Escrito por Friedrich Engels en Londres el 15 de mayo de 1894 y publicado en la Arbeiterpresse (Budapest), n.º 20, 18 de mayo de 1894. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 22 (Berlín, 1963, pp. 445-446), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.

Londres, 15 de mayo de 1894

¡Estimados camaradas!

Su amable invitación a su congreso me llegó el 8 de este mes. Por desgracia, una indisposición pasajera me impidió contestarla enseguida, y por eso hoy solo puedo agradecérsela con retraso y desearles el mejor éxito en sus trabajos.

También yo he seguido con el mayor interés los últimos movimientos de Hungría.1 En Hungría, como en otras partes, el capital se adueña cada vez más de toda la producción nacional. No solo crea una industria nueva, sino que somete también la agricultura, trastorna sus métodos tradicionales, aniquila al campesino independiente y divide la población rural en grandes terratenientes y especuladores capitalistas de un lado, y muchos proletarios desposeídos del otro. Qué progresos ha hecho ya en Hungría esta revolución del capital lo hemos visto hace poco en Hódmezővásárhely.2 Esta revolución capitalista tenemos que atravesarla, no hay remedio. Trae consigo sufrimientos indecibles para la gran masa del pueblo, pero solo ella crea también las condiciones que hacen posible un nuevo orden social, y los hombres y mujeres que serán los únicos con fuerza y voluntad para dar vida a esa sociedad nueva y mejor.

Con un saludo sincero

F. Engels

  1. En el manuscrito sigue una frase tachada: «Prueban el poder irresistible con que el capital se erige en todas partes en dueño de la producción nacional, y no solo en el terreno de la industria, sino también en el de la agricultura, que es con mucho el terreno más importante para el Este de Europa». ↩

  2. En abril de 1894, en Hódmezővásárhely, en la llanura húngara, un movimiento de jornaleros agrícolas y campesinos pobres organizados en un círculo socialista acabó en choques con la gendarmería y en la detención de sus dirigentes. ↩