Escrito en inglés por Karl Marx a finales de junio o comienzos de julio de 1860 (la MEW dice «finales de junio/comienzos de agosto», sin duda por errata) y publicado en el New-York Daily Tribune, núm. 5998, del 16 de julio de 1860. El original inglés no está disponible en una edición libre; traducimos de la versión alemana de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 15 (Berlín, 1961, pp. 73-77), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Se añade la fecha al título para distinguirlo de los artículos del mismo nombre del 29 de septiembre de 1860 y del 23 de noviembre de 1861. Se corrigen algunas erratas evidentes de la edición digital de la MEW. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.

Los informes estadísticos del Board of Trade1 correspondientes a los cinco meses hasta el 31 de mayo de 1860, que acaban de publicarse en Londres, muestran solo una ligera variación en la exportación británica en comparación con la de los cinco primeros meses de 1859. De 52.337.268 libras esterlinas en 1859 subió en 1860 a 52.783.535, y este pequeño excedente se debe únicamente a un aumento en mayo de este año. Lo primero que nos llama la atención cuando comparamos las exportaciones respectivas de los cinco primeros meses de 1860 y de 1859 es una considerable disminución del comercio de exportación británico a la India Oriental británica, como se ve en el siguiente cuadro:

Principales artículos británicos exportados a la India Oriental en los cinco meses hasta el 31 de mayo inclusive

Cantidades 1859Cantidades 1860Valores 1859 (en libras)Valores 1860 (en libras)
Cerveza y ale, en barriles168.355166.461507.308491.609
Tejidos de algodón, en yardas396.022.733311.163.7654.884.9823.977.289
Hilado de algodón, en libras17.411.54215.044.8121.002.439903.516
Hierro (lingotes, pernos, barras), en toneladas16.85112.194127.67890.954
Hierro (fundido), en toneladas12.1384.108132.94642.912
Hierro (forjado), en toneladas11.82310.554188.126195.659
Chapa de hierro y carriles [en toneladas]31.58279.117169.072437.170
Loza y porcelana--34.53024.039
Pasamanería y artículos de moda--83.83242.126
Cuero: guarnicionería y arneses--16.78015.600
Maquinaria: máquinas de vapor--73.087100.846
otras máquinas--165.899196.928
Hojalata--19.1276.441
Total7.405.8086.529.089
Disminución de la exportación976.719

Del cuadro anterior se desprende que la disminución total de las principales exportaciones a la India Oriental asciende a cerca de un millón de libras esterlinas, que es mayor en los artículos principales (tejidos e hilados de algodón) y que la única excepción la forman los artículos directamente relacionados con la construcción de ferrocarriles. Hay que tener en cuenta, además, que las noticias comerciales llegadas con el último correo de ultramar son muy desfavorables y apuntan a una saturación de los mercados, de modo que el valor de las exportaciones, tal como se ha declarado y estimado en Inglaterra, a un nivel de precios muy por encima de la media, no se realizará en modo alguno en la India. Ya no cabe ninguna duda de que el comercio indio ha sido forzado en exceso. La demanda artificial que el gobierno estimuló durante la sublevación india, el impulso que dio a la actividad comercial el fin de los disturbios revolucionarios y la contracción de la mayoría de los demás mercados, consecuencia de la crisis general de 1857-1858: todas estas circunstancias hicieron que el volumen del comercio indio se hinchara más allá de su capacidad natural de absorción. Aun así, según toda la experiencia pasada, la prosperidad recién estrenada del mercado habría podido aguantar unos años más el bombardeo de géneros de algodón, de no ser por la intromisión sabihonda del gobierno británico. Al señor Wilson2, por lo visto, se le mandó a Calcuta expresamente para sacudir el comercio anglo-indio con torpes medidas fiscales en el interior y, al mismo tiempo, con la imposición de onerosos aranceles a las importaciones del extranjero. ¿Se ha visto alguna vez en toda la historia del comercio un espectáculo como el del Reino Unido, que permite que su principal mercado colonial quede paralizado por medidas arbitrarias de su propio gobierno, mientras al mismo tiempo se inclina servilmente ante el emperador de los franceses y tolera sus injerencias políticas con el pretexto de una aparente rebaja de los aranceles franceses?3

Las exportaciones al mercado australiano, aunque muestran cierto descenso en el algodón, presentan en conjunto un aumento tanto en cantidad como en valor. Sin embargo, para llegar a una apreciación correcta del estado actual del mercado de las colonias australianas, debemos pasar de los informes estadísticos del Board of Trade a las noticias comerciales más recientes. Los informes de Adelaida hasta el 26 de abril se quejan de que continúan los envíos excesivos de mercancías desde Inglaterra y de un predominio general de la especulación, el fraude y el exceso de oferta. Se dice que se ha hecho necesaria una liquidación general de las firmas insolventes. En Sídney, Nueva Gales del Sur, se han declarado ya varias quiebras, que afectan a nueve casas comerciales con un pasivo total de 400.000 libras. Tres cuartas partes de esa suma se dan por definitivamente irrecuperables, y la pérdida recae sobre los bancos y los acreedores ingleses. De una relación de las quiebras australianas de los últimos 17 años que acaba de recibirse se desprende que su número en 1858 fue el triple que en 1857, y que en 1859 aumentó otro 50 por ciento; este año, hasta mediados de abril, el número de quiebras ha vuelto a crecer en cerca de un 7 por ciento. El pasivo de las firmas que suspendieron pagos de 1822 a 1859 ascendió en total a 5.981.026 libras, y el activo consignado en los balances, a 3.735.613 libras; pero de esta última suma no llegó a realizarse ni el 50 por ciento.

La considerable disminución del valor y, en la mayoría de los casos, también de la cantidad de las mercancías británicas exportadas a los Estados Unidos queda ilustrada por el siguiente extracto:

Principales artículos exportados a los Estados Unidos en los cinco meses hasta el 31 de mayo inclusive

Cantidades 1859Cantidades 1860Valores 1859 (en libras)Valores 1860 (en libras)
Carbón, en toneladas68.020106.92567.78566.196
Tejidos de algodón, en yardas88.441.11284.208.5981.562.9181.491.721
Tejidos de lino, en yardas25.476.44420.974.699776.780643.676
Hierro en bruto, en toneladas37.51021.497106.47662.919
Lingotes, pernos, barras, en toneladas48.06337.824394.426293.294
Hierro forjado, en toneladas16.02416.488200.576189.854
Chapa de hierro y carriles, en toneladas12.1074.62261.72124.559
Aceite de semillas, en galones795.808511.60295.15457.230
Artículos de seda, en libras119.71958.836128.13368.866
Tejidos de lana y mixtos, en yardas22.697.61918.250.639892.026733.000
Loza y porcelana--234.492281.532
Pasamanería y artículos de moda--719.754637.035
Hojalata--524.615464.630

Francia era, naturalmente, el país que podía compensar la contracción de los mercados de la India Oriental, de las colonias australianas y de los Estados Unidos. Pero un examen detenido muestra que el comercio de exportación inglés a Francia no ha perdido nada de su tradicional exigüidad. En cuanto a los tejidos y los hilados de algodón, el señor Milner Gibson4, presidente del Board of Trade, parece avergonzarse del triste papel que desempeña y haber juzgado oportuno, en consecuencia, suprimirlos por completo de los informes. Lo mismo ocurre con los tejidos y los hilados de lino y con los artículos de seda. El valor de las exportaciones en los periodos correspondientes de 1859 y de 1860 muestra para el año en curso un descenso en la seda torcida, de 130.260 a 88.441 libras; en la seda retorcida y los hilados de seda, de 50.520 a 29.643 libras; en la maquinaria, de 98.551 a 64.107 libras, y en el carbón, de 253.008 a 206.317 libras, mientras que ha habido cierto aumento en la exportación de hierro, cobre, lana e hilados de lana cardada y peinada.

La importación de vino francés ha aumentado, pero no más que la importación de todas las demás clases de vino. Para terminar, podemos afirmar que los síntomas de contracción de los principales mercados, considerados en relación con las inquietantes perspectivas para el otoño, con las fuertes demandas del gobierno inglés y de otros gobiernos al mercado de dinero y con la incierta situación política de Europa, parecen anunciar cualquier cosa menos una temporada feliz para el otoño de 1860.

  1. Ministerio británico de Comercio. ↩

  2. James Wilson (1805-1860), economista y político liberal, fundador de The Economist; enviado a la India en 1859 como miembro de finanzas del Consejo del virrey, introdujo un impuesto sobre la renta y elevó los aranceles; murió en Calcuta en agosto de 1860. ↩

  3. Alusión al tratado de comercio anglo-francés de enero de 1860 (tratado Cobden-Chevalier). ↩

  4. Thomas Milner Gibson (1806-1884), librecambista de la escuela de Manchester, presidente del Board of Trade (1859-1866). ↩