Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 16 de agosto de 1852. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 191, pp. 376-377) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Querido Marx:
Esta noche me han prometido 2 £ que había prestado hace algún tiempo; si las cobro, te las mando mañana mismo en una Post Office Ordre1 y te escribo también más largo.
Como no sabemos nada más de Weydemeyer y, por las cartas de Cluss, parece que al fin las cosas sí se enviaron,2 quizá estaría bien que preguntáramos alguna vez a Edwards Sanford y Cía., de Liverpool, si no han recibido un paquete. Si no sabes nada más (el vapor no había llegado aún ayer por la noche), yo podría hacerlo en todo caso.
De tu informe parece desprenderse que con los acuerdos del 3 al señor Kinkel le han arrancado de los dedos el dinero, de momento.3
El señor Imandt se porta francamente bien a su manera. C'est drôle, quand un Schapper nous échappe, un Imandt est toujours sûr de revenir à nous.4 En todo caso, un Deus minimorum gentium, canis domesticus communismi germanici,5 y como tal utilizable, ya que ahora hemos aprendido a tener bien atada en corto a esa gentecilla.
El desgarro en el pecho del noble Willich debe de ser grande, ahora que, con la separación del coffre fort6 de la emigración, ha saltado el último aro que aún mantenía unida su magnánima conciencia. Por lo demás, es evidente que hace tiempo anunció su llegada a los fieles del otro lado, ya que estos, a raíz de una importante carta de Willich, han convocado ya grandes asambleas generales extraordinarias. El señor Willich será allí jefe de los loafers y rowdies7 y de esta manera encontrará una extraña ocasión de distinguirse. Además, allí encuentra también a su enemigo de siempre, Schramm;8 eso va a dar unos escándalos preciosos.
Que el señor Kossuth haya mandado ya, de verdad, instruir compañías y que Napoleón Sigel9 haga de instructor de reclutas es realmente bonito. Este K[ossuth] es un estafador sin nombre; que Cluss lo haya echado de América es uno de los golpes más famosos que ha dado.
Por lo demás, me pongo ahora cuanto antes con la campaña de Hungría y esta misma semana escribo directamente a Brockhaus.10 Procuraré, si no se fía de mis capacidades militares, hacerle antes un par de artículos sobre el tema para la Gegenwart, en los que podrá ver lo que hay. La relación de Dronke11 con Brockhaus es muy buena y hay que aprovecharla; al fin y al cabo, Br[ockhaus] es todavía uno de los libreros más tratables. Nous allons voir.12
Cuando estaba escribiendo el artículo para Dana el jueves pasado, me interrumpieron; a cambio, esta semana haré dos si puedo.13 También espero de ti de nuevo algo sobre Inglaterra.14 La semana pasada era aún poco lo que podía pensarse en trabajar; mientras estuvo aquí D[ronke], descuidé muchas cosas que me ocupaban; ahora vuelvo a ponerme poco a poco in Train.15
Saluda a tu mujer y a los niños.
Tuyo, F. E.
16 de agosto de 1852.
Giro postal. ↩
Joseph Weydemeyer (1818-1866), miembro de la Liga, emigrado a Nueva York, había publicado en mayo de 1852 El 18 Brumario de Luis Bonaparte en su revista Die Revolution; se esperaban en Europa los ejemplares. ↩
Véase 1852-08-06 Marx a Engels y 1852-08-10 Marx a Engels. ↩
«Es curioso: cuando se nos escapa un Schapper, un Imandt vuelve siempre a nosotros sin falta». Karl Schapper (1812-1870), viejo dirigente de la Liga de los Justos y de la Liga de los Comunistas, se había separado de Marx y Engels en 1850 con Willich. ↩
«Un dios de las gentes menudísimas, perro doméstico del comunismo alemán», en latín macarrónico; parodia de dii minorum gentium, los «dioses de las familias menores» de la antigua Roma. ↩
«Caja fuerte», en francés. ↩
«Vagos» y «matones», en inglés de Estados Unidos. ↩
Conrad Schramm (1822-1858), miembro de la Liga, se había batido en duelo con Willich en 1850; había emigrado a Estados Unidos. ↩
Franz Sigel (1824-1902), jefe militar de los insurrectos de Baden en 1849, emigrado a Estados Unidos en 1852. ↩
F. A. Brockhaus, la gran editorial de Leipzig, que publicaba la revista Die Gegenwart. Engels proyectaba un estudio sobre la guerra de Hungría de 1848-1849. ↩
Ernst Dronke (1822-1891), antiguo redactor de la Neue Rheinische Zeitung y miembro de la Liga. ↩
«Ya veremos», en francés. ↩
Los artículos de la serie Revolución y contrarrevolución en Alemania, que Engels escribía para la New-York Daily Tribune de Charles A. Dana en nombre de Marx. ↩
Marx escribía entonces para la Tribune artículos sobre las elecciones inglesas de julio de 1852. ↩
«En marcha»; del francés en train. ↩