Escrito en inglés por Friedrich Engels hacia el 5 de octubre de 1857 y publicado sin firma en The New American Cyclopaedia (Nueva York, D. Appleton and Company), vol. III, 1858, págs. 451-452. Traducido del texto de la enciclopedia (escaneos de dominio público del Internet Archive, con el OCR corregido sobre las imágenes de las páginas), cotejado con la versión alemana de Marx/Engels, Werke, tomo 14 (Berlín, 1961), págs. 141-142, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en inglés
BOMBA o granada: proyectil hueco de hierro para cañones pesados y morteros, lleno de pólvora, que se dispara con una elevación considerable y está destinado a obrar por la fuerza de su caída y de su explosión. Las bombas son por lo general los mayores de todos los proyectiles en uso, porque el mortero, más corto que cualquier otra clase de pieza, puede hacerse tanto más grueso de diámetro y de ánima. Hoy se usan comúnmente bombas de 10, 11 y 13 pulgadas; los franceses, en el sitio de Amberes de 1831,1 emplearon un mortero y granadas fundidos en Bélgica de 24 pulgadas de calibre. La pólvora contenida en la bomba se hace estallar mediante una espoleta, un tubo hueco lleno de una mezcla de combustión lenta que se inflama con el disparo del mortero. Estas espoletas se gradúan de modo que la bomba reviente lo antes posible después de alcanzar su destino, a veces justo antes de tocar el suelo. Además de la pólvora, se meten a veces en la granada unos trozos de mixto de Valenciennes2 para incendiar los objetos combustibles, pero se sostiene que esos trozos son inútiles, porque la explosión los hace añicos, y que los efectos incendiarios de las granadas sin tal mixto son igual de grandes. Las bombas se lanzan con ángulos de 15° a 45°, pero generalmente de 30° a 45°; las granadas mayores con cargas menores alcanzan proporcionalmente su mayor alcance hacia los 45°, mientras que las granadas menores con cargas mayores llegan más lejos hacia los 30°. Las cargas son en todos los casos proporcionalmente pequeñas: una bomba de 13 pulgadas, que pesa 200 libras, disparada con un mortero a 45° de elevación, alcanza con una carga de 3½ libras de pólvora 1.000 yardas, y con 20 libras, o sea 1/10 de su peso, 4.200 yardas. Los efectos de una bomba así, que cae desde una altura tremenda, son muy grandes si da en algo destructible. Atraviesa todos los pisos de una casa y perfora bóvedas de considerable resistencia; y aunque una granada de 13 pulgadas solo contiene unas 7 libras de pólvora, su reventón obra como la explosión de una mina, y los cascos vuelan hasta 800 o 1.000 yardas si no encuentran obstáculo. En cambio, si cae en tierra blanda, se hunde en ella a una profundidad de 8 a 12 pies y se apaga o estalla sin hacer daño. Por eso las bombas se usan a menudo como pequeñas minas o fogatas,3 enterradas a un pie de profundidad en los lugares por donde ha de pasar el enemigo; para darles fuego se prepara una mecha lenta o un reguero de pólvora. Esta es la primera forma en que aparecen en la historia: los chinos, según sus crónicas, empleaban varios siglos antes de nuestra era bolas de metal llenas de mixto explosivo y de pequeños trozos de metal, a las que se daba fuego con una mecha lenta. Se usaban para defender desfiladeros, depositándolas en ellos al acercarse el enemigo. En 1232, en el sitio de Kai-fong-fu,4 los chinos, contra un asalto, hicieron rodar bombas desde el parapeto sobre los mongoles asaltantes. Mahmud Shah de Guyarat, en el sitio de Champanir, en 1484, lanzó bombas dentro de la ciudad. En Europa, por no hablar de casos anteriores de carácter más dudoso, los árabes de España, y tras ellos los españoles, dispararon granadas y balas incendiarias con piezas de artillería desde comienzos del siglo XIV, pero lo caro y difícil de fabricar proyectiles huecos impidió durante mucho tiempo su introducción general. Solo desde mediados del siglo XVII se han convertido en un elemento importante de la artillería de sitio.
Así en la enciclopedia; el sitio de la ciudadela de Amberes por el ejército francés fue en noviembre y diciembre de 1832, y así lo corrige la versión alemana de la MEW. ↩
Composición incendiaria de la artillería de la época, que se metía en trozos en los proyectiles huecos. ↩
La fogata (en inglés y francés fougasse) es un hornillo de mina pequeño y poco profundo que se hace estallar bajo los pies del enemigo. ↩
Kaifeng, entonces capital de los Jin, asediada por los mongoles en 1232-1233. ↩