Escrito en inglés por Karl Marx y Friedrich Engels entre el 10 y el 15 de septiembre de 1857 y publicado sin firma en The New American Cyclopaedia. A Popular Dictionary of General Knowledge (Nueva York, D. Appleton and Company), tomo II, 1858, págs. 624-625. Traducido del texto de la enciclopedia, cotejado con la versión alemana de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 14 (Berlín, 1961), págs. 88-90, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en inglés

BARCLAY DE TOLLY, Michel (Mijaíl), príncipe y mariscal de campo ruso, nacido en Livonia en 17591 y muerto en Insterburg, en la Prusia Oriental, el 25 de mayo de 18182. En 1769, sin haber cumplido aún los 11 años, entró en el ejército ruso y sirvió durante 29 años en sus diferentes campañas contra los turcos, los suecos y los polacos, pero no salió de los grados inferiores hasta 1798. Se distinguió en la campaña de 1806. Su reputación militar data del año 1807, cuando, al frente de la vanguardia rusa, defendió con la mayor bravura Eylau, en Prusia, resistiendo largamente en las calles, en la iglesia y en el cementerio de aquella ciudad. En 1808 rechazó a los suecos hasta Carelia y, en 1809, como general de infantería, imitó en una escala mucho mayor la célebre marcha de Carlos Gustavo3 sobre las aguas heladas del Pequeño Belt, haciendo marchar a 12.000 rusos con artillería, municiones, víveres e impedimenta sobre el hielo que cubría el golfo de Botnia. Tomó Umeå, aceleró con su aparición la revolución que se preparaba contra Gustavo IV y obligó a los suecos a pedir la paz. A partir de 1810 se le confió la dirección del Ministerio de la Guerra ruso. En 1812 asumió el mando del 1.er Ejército del Oeste. Su cuerpo principal, a cuya cabeza se puso él mismo y que los informes oficiales habían inflado hasta 550.000 hombres, resultó en realidad no constar más que de 104.000, mientras que el total de las tropas estacionadas desde las costas del Báltico hasta las orillas del Prut no pasaba de 200.000. Así, la retirada del ejército ruso, cuya idea original Napoleón atribuyó falsamente a Barclay de Tolly en sus memorias de Santa Elena, y que mucho antes de la ruptura entre Rusia y Francia había elaborado el general prusiano Phull4, y que después de la declaración de guerra volvió a recomendar Bernadotte a Alejandro, había dejado de ser una cuestión de elección para convertirse en una necesidad imperiosa. Barclay de Tolly tuvo el gran mérito de resistir los clamores ignorantes que pedían batalla, tanto desde la tropa rusa como desde el cuartel general, y además condujo la retirada con notable habilidad, empeñando sin cesar en combate una parte de sus tropas para dar al príncipe Bagratión ocasión de reunirse con él y al almirante Chichagov facilidades para caer sobre la retaguardia del enemigo. Cuando se vio forzado a combatir, como en Smolensk, tomó una posición que impidió que la batalla fuera decisiva. Cuando, no lejos de Moscú, ya no podía evitarse una batalla decisiva, eligió la fuerte posición de Gzhatsk, difícil de atacar de frente y que solo podía rodearse dando rodeos muy largos. Ya había apostado allí su ejército cuando llegó Kutúzov, en cuyas manos habían puesto el mando supremo las intrigas de los generales rusos y las murmuraciones del ejército moscovita contra el extranjero que encabezaba la guerra santa. Por despecho contra Barclay de Tolly, Kutúzov abandonó las líneas de Gzhatsk, a consecuencia de lo cual el ejército ruso tuvo que aceptar la batalla en la desfavorable posición de Borodinó. Durante esa batalla, el 26 de agosto5, Barclay, que mandaba el ala derecha, fue el único general que mantuvo su puesto, y no se retiró hasta el día 27, cubriendo así la retirada del ejército ruso, que sin él habría quedado completamente destruido. Tras la retirada de Borodinó, más allá de Moscú, fue de nuevo Barclay de Tolly quien impidió todo intento inútil de defender la ciudad santa. Durante la campaña de 1813, Barclay tomó la fortaleza de Thorn el 4 de abril de 1813, venció a Lauriston en Königswartha, cubrió, tras la derrota de Bautzen, el 8 de mayo, la retirada del ejército aliado, ganó la batalla de Görlitz, contribuyó a la capitulación de Vandamme y se distinguió en la batalla de Leipzig. Durante la campaña de 1814 no mandó ningún cuerpo independiente y actuó más en calidad administrativa y diplomática que militar. Por la severa disciplina que impuso a las tropas bajo su mando directo se ganó la buena opinión del pueblo francés. Al volver Napoleón de Elba, llegó demasiado tarde de Polonia para asistir a la batalla de Waterloo, pero tomó parte en la segunda invasión de Francia. Murió durante un viaje a los baños de Karlsbad. Los últimos años de su vida se vieron ensombrecidos por la calumnia. Fue, sin duda alguna, el mejor de los generales de Alejandro: modesto, perseverante, resuelto y lleno de sentido común.

  1. En realidad nació en 1761, como advierte la MEW. ↩

  2. La MEW da el 26 de mayo. ↩

  3. Carlos X Gustavo de Suecia, que en 1658 cruzó con su ejército el Pequeño Belt helado. ↩

  4. Karl Ludwig von Pfuel (Phull), consejero militar del zar Alejandro I. ↩

  5. Fechas según el calendario juliano, vigente entonces en Rusia (7 de septiembre del calendario gregoriano); lo mismo el 8 de mayo de Bautzen. ↩