Carta de Friedrich Engels, de veinte años, a su hermana Marie, interna en el Instituto Gran Ducal de Mannheim, escrita en Barmen hacia comienzos de mayo de 1841: la carta no lleva fecha y el lugar y la fecha aproximada los fija la edición; el 1 de mayo que la ordena en nuestro archivo es convencional. Traducida de Marx/Engels, Gesamtausgabe (MEGA¹), sección I, tomo 2 (Berlín, 1930), p. 614, por la Escuela de marxismo, 2026. Se conserva completa. Las notas son nuestras. Texto original.
¡Querida Marie!
Anoche empecé una carta para ti, pero no pasé de la tercera línea, y Anna la cortó para aprovechar este papel. Tus dos cartas las he recibido, también la de Bremen, que ha hecho un bonito viaje. Por lo demás, aquí la cosa va bastante sosa, salvo que de vez en cuando haya una cena con un poco de ponche de mayo,1 una juerga de cerveza, una noche de tabernas o lluvia a mares. Lo mejor de todo el tinglado es que me paso el día fumando, lo cual es sin duda un placer elevado e impagable. De Bremen, con mi baúl, me han llegado además unas cuantas labores muy bonitas: un cestito para puros, ceniceros, borlas para la pipa, etc. Papá se ha ido a Engelskirchen;2 yo estoy sentado con su batín,3 con la pipa larga, en su silla, echando humo de lo lindo. Dentro de ocho o diez días saldremos seguramente para Milán, y lo único que hay que desear es que nos haga buen tiempo. Hoy vuelve a llover a cántaros. Tengo curiosidad por ver cómo te habrás desarrollado en Mannheim, si sigues siendo el mismo polluelo flaco y bobo de antes o si te has agenciado nuevas locuras. Anna también tiene a veces sus ratos locos y se pone entonces a decir bobadas; cada dos por tres suelta: Og, Drikes!4 Hermann muestra unas dotes brillantes para hipocondríaco: muchas veces se pasa días enteros sentado con la cara más indiferente del mundo, con la boca colgando y sin decir palabra. Y si de pronto le da la ventolera, no sabe qué hacer de pura locura. Emil sigue siendo un as de los malentendidos. Hedwig, salvo un poco de terquedad, muestra muy poco carácter. Rudolf es un tipo como era Hermann: se pasa medio día por ahí soñando despierto, y el resto del tiempo hace travesuras tontas. Su mayor placer es que le dé un florete y se lo haga saltar del puño. La pequeña Elise llegará a ser alguien, pero de momento todavía no es nadie. Muestra gérmenes de amabilidad y al final os va a eclipsar a todos. ¿Y yo? Quizá tendría un aspecto interesante si en vez del bigote joven que llevo ahora tuviera todavía el viejo de Bremen y mi larga melena.5
Por hoy ya tienes bastante; te escribiré desde Milán, si es que allí nos toca lluvia.
Tu Friedrich.
Maitrank: vino blanco aromatizado con asperilla, típico de la primavera renana. ↩
Allí estaba fundando el padre, Friedrich Engels (1796-1860), con un hermano de su socio Ermen, una segunda hilatura de la casa Ermen & Engels; la primera estaba en Manchester. ↩
En el original, Schläfer; lo entendemos como bata o batín, pero la palabra no es segura. ↩
Exclamación en dialecto, cuyo sentido no hemos podido averiguar. ↩
Los hermanos de Engels eran entonces Hermann (nacido en 1822), Marie (1824), Anna (1825), Emil (1828), Hedwig (1830), Rudolf (1831) y Elise (1834). ↩