Escrito en inglés por Karl Marx el 30 de octubre de 1857 y publicado como editorial en el New-York Daily Tribune, núm. 5170, del 14 de noviembre de 1857. Traducido del original inglés según la transcripción del Marx-Engels Internet Archive (marxists.org), cotejada con la versión alemana de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 12 (Berlín, 1961, pp. 308-313), por la Escuela de marxismo, 2026. El título es el de la transcripción inglesa; la fecha añadida, la de su publicación, lo distingue de otros artículos del mismo título. Se corrigen algunas erratas evidentes de la transcripción, cotejadas con la versión alemana. En el cuadro se corrigen tres erratas de la transcripción según la versión alemana, como confirman las sumas. Las notas son nuestras. Texto original en inglés.

El correo del Arabia nos trae la importante noticia de la caída de Delhi. Este acontecimiento, por lo que podemos juzgar por los escasos detalles de que disponemos, parece haber resultado de la coincidencia de agrias disensiones entre los rebeldes, de un cambio en la proporción numérica de las partes en lucha y de la llegada, el 5 de septiembre, del tren de sitio que se esperaba ya desde el 8 de junio.

Tras la llegada de los refuerzos de Nicholson, habíamos calculado el ejército ante Delhi en un total de 7.521 hombres, cálculo que después se ha confirmado plenamente. Tras la incorporación posterior de 3.000 soldados de Cachemira, prestados a los ingleses por el rajá Ranbir Singh,1 las fuerzas británicas, según The Friend of India, sumaban en total unos 11.000 hombres. Por otro lado, The Military Spectator de Londres afirma que las fuerzas rebeldes habían disminuido hasta unos 17.000 hombres, de los que 5.000 eran de caballería, mientras que The Friend of India calcula sus fuerzas en unos 13.000, incluidos 1.000 de caballería irregular. Como la caballería quedó del todo inútil una vez abierta la brecha y comenzada la lucha dentro de la ciudad, y en consecuencia escapó en cuanto entraron los ingleses, las fuerzas totales de los cipayos, ya aceptemos el cálculo de The Military Spectator o el de The Friend of India, no podían calcularse en más de 11.000 o 12.000 hombres. Las fuerzas inglesas, menos por aumento propio que por disminución de las contrarias, habían llegado a ser, pues, casi iguales a las de los amotinados; su leve inferioridad numérica la compensaban con creces el efecto moral de un bombardeo afortunado y las ventajas de la ofensiva, que les permitían escoger los puntos sobre los que lanzar su fuerza principal, mientras que los defensores se veían obligados a dispersar sus insuficientes fuerzas por todos los puntos del perímetro amenazado.

La disminución de las fuerzas rebeldes se debió todavía más a la retirada de contingentes enteros a consecuencia de las disensiones internas que a las grandes pérdidas que sufrieron en sus incesantes salidas durante unos diez días. Mientras que el propio espectro del Mogol, como los comerciantes de Delhi, se había vuelto contrario al dominio de los cipayos, que les saqueaban hasta la última rupia que habían acumulado, las disensiones religiosas entre los cipayos hindúes y mahometanos y las querellas entre la antigua guarnición y los nuevos refuerzos bastaron para romper su organización superficial y asegurar su caída. Aun así, como los ingleses tuvieron que habérselas con una fuerza solo ligeramente superior a la suya, sin unidad de mando, debilitada y desanimada por las disensiones en sus propias filas, pero que, sin embargo, tras 84 horas de bombardeo, aguantó seis días de cañoneo y de lucha callejera dentro de las murallas y luego cruzó tranquilamente el Jumna por el puente de barcas, hay que confesar que los rebeldes, con sus fuerzas principales, sacaron al final el mejor partido de una mala posición.

Los hechos de la toma parecen ser estos: el 8 de septiembre las baterías inglesas abrieron fuego mucho más adelantadas que la posición original de sus fuerzas, a 700 yardas de las murallas. Entre el 8 y el 11, los cañones pesados y los morteros británicos se empujaron todavía más cerca de las obras; se efectuó un alojamiento y se establecieron baterías con pocas pérdidas, si se considera que la guarnición de Delhi hizo dos salidas el 10 y el 11, intentó repetidas veces abrir nuevas baterías y mantuvo un fuego molesto desde los pozos de tiradores. El 12, los ingleses sufrieron unas 56 bajas entre muertos y heridos. En la mañana del 13 voló el polvorín del enemigo, situado en un bastión, y también el armón de un cañón ligero que batía de enfilada las baterías británicas desde los arrabales de Talwara, y las baterías británicas abrieron una brecha practicable cerca de la puerta de Cachemira. El 14 se dio el asalto a la ciudad. Las tropas entraron por la brecha de la puerta de Cachemira sin oposición seria, se apoderaron de los grandes edificios de las inmediaciones y avanzaron a lo largo de los terraplenes hacia el bastión de Mori y la puerta de Kabul, donde la resistencia se hizo muy obstinada y, en consecuencia, las pérdidas fueron graves. Se hacían preparativos para volver contra la ciudad los cañones de los bastiones tomados y para llevar otros cañones y morteros a puntos dominantes. El 15, los cañones capturados, en los bastiones de Mori y de Kabul, batieron los bastiones de Burn y de Lahore, al tiempo que se abría una brecha en el arsenal y se empezaba a bombardear el palacio. El arsenal fue tomado al asalto al amanecer del 16 de septiembre, y el 17 los morteros siguieron batiendo el palacio desde el recinto del arsenal.

En esta fecha, debido, según dice The Bombay Courier, al saqueo de los correos del Punyab y de Lahore en la frontera del Sind, se interrumpen los partes oficiales del asalto. En una comunicación privada dirigida al gobernador de Bombay se dice que toda la ciudad de Delhi fue ocupada el domingo 20, y que las fuerzas principales de los amotinados la abandonaron a las 3 de la madrugada de ese mismo día y escaparon por los puentes de barcas en dirección a Rohilkhand. Como una persecución por parte de los ingleses era impracticable hasta después de ocupar Salimgarh, situada en el frente del río, es evidente que los rebeldes, abriéndose paso lentamente a fuerza de combates desde el extremo norte de la ciudad hasta su extremo sureste, conservaron hasta el 20 la posición necesaria para cubrir su retirada.

En cuanto al efecto probable de la toma de Delhi, una autoridad competente, The Friend of India, observa que

«es la situación de Bengala, y no el estado de Delhi, lo que debería ocupar en este momento la atención de los ingleses. El largo retraso con que se ha tomado la ciudad ha destruido de hecho todo el prestigio que hubiéramos podido sacar de un éxito temprano; y la fuerza de los rebeldes y su número disminuyen tan eficazmente manteniendo el sitio como con la toma de la ciudad».

Entretanto, se dice que la insurrección se extiende al noreste de Calcuta y por la India central hasta el noroeste, mientras que en la frontera de Assam se han sublevado dos fuertes regimientos de purbias,2 que proponen abiertamente restaurar al antiguo rajá Purandar Singh; los amotinados de Danapur y de Ramgarh, mandados por Kunwar Singh,3 marchaban por Banda y Nagod en dirección a Jabalpur y habían obligado, por medio de sus propias tropas, al rajá de Rewa a unirse a ellos. En la propia Jabalpur, el 52.º regimiento indígena de Bengala había abandonado sus acantonamientos llevándose a un oficial británico como rehén por los compañeros que dejaban atrás. Se informa de que los amotinados de Gwalior han cruzado el Chambal y están acampados en algún lugar entre el río y Dholpur. Quedan por señalar las noticias más graves. La Legión de Jodhpur, al parecer, ha entrado al servicio del rajá rebelde de Auwa, un lugar situado 90 millas al suroeste de Beawar. Ha derrotado a una fuerza considerable que el rajá de Jodhpur había enviado contra ella, ha matado al general y al capitán Monck Mason y se ha apoderado de tres cañones. El general G. St. P. Lawrence4 avanzó contra ella con parte de las fuerzas de Nasirabad y la obligó a retirarse a una ciudad, contra la que, sin embargo, sus intentos posteriores resultaron inútiles. El haber dejado el Sind sin tropas europeas ha dado lugar a una conspiración muy extendida, con intentos de insurrección en no menos de cinco lugares distintos, entre los que figuran Hyderabad, Karachi y Shikarpur. Hay también un síntoma inquietante en el Punyab, donde las comunicaciones entre Multán y Lahore han estado cortadas durante ocho días.

En otro lugar encontrarán nuestros lectores un estado de las fuerzas enviadas desde Inglaterra desde el 18 de junio; las fechas de llegada de los distintos buques las hemos calculado basándonos en datos oficiales, y por tanto a favor del gobierno británico. Por esa lista se verá que, aparte de los pequeños destacamentos de artillería y de ingenieros enviados por la ruta terrestre, todo el ejército embarcado suma 30.899 hombres, de los que 24.739 pertenecen a la infantería, 3.826 a la caballería y 2.334 a la artillería. Se verá también que antes de finales de octubre no cabía esperar refuerzos considerables.

Tropas para la India. He aquí una lista de las tropas enviadas a la India desde Inglaterra desde el 18 de junio de 1857:

Fecha de llegadaTotalCalcutaCeilánBombayKarachiMadrás
20 de septiembre214214............
1 de octubre300300............
15 de octubre1.9061241.782.........
17 de octubre288288............
20 de octubre4.2353.845390.........
30 de octubre2.0284791.549.........
Total de octubre8.7575.0363.721
1 de noviembre3.4951.2341.629...632...
5 de noviembre879879............
10 de noviembre2.7009043404001.056...
12 de noviembre1.6331.633............
15 de noviembre2.6102.132478.........
19 de noviembre234.........234...
20 de noviembre1.216...278938......
24 de noviembre406...406.........
25 de noviembre1.276............1.276
30 de noviembre666...462204......
Total de noviembre15.1156.7823.5931.5421.9221.276
1 de diciembre354......354......
5 de diciembre459......201...258
10 de diciembre1.758...607...1.151...
14 de diciembre1.057......1.057......
15 de diciembre948......647301...
20 de diciembre693185...300208...
25 de diciembre624.........624...
Total de diciembre5.8931856072.5592.284258
1 de enero340......340......
5 de enero220............220
15 de enero140............140
20 de enero220............220
Total de enero920......340...580
De septiembre al 20 de enero30.89912.2177.9214.4414.2062.114
Tropas enviadas por la ruta terrestre:
2 de octubre235 ingenieros117......118...
12 de octubre221 artilleros221............
14 de octubre244 ingenieros122......122...
Total de octubre700460......240...
Total.........31.599
Hombres en camino desde el Cabo, llegados en parte...4.000
Total general...35.599
  1. Ranbir Singh (1830-1885), hijo y sucesor del maharajá Gulab Singh de Cachemira, muerto en 1857. ↩

  2. Soldados originarios del este del Indostán (Oudh y Bihar), de donde procedía la mayoría de los cipayos del ejército de Bengala. ↩

  3. Kunwar Singh (h. 1777-1858), zamindar de Jagdishpur, en Bihar, jefe de los amotinados de Danapur. ↩

  4. George St. Patrick Lawrence (1804-1884), hermano de Henry y de John Lawrence, agente del gobernador general en Rajputana. ↩