Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 17 de diciembre de 1850. Se conserva completa. Responde a la carta de Marx del 2 de diciembre. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 49, pp. 121-123) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Querido Marx:
Estos últimos días he estado excepcionalmente ocupado y he tenido otras molestias que me sacaban de mi sistema de vida habitual y no me dejaban escribir. De ahí mi respuesta tardía.
El manifiesto Ganon Caperon Gouté1 es de verdad una obra maestra por el fondo y por la forma. La crânerie2 ha alcanzado su expresión acabada, y monsieur Barthélemy3 ha dado por fin al mundo un ejemplo de ce que c’est que de parler carrément.4 El despliegue militar del homme de marbre5 es igual de divertido; el bonhomme6 ha contado dos veces la mayoría de los cuerpos del ejército austriaco, como demuestra la más superficial reference7 a los periódicos. Por lo demás, ya es pasarse de desvergüenza, después de todos los ridículos desde 1848 y con el humor apacible en que están ahora todas las naciones, empezando por los crapauds,8 hablar de una marée populaire, qui menace d’engloutir des trônes.9 La reunión de nombres que firma debajo es, desde luego, el feature10 más bonito del conjunto. Semejante congreso europeo no se había visto nunca. Ledru-Rollin, Mazzini y compañía adquieren con esta niñería hasta una cierta importancia. Por cierto, me gustaría saber en qué se distingue el calzonazos de Sawaszkiewicz, que firma debajo, del polaco de Ledru-Rollin, Darasz,11 y en qué medida los dos húngaros que firman son preferibles a Mazzini. Schapper y Ruge,12 eso sí, están más o menos a la par, y si la cucaracha Dietz13 no echa un peso considerable en la balanza a favor del nuevo comité europeo, a estos señores les va a costar sostener la competencia con su original.14
Hace poco estuve en casa de John Watts;15 el tipo parece que hace buenos negocios con sus trapicheos: ahora tiene una tienda mucho más grande en Deansgate, un poco más arriba. Se ha vuelto un filisteo radical de pies a cabeza, no se ocupa de nada más que del educational movement,16 se entusiasma con la moral force17 y ha aceptado a Proudhon como su señor y maestro. Ha traducido las Contradictions économiques18 y otras cosas y ha perdido mucho dinero con ello, porque los obreros ingleses todavía no tienen bastante «educación» para entender estas cosas famosas. Me contó varios ejemplos de los que se desprende que sabe muy bien impulsar su comercio de sastre exhibiendo su liberalismo burgués. En los Educational Committees19 se sienta fraternalmente con sus antiguos enemigos furibundos, los curas disidentes,20 y de vez en cuando se hace dar por ellos votos de agradecimiento for the very able address he delivered on that evening.21 El tipo me parece que ha perdido toda la gracia con esta metamorfosis; desde entonces no he vuelto a su casa. Para la gente que pasa por semejantes transformaciones hacia la solidez burguesa, Proudhon es aquí, naturalmente, un bocado caído del cielo: aparentemente es el que más lejos va, más que Owen,22 y sin embargo es fully respectable.23
No tengo nada en contra de escribir sobre el señor Mazzini y la historia italiana.24 Solo me faltan, aparte de aquello del Red Republican, todos los escritos de Mazzini. Pero antes de Navidad no voy a llegar a nada, porque dentro de ocho días estaré en Londres. Entonces me llevaré lo necesario. Quizá hasta entonces se nos ocurra también otra cosa.
A tu mujer, mi mayor agradecimiento por sus amables líneas.25 Lo del cotton lord no es para tanto: mi señor padre no parece en absoluto dispuesto a retenerme aquí más tiempo del absolutamente necesario. Cependant nous verrons.26 Peter Ermen27 anda por aquí como un zorro que se ha dejado la cola en el cepo y trata de echarme a fuerza de fastidiarme: ¡el muy tonto se cree que él puede hacerme rabiar!
A Dronke28 ya le he escrito.
Saluda a tu mujer y a los niños.
Tuyo, F. E.
Manchester, 17 de diciembre de 1850.
El manifiesto «Aux démocrates de toutes les nations», del 16 de noviembre de 1850, firmado por los comités de emigrados franceses, polacos, húngaros y alemanes, que Marx copió y comentó en su carta del 2 de diciembre. «Ganon Caperon Gouté» es como lo llamaba el diario parisino La Patrie, por tres de sus firmantes. ↩
«Fanfarronería». ↩
Emmanuel Barthélemy (1820-1855), obrero blanquista emigrado en Londres, aliado de Willich y Schapper. ↩
«Lo que es hablar sin rodeos». ↩
«El hombre de mármol». ↩
«El buen hombre». ↩
«Consulta». ↩
«Sapos»: apodo despectivo de Marx y Engels para los pequeñoburgueses franceses. ↩
«Una marea popular que amenaza con tragarse los tronos». ↩
«Rasgo». ↩
Albert Darasz (1808-1852), emigrado polaco, miembro del Comité Central Democrático Europeo con Ledru-Rollin, Mazzini y Ruge. ↩
Karl Schapper (1812-1870), dirigente, con Willich, de la fracción escindida de la Liga de los Comunistas; Arnold Ruge (1802-1880), publicista demócrata, miembro del Comité Central Democrático Europeo. ↩
Oswald Dietz, arquitecto, miembro de la Liga de los Comunistas y de la fracción Willich-Schapper. ↩
El Comité Central Democrático Europeo, fundado en Londres en 1850 por Mazzini, Ledru-Rollin, Darasz y Ruge. ↩
John Watts (1818-1887), sastre de Manchester, antiguo socialista owenista, que más tarde se dedicó a la educación popular y al movimiento cooperativo. ↩
«Movimiento por la educación» popular. ↩
«Fuerza moral»: la de los cartistas que rechazaban la «fuerza física» y querían alcanzar sus fines por medios pacíficos. ↩
Pierre-Joseph Proudhon, Système des contradictions économiques, ou Philosophie de la misère (1846), que Marx había criticado en Miseria de la filosofía (1847). ↩
«Comités de educación». ↩
Los pastores de las iglesias protestantes disidentes, separadas de la Iglesia anglicana. ↩
«Por el muy competente discurso que pronunció aquella noche». ↩
Robert Owen (1771-1858), socialista utópico inglés. ↩
«Perfectamente respetable». ↩
Marx se lo había propuesto en su carta del 2 de diciembre, para la revista trimestral que pensaban sacar en Colonia. ↩
La posdata de Jenny Marx a la carta de Marx del 2 de diciembre. ↩
«Con todo, ya veremos». ↩
Peter Ermen, uno de los hermanos Ermen, socios del padre de Engels en la firma Ermen & Engels de Manchester. ↩
Ernst Dronke (1822-1891), periodista, antiguo redactor de la Neue Rheinische Zeitung y miembro de la Liga de los Comunistas. ↩