Carta de Karl Marx a Joseph Weydemeyer, escrita [en Londres] el 11 de septiembre de 1851. Fragmento: Franz Mehring la citó en extracto en «Neue Beiträge zur Biographie von Karl Marx und Friedrich Engels», en Die Neue Zeit, año 25, t. II (Stuttgart, 1907), pp. 58-59, de donde se traduce sin los comentarios de Mehring; el texto completo solo está en ediciones con derechos. Mehring da la carta sin su comienzo, hasta la firma. Traducción de la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original
[…]
Si al menos tuviera más conocidos aquí, habría intentado conseguirte un puesto de ingeniero, de agrimensor de ferrocarriles o algo parecido. Por desgracia, no tengo ningún contacto. Por lo demás, estoy convencido de que en esta line1 se puede encontrar trabajo aquí. Lo malo es que todos andamos tan short of money2 y que tú no tienes medios para esperar aquí algún tiempo y echar un vistazo. Pero si consigues llevar a cabo tu proyecto en Nueva York, allí encontrarás en todo caso con más facilidad que nosotros desde aquí los medios para volver a Europa en caso de revolución.
Y, sin embargo, me devano los sesos con planes para que puedas settlen3 aquí, porque, una vez allí, ¿quién garantiza que no te pierdas en el far west? Y tenemos tan pocas fuerzas y hemos de administrar con tanta economía nuestras capacidades.
Además, eliges una época mala e incómoda para viajar. Pero il n’y a rien à faire contre la nécessité des choses.4 Y de esto al menos estoy convencido: de que, una vez allí, no tendrás que pasar la misma miseria que todos nosotros aquí. Y también esta perspectiva hay que tenerla en cuenta.
Que este es el tiempo de la disolución de los gobiernos provisionales «democráticos» lo ha tenido que comprobar también el señor Mazzini.5 La minoría se ha salido del comité italiano después de violentas luchas. Dicen que son los más avanzados.
Considero la política de Mazzini radicalmente falsa. Trabaja por completo en interés de Austria al empujar a Italia a sublevarse ahora. Por otra parte, omite dirigirse a la parte de Italia oprimida desde hace siglos, a los campesinos, y proporciona así nuevos recursos a la contrarrevolución. El señor Mazzini solo conoce las ciudades, con su nobleza liberal y sus citoyens éclairés.6 Las necesidades materiales de la población rural italiana —tan exprimida y tan sistemáticamente debilitada y embrutecida como la irlandesa— quedan, naturalmente, por debajo del cielo de frases de sus manifiestos cosmopolita-neocatólico-ideológicos. Pero, desde luego, hacía falta valor para declarar a los burgueses y a la nobleza que el primer paso hacia la independencia de Italia es la emancipación completa de los campesinos y la transformación de su sistema de aparcería en libre propiedad burguesa. A Mazzini un empréstito de diez millones de francos le parece más revolucionario que ganarse a diez millones de personas.7 Mucho me temo que el gobierno austriaco, en caso de extrema necesidad, cambie él mismo el régimen de propiedad en Italia y haga reformas «a lo galitziano».8
Muchos saludos a ti y a tu mujer de parte de mi mujer y mía. Piénsate otra vez si quieres intentarlo aquí.
Tu Karl Marx.
En inglés, «ramo». ↩
En inglés, «cortos de dinero». ↩
Del inglés to settle, «establecerse». ↩
En francés, «no hay nada que hacer contra la necesidad de las cosas». ↩
Giuseppe Mazzini (1805-1872), dirigente republicano del Risorgimento, que desde Londres encabezaba el Comité Nacional Italiano y, con Ledru-Rollin, Darasz y Ruge, el Comité Central Democrático Europeo. ↩
En francés, «ciudadanos ilustrados». ↩
En 1850 Mazzini había lanzado un «empréstito nacional italiano» de diez millones de francos para financiar la insurrección. ↩
Alusión a Galitzia, donde en 1846 el gobierno austriaco lanzó a los campesinos contra la nobleza polaca sublevada, y donde en 1848 abolió las cargas serviles para atraerse a los campesinos. ↩