábricas de lana17.4908.41125.901
Fábricas de estambre13.4731.43114.904
Fábricas de lino14.3873.93518.322
Fábricas de seda4.3608165.176
Total137.71123.724161.435

Por grande que sea sin duda el aumento de la fuerza motriz que muestran las cifras —59.366 caballos de vapor de 1838 a 1856—, se queda sin embargo muy por debajo de las fuerzas adicionales realmente disponibles y en movimiento para fines industriales. Las cifras del cuadro se refieren todas solamente a la fuerza nominal de las máquinas de vapor y las ruedas hidráulicas, y no a la fuerza que realmente se emplea o puede emplearse. La máquina de vapor moderna de 100 caballos puede desarrollar una fuerza mucho mayor que antes, gracias a las mejoras en su disposición, a la mayor capacidad y la mejor construcción de las calderas, etc., y por eso su fuerza nominal solo puede considerarse un índice a partir del cual calcular su verdadero rendimiento. El señor Nasmyth,1 ingeniero civil, tras explicar en qué consisten las últimas mejoras de la máquina de vapor, gracias a las cuales la misma máquina puede realizar más trabajo con menor consumo de combustible, resume así los resultados:

«De la unidad de peso de una máquina de vapor obtenemos ahora por término medio al menos un 50 por ciento más de trabajo, y en muchos casos las mismas máquinas de vapor que en los días en que la velocidad estaba limitada a 220 pies por minuto daban 50 caballos dan hoy más de 100».

Si se compara el aumento de los caballos de vapor con el de las fábricas, salta a la vista la concentración de la industria lanera en unas pocas manos. Aunque en 1856 solo había ocho fábricas de lana más que en 1850, la fuerza empleada en ellas aumentó en el mismo tiempo en 3.757 caballos. La misma tendencia a la concentración actúa evidentemente en las hilaturas de algodón, de estambre y de lino. Mientras que el número de husos en el Reino Unido ascendía en 1850 y 1856 a 25.638.716 y 33.503.580 respectivamente, el número medio de husos por fábrica era el siguiente:

18501856
Fábricas de algodón14.00017.000
Fábricas de estambre2.2003.400
Fábricas de lino2.7003.700

En los tejidos, sin embargo, parece predominar más bien la tendencia a una expansión de la industria entre muchos propietarios que a su concentración en pocos: en 1856 el número total de telares era de 369.205, frente a 301.445 en 1850, mientras que el número medio de telares empleados por cada fabricante es en 1856 menor que en 1850. Esta aparente desviación de la tendencia general del sistema fabril británico se explica fácilmente, sin embargo, por el hecho de que en el tejido la introducción del sistema fabril es relativamente reciente y el sistema del telar manual todavía no ha sido desplazado del todo. En 1836 la fuerza del vapor se empleaba casi exclusivamente para telares de algodón o para tejidos mezclados con algodón; pero unos años después hubo un rápido aumento del número de telares mecánicos para todos los tejidos, ya fueran de lana, estambre, lino o seda, y este aumento constante continúa hasta hoy. El siguiente cuadro muestra el aumento de los telares mecánicos desde 1836:

183618501856
Fábricas de algodón108.751249.627298.847
Fábricas de lana2.1509.43914.453
Fábricas de estambre2.96932.61738.956
Fábricas de seda1.7146.0929.260
Fábricas de lino2093.6707.689
Total115.793301.445369.205

El aumento de los telares de algodón procede de la expansión de esta rama de la industria, no de la aplicación del vapor a artículos que hasta entonces se tejían exclusivamente a mano; en otros tejidos, en cambio, la fuerza del vapor se aplica ahora a los telares de alfombras, de cintas y de lienzo, donde hasta ahora se había usado poco. La aplicación del vapor al peinado de la lana, que se ha extendido mucho desde la introducción de la peinadora, sobre todo la de Lister,2 ha tenido también como consecuencia que un gran número de personas se quedara sin trabajo.

El alcance del aumento de la fuerza productiva se muestra claramente si se comparan las estadísticas de exportación. En 1850 había 1.932 fábricas de algodón en funcionamiento, y el valor medio de los géneros e hilados de algodón exportados en los tres años que terminaron el 5 de enero de 1850 fue de unos 24.600.000 libras esterlinas. Si las 2.210 fábricas de algodón que funcionaban en 1856 solo hubieran producido géneros o hilados en la misma proporción que las fábricas en 1850, el valor de la exportación sería de 28.000.000 de libras esterlinas. Pero el valor medio de esas exportaciones en los tres años que terminaron el 31 de diciembre de 1855 ascendió a unos 31.000.000 de libras esterlinas. Lo mismo ocurre con las fábricas de lana y de estambre. Vemos, pues, que mientras el número de máquinas que mueve cada caballo de vapor ha aumentado considerablemente, el número de personas ocupadas por caballo de vapor se ha mantenido igual, a saber, 4 personas por término medio. Así se ve en el cuadro siguiente:

Número total de personas ocupadas

183818501856
Fábricas de algodón259.104330.924379.213
Fábricas de lana54.80874.44379.091
Fábricas de estambre31.62879.73787.794
Fábricas de lino43.55768.43480.262
Fábricas de seda34.30342.54456.137
Total423.400596.082682.497

La cifra total de la población trabajadora, 682.497, parece en verdad pequeña si se piensa que solo el número de tejedores a mano y sus familias ascendía en 1838 a unas 800.000 personas. El cuadro siguiente muestra la proporción porcentual de las distintas categorías de mano de obra ocupada:

Niños menores de 13 añosJóvenes varones de 13 a 18 añosMujeres mayores de 13 añosHombres mayores de 18 años
18385,916,155,222,8
18506,111,555,926,5
18566,610,657,025,8

De 1838 a 1850, el número de niños ocupados aumentó, pero no en proporción al aumento general. El aumento del número de niños de 1850 a 1856 es muy considerable y asciende a 10.761, de los cuales 9.655 han sido absorbidos por la industria algodonera. Cabe mencionar además que la filantrópica ley de 1844 permite emplear en las fábricas a niños de 8 años, mientras que antes era ilegal emplear a niños menores de 9.3

  1. James Nasmyth (1808-1890), ingeniero escocés, inventor del martillo pilón de vapor. Marx cita el mismo pasaje en El capital, libro I, capítulo XIII, apartado 3. ↩

  2. Samuel Cunliffe Lister (1815-1906), industrial de Bradford, que perfeccionó la peinadora mecánica de lana. ↩

  3. La ley fabril de 1844 rebajó a 8 años la edad mínima, a cambio de limitar a seis horas y media la jornada de los niños. ↩