Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 25 de febrero de 1851 (el lugar y el año los establece la edición). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 67, pp. 156-158) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Querido Marx:
Hace ocho días te mandé una carta para Harney1 y desde entonces no tengo respuesta tuya, lo que podría ponerme en un cierto aprieto si una carta de Harney, que puede llegar cualquier día, requiriese una respuesta rápida, o si las negociaciones de la nueva camarilla cartista de aquí sobre una visita de Harney llegasen a buen puerto y una buena mañana se me plantase en la taberna. Espero que lo hayas recibido todo bien y que no sea una indisposición lo que te impide escribir. Quizá no te guste la carta, o la manera en que actué por mi cuenta sin consultarte más. Pero precisamente por eso te la mandé, y si tenías algo que objetar, nada más fácil que hacer decir a Harney que de momento no imprimiese mis artículos y devolverme la carta con tus glosas, which you know would have had all due attention.2
En todo caso, te debo desde hace tiempo la respuesta sobre el asunto de la currency.3 La cosa en sí es, a mi juicio, del todo correcta y contribuirá mucho a reducir la disparatada teoría de la circulación a fundamental facts sencillos y claros. Sobre la exposición de tu carta solo tengo que observar lo siguiente:
Supongamos que al principio del period of pressure4 la cuenta del Banco de Inglaterra estuviese, como dices, en 12.000.000 de libras de deposits y 8 millones de bullion o coin.5 Para deshacerse de los 4 millones de libras de bullion sobrantes, haces que baje el tipo de descuento. Yo creo que no tendría necesidad de hacerlo, y, por lo que recuerdo, hasta ahora nunca se ha bajado el tipo de descuento al principio de la pressure. A mi juicio, la pressure actuaría inmediatamente sobre los deposits y muy pronto no solo restablecería el equilibrio entre bullion y deposits, sino que obligaría al Banco a subir el tipo de descuento para que el bullion no bajase de un tercio de los deposits. A medida que aumenta la pressure, se estanca también la circulación del capital, la venta de las mercancías. Pero las letras de cambio ya giradas vencen y hay que pagarlas. Por eso tiene que ponerse en movimiento el capital de reserva —los deposits—, ya me entiendes, no qua currency, sino qua capital,6 y así el simple drain of bullion,7 junto con la pressure, bastará por sí solo para librar al Banco de su bullion sobrante. Para eso no hace falta que el Banco baje su tipo de interés en unas condiciones que al mismo tiempo hacen subir el tipo de interés general en todo el país.
En un periodo de pressure creciente, el Banco, según creo, tendría que aumentar la proporción del bullion respecto a los deposits (para no verse en apuros) en la misma medida en que aumenta la pressure. Los cuatro millones sobrantes serían para él una ganga, y los gastaría lo más despacio posible. Con una pressure creciente, y bajo tus supuestos, una proporción del bullion respecto a los deposits de ⅖ : 1, ½ : 1 e incluso ⅗ : 1 no sería en absoluto exagerada, y tanto más fácil de mantener cuanto que, al disminuir los deposits, también la bullion reserve disminuiría en términos absolutos, aunque aumentase en términos relativos. El run8 sobre el Banco es aquí tan posible como con el papel moneda y puede provocarse por circunstancias comerciales completamente corrientes, sin que el crédito del Banco se haya resentido.
«La currency es lo último en verse afectado», dices. Tus propios supuestos —que se ve afectada a consecuencia del estancamiento de los negocios y que entonces, naturalmente, hace falta menos currency— llevan a la conclusión de que la currency disminuye a la par que la actividad del commerce y que una parte de ella se vuelve superflua a medida que sube la pressure. Perceptiblemente, desde luego, solo disminuye al final, cuando la pressure es fuerte; pero en conjunto este proceso tiene lugar desde el comienzo de la pressure, aunque no pueda demostrarse de hecho en el detalle. Pero en la medida en que este superseding9 de una parte de la currency es consecuencia de las demás circunstancias comerciales, de la pressure independiente de la currency, y todas las demás mercancías y relaciones comerciales se ven afectadas antes que ella, y en la medida, asimismo, en que esa disminución de la currency se hace sentir en la práctica al final, en esa medida es, en efecto, lo último a lo que alcanza la crisis.
Estas glosas, como ves, se limitan exclusivamente a tu modus illustrandi;10 la cosa en sí está completamente en orden.
Tuyo, F. E.
Martes, 25 de febrero.
George Julian Harney (1817-1897), dirigente del ala izquierda del cartismo, editor del Red Republican y luego del Friend of the People. ↩
«Que, como sabes, habrían recibido toda la atención debida». ↩
La circulación monetaria. Engels responde a la carta de Marx del 3 de febrero de 1851, donde Marx exponía, contra la «teoría de la circulación» de la Currency School, que una salida de oro en época de crisis no reduce necesariamente la circulación de billetes, sino los depósitos del Banco de Inglaterra. ↩
«Periodo de tensión» o de estrechez del dinero, la fase que precede a la crisis; pressure = tensión, estrechez. ↩
Deposits: depósitos; bullion: oro y plata en barras; coin: moneda metálica. ↩
«No como circulación, sino como capital». ↩
«Salida (drenaje) de oro». ↩
La carrera de los clientes para retirar sus depósitos o convertir sus billetes. ↩
«Sustitución», es decir, la retirada de una parte de la circulación por superflua. ↩
«Manera de ilustrar». ↩