Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 1 de mayo de 1852. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 169, pp. 346-347) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Querido Marx:

Te adjunto un giro postal de 30 chelines, todo aquello de lo que puedo prescindir por el momento. Es verdad que mañana, por ser domingo, no podrás cobrarlo, pero al menos sabes que lo tienes. Si en el curso del mes me es posible desprenderme de otro envío así, ya sabes que lo haré de todos modos, pero por ahora todavía no puedo saberlo.

Está muy bien que el pequeño se haya plantado ahí y que esté tan cambiado a mejor, y también tiene su valor que haya encontrado de momento en Anschütz a friend in need, a friend indeed.1 En el curso del verano tiene que venir a verme, en cuanto haya tenido aquí a mi viejo.2

En cuanto a los esbozos biográficos de los grandes hombres de que hablas, tiene gracia que desde hace algún tiempo me rondara por la cabeza la idea de hacer de manera parecida una colección de biografías de ese tipo, por orden alfabético, que se podría ir ampliando siempre y tener lista para el gran momento del «estallido», para lanzarla entonces de golpe al mundo. En cuanto a la oferta del librero, 25 libras ya son algo, pero hay que pensar que, por mucho anonimato y seudónimo que haya, todo el mundo notará de quel côté ces flèches viennent3 y la responsabilidad recaerá sobre nosotros dos. La cosa, impresa en Alemania con el régimen actual, parecería un apoyo a la reacción, y ni todos los prólogos bienpensantes del mundo lo evitarían. Y eso siempre es fatal. Si la historia se limitara a solo unos cuantos, pongamos una docena de los burros más renombrados —Kinkel, Hecker, Struve, Willich, Vogt y gente así—,4 ya sería otra cosa; entonces la omisión de nuestros propios nombres no importaría mucho y la cosa podría tomarse como salida directamente de la reacción. En todo caso, tendríamos que hacerlo juntos, si es posible. Mira tú lo que te parece mejor hacer, y nous verrons.5 £ 25 valent bien un peu de scandale.6

La carta de Cluss te la devuelvo la semana que viene. Lo de Szerelmey lo haré. Los Americana7 no habían llegado hasta el mediodía de hoy, pero quizá estén ahora en mi casa.

Tuyo, F. E.

Manchester, 1 de mayo de 1852.

  1. «Un amigo en la necesidad es un amigo de verdad» (refrán inglés). El pequeño es Ernst Dronke, recién llegado a Londres; véase la carta de Marx del 30 de abril de 1852. ↩

  2. El padre de Engels, Friedrich Engels (1796-1860), fabricante de Barmen y socio de la firma Ermen & Engels de Manchester, en la que trabajaba su hijo. ↩

  3. «De qué lado vienen esas flechas». ↩

  4. Friedrich Hecker (1811-1881) y Gustav Struve (1805-1870), jefes de los levantamientos republicanos de Baden de 1848; Carl Vogt (1817-1895), naturalista y diputado de la izquierda en el Parlamento de Fráncfort, uno de los cinco regentes del Imperio elegidos por el Parlamento residual de Stuttgart en 1849. ↩

  5. «Ya veremos». ↩

  6. «25 libras bien valen un poco de escándalo». ↩

  7. Los envíos de América (periódicos y cartas de Weydemeyer y Cluss). ↩