Escrita en español por Friedrich Engels en Londres el 3 de abril de 1872, en nombre del Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores. Publicada en La Emancipación (Madrid), n.º 44, 13 de abril de 1872. El original español no está disponible en una edición libre; traducimos de la versión alemana de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 18 (Berlín, 1962, pp. 63-64), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.
Londres, 3 de abril de 1872
¡Ciudadanos!
El Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores me ha encargado que os transmita sus felicitaciones por la celebración del segundo congreso regional español.1 En efecto, podéis felicitaros de los resultados que habéis alcanzado en tan poco tiempo. La Internacional, que apenas hace tres años que ha arraigado en España, cubre en este momento todo el país con sus secciones y federaciones, se ha establecido en todas las ciudades y está penetrando ahora en los pueblos del campo. Gracias a vuestra actividad y gracias a las persecuciones insensatas y estúpidas de los sucesivos gobiernos de vuestro país, habéis podido alcanzar estos grandes resultados y conseguir que la Internacional se haya convertido en una potencia.2 Pero no olvidemos tampoco que estos resultados solo han sido posibles gracias a la constitución particular de nuestra Asociación, una constitución que deja a cada federación regional o local su plena libertad de acción y no transfiere a los órganos centrales más que el grado de poder estrictamente necesario para que puedan velar por la unidad del programa, defender los intereses comunes e impedir que la Asociación Internacional de los Trabajadores se convierta en juguete de las intrigas burguesas y policiacas.3
Es probable que la medida de las persecuciones que tenéis que sufrir todavía no esté colmada. Si llega ese caso, recordad que hay otros países, como Francia, Alemania, Austria y Hungría, donde los internacionales sufren persecuciones peores y donde, sin embargo, no bajan la cabeza, porque saben, como vosotros, que las persecuciones son el mejor medio de propaganda para nuestra Asociación y que no hay en la tierra fuerza bastante poderosa para ahogar el movimiento revolucionario que nace siempre de nuevo del proletariado moderno. Para destruir la Internacional habría que destruir el suelo que la ha engendrado espontáneamente, es decir, la sociedad moderna.
Saludo fraternal.
Por encargo del Consejo General,
el secretario para España,
Friedrich Engels
El segundo congreso de la Federación Regional Española de la Internacional se reunió en Zaragoza del 4 al 11 de abril de 1872. La Emancipación, semanario de Madrid (1871-1873), órgano de la Federación madrileña. ↩
En enero de 1872, el gobierno de Sagasta declaró ilegal la Internacional en España. ↩
En el borrador de la carta seguía: «Nunca podría subsistir en tales condiciones una asociación burguesa; ha sido el mayor mérito del proletariado moderno crear para la lucha común la asociación que abarca a todos los países civilizados y que, sin embargo, no lesiona en modo alguno la autonomía de cada federación». ↩