Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 30 de julio de 1851 (el lugar lo establece la edición). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 104, pp. 223-224) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Querido Marx:

Me extraña no haber sabido nada de ti desde hace quince días.

Lo que suponíamos en la última Revue sobre la enorme expansión de la navegación oceánica de vapor se ha confirmado ya.1 Aparte de algunas líneas pequeñas, funcionan ya dos líneas grandes nuevas importantísimas: 1. los barcos de hélice de Liverpool a Filadelfia, cada quince días, con cuatro barcos en la línea; 2. los vapores entre Liverpool, Río de Janeiro y Valparaíso, etc., cada siete semanas, con cuatro barcos en la línea. A esto se añaden, dentro de uno o dos meses, los viajes regulares por tierra a California —Nueva York, a San Juan, desde allí en steamer2 hasta el lago de Nicaragua, por tierra hasta León y desde allí directamente a San Francisco—, con lo que el viaje a California se acorta por lo menos ocho días.

El mes que viene se pone en marcha un tren entre Londres y Aberdeen: 550 millas inglesas, u 8 grados de latitud, en un día.

De Leeds a Londres, ida y vuelta, se viaja ahora por cinco chelines en un ferrocarril y por cuatro chelines y seis peniques en otro. El sábado que viene también aquí deben rebajar los billetes. Si se quedan igual de baratos, voy a Londres por lo menos una vez cada quince días.

Si en las próximas seis semanas no pasa nada especial, la cosecha de algodón de este año será de 3 000 000 de balas, o de 1200 a 1350 millones de libras. Jamais on n’a vu la plante aussi florissante.3 A eso se suman síntomas de que los negocios van a menos: las Indias Orientales están saturadas y piden a gritos un stoppage4 de la importación de géneros de algodón, y el mercado de aquí para hilo y tejidos sigue desarreglado por las oscilaciones del precio del algodón; si el crash5 en el mercado coincide con una cosecha gigantesca como esta, la cosa va a ser divertida. Peter Ermen ya se caga en los pantalones solo de pensarlo,6 y la ranita de San Antonio es un barómetro bastante bueno.7

Voilà8 un potpourri industrial por hoy.

Tu F. E.

30 de julio de 1851.

  1. La revista económica de mayo a octubre de 1850, escrita por Marx y Engels para el último cuaderno (n.º 5-6) de la Neue Rheinische Zeitung. Politisch-ökonomische Revue. ↩

  2. «Vapor». ↩

  3. «Nunca se ha visto la planta tan floreciente». ↩

  4. «Suspensión». ↩

  5. «Hundimiento», «quiebra». ↩

  6. Peter Ermen, socio de la firma Ermen & Engels de Manchester, en la que trabajaba Engels. ↩

  7. En Alemania se tenía a la ranita de San Antonio (Laubfrosch) por un barómetro casero que anunciaba el tiempo. ↩

  8. «Ahí tienes». ↩