Escrito en inglés por Friedrich Engels hacia el 21 de enero de 1858 y publicado sin firma en The New American Cyclopaedia (Nueva York, Appleton), tomo IV (1859), pág. 489. Traducido del texto de la Cyclopaedia, cotejado con la versión alemana de Marx/Engels, Werke, tomo 14 (Berlín, 1961), págs. 236-237, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en inglés

CARRONADA: pieza corta de artillería de hierro, construida por primera vez en la fundición de Carron, en Escocia, en 1779, para la marina británica, y empleada por primera vez contra los Estados Unidos. Las carronadas no tienen muñones, sino una argolla bajo el centro de la pieza por la que se sujetan a la cureña. El ánima tiene recámara, y la boca está vaciada como una taza. Son muy cortas y ligeras: hay unas 60 o 70 libras de pieza por cada libra de peso de la bala rasa, y su longitud va de 7 a 8 calibres. La carga, por consiguiente, no puede ser sino débil, y va de 1/16 a ⅛ del peso del proyectil.

Las carronadas, cuando se introdujeron, gozaron de gran favor entre los marinos. Su ligereza y su retroceso insignificante permitían colocar muchas a bordo de los pequeños buques de guerra de la época. Su alcance parecía proporcionalmente grande, lo que se debía: 1, a un viento reducido,1 y 2, a su gran ángulo de mira, que resultaba del grosor del metal en la culata y de la cortedad de la pieza; y el gran peso de metal que lanzaban las hacía muy temibles a corta distancia. Se adoptaron en el servicio de los Estados Unidos hacia 1800. Pronto se descubrió, sin embargo, que esta clase de artillería no podía competir con piezas más largas y pesadas que lanzaban sus proyectiles con carga plena y a poca elevación. Así se ha comprobado que los cañones largos ordinarios del servicio británico tienen, con 2° de elevación, y los cañones de granada con 3°, el mismo alcance que las carronadas del calibre correspondiente con 5° (a saber, unas 1.200 yardas). Y como la probabilidad de acertar disminuye a medida que aumenta la elevación, el uso de carronadas a más de 1.200 yardas y con una elevación de 5° está completamente fuera de discusión; en cambio, los cañones largos pueden emplearse con efecto considerable a distancias de hasta una milla y aun de 2.000 yardas. Lo demostraron de modo palmario las dos escuadras que se enfrentaron en los lagos Erie y Ontario durante la guerra angloamericana de 1812-1814. Los buques norteamericanos tenían cañones largos, mientras que los británicos iban armados sobre todo con carronadas. Los norteamericanos maniobraron de modo que se mantenían justo fuera del alcance de las carronadas británicas, mientras sus propios cañones largos castigaban duramente los cascos y el aparejo de sus adversarios. A consecuencia de estos defectos, las carronadas han caído casi en desuso. En tierra los británicos las emplean de vez en cuando en los flancos de los bastiones y en las casamatas, donde solo hay que flanquear un corto tramo de foso, sobre todo con metralla. La marina francesa tiene una carronada con muñones (carronade à tourillons); pero en realidad es un cañón de gran potencia.

  1. «Viento»: la diferencia entre el diámetro del ánima y el del proyectil. ↩