Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 8 de mayo de 1851 (el lugar y el año los establece la edición). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 89, pp. 195-196) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Querido Marx:

Con el primer correo de hoy te he mandado un giro postal de 5 libras, que espero hayas recibido.

Con el correo inglés pasa décidément1 algo. Primero, la carta que te llegó abierta. Luego, anteayer, tu carta a mí con el sello borrado, que te devolví. Ahora me llega hoy, jueves 8, a las siete de la tarde, tu carta del 5, es decir, del lunes, la del asunto de la electricidad. La carta lleva tres matasellos de Londres del 6 (martes), dos de los cuales prueban que se echó al correo el martes por la mañana antes de las diez. Luego, uno de Manchester del 7 (ayer), y por último dos de aquí mismo, de hoy. Además, un sello de lacre borroso, mal remendado y que no es el tuyo, que te devuelvo adjunto para que lo examines. Hoy mismo mando el sobre al administrador de correos de aquí y le pido explicaciones de por qué la carta se ha entregado esta tarde y no ayer por la mañana. Escríbeme a vuelta de correo exactamente cuándo la echaste y si el sello está en orden. Vamos a montarles a estos perros un escándalo que no olviden. Que los tipos andan con vilezas se ve por el Daily News de hoy, que declara abiertamente que Palmerston ha pedido a Viena y a Berlín espías para vigilar a los refugiados, y describe como es debido al público inglés a los señores Stieber y Goldheim, de Berlín.2 Sería estupendo que pudiéramos clavar a Grey igual que en su día Mazzini clavó a Graham.3

Que a la carta le ha pasado algo especial lo prueba también una señal que le han hecho. La palabra Manchester de la dirección está tachada con una cruz delante y otra detrás, así:

× Manchester ×

aún más fuerte de lo que yo lo imito.

Guarda los sellos que te devuelvo; quizá podamos utilizarlos.

Mañana te escribo sobre los demás puntos que me planteas; ahora mismo voy a echar al correo esta y la carta al administrador de correos. Saluda de mi parte muy afectuosamente a tu mujer.

Tu F. E.

Jueves, 8 de junio,4 a las diez de la noche.

La carta está cerrada con tanta torpeza que todavía se ve claramente el borde del sello original, más grande. No hay lacre que valga mientras no se ponga debajo una oblea que coja los cuatro lados del sobre. Ahora mismo no tengo ninguna aquí, y como quiero que esta carta te llegue sin abrir, no puedo hacer otra cosa que mandarla a Schramm, que vive más cerca de ti que Pieper, y por medio del cual por lo menos tienes la posibilidad de recibirla pronto.5

Le tout considéré,6 es mejor mandarla por Pieper, y es lo que hago.

  1. «Decididamente». ↩

  2. Henry John Temple, vizconde de Palmerston, ministro de Asuntos Exteriores británico. Wilhelm Stieber y Friedrich Goldheim, funcionarios de la policía política prusiana, enviados a Londres con motivo de la Exposición Universal para vigilar a los emigrados; Stieber montaría al año siguiente el proceso de los comunistas de Colonia. ↩

  3. Sir George Grey, ministro del Interior británico. En 1844 Mazzini descubrió que su correspondencia era abierta por orden del entonces ministro del Interior, sir James Graham, y el escándalo llegó al Parlamento. ↩

  4. Así en el original, por mayo. ↩

  5. Konrad Schramm y Wilhelm Pieper, jóvenes emigrados de la Liga de los Comunistas en Londres, del círculo de Marx. ↩

  6. «Bien pensado». ↩