Resolución aprobada por el Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores el 26 de abril de 1870; la versión alemana, firmada por Karl Marx, se publicó en Der Volksstaat (Leipzig), núm. 38, del 11 de mayo de 1870. Traducida de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 16 (Berlín, 1962, p. 421), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.
Considerando:
que las secciones internacionales1 del continente y de los Estados Unidos de Norteamérica han sido invitadas por el Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores a suscribirse al Bee-Hive2 como órgano oficial del Consejo General y representante del movimiento obrero en la prensa inglesa;
que el Bee-Hive no solo ha suprimido de los informes oficiales del Consejo General las resoluciones que disgustaban a sus protectores, sino que, mediante omisiones, ha falseado sistemáticamente el sentido y el contenido de una serie de sesiones del Consejo General;
que el Bee-Hive, sobre todo desde el reciente cambio de sus propietarios,3 sigue haciéndose pasar por el órgano exclusivo de la clase obrera inglesa, cuando en realidad se ha convertido en el órgano de una fracción capitalista que trata de dirigir el movimiento proletario y de explotarlo en su propio interés de clase y de partido;
el Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores, en su sesión del 26 de abril de 1870, ha resuelto por unanimidad romper toda relación con el Bee-Hive y comunicar públicamente esta resolución a las secciones de Inglaterra, de los Estados Unidos y del continente.
Por encargo del Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores:
Londres, 3 de mayo de 1870
Karl Marx, secretario del Consejo General para Alemania
Según el libro de actas del Consejo General, «las diversas secciones». ↩
The Bee-Hive (La Colmena), semanario obrero londinense (1861-1876), dirigido por George Potter, que publicaba los informes de las sesiones del Consejo General de la Internacional. ↩
En 1870 el periódico pasó a depender económicamente del industrial liberal Samuel Morley y de otros burgueses radicales. ↩