Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 23 de septiembre de 1852. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 206, pp. 398-400) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
23 de septiembre de 1852.
28, Dean Street, Soho.
Querido Engels:
Recibidas 1 £ esterlina y la traducción corregida.1 Con esta te has tomado demasiado trabajo. Si la cosa sale adelante (el éxito dependerá de este n.º 5), tienes que tomártelo con más calma: quiero decir, dejar correr las flores retóricas y las historias que no son necesarias, si son difíciles de traducir.
Weerth2 está aquí desde el domingo. El sábado saldrá para Manchester y se quedará allí tres o cuatro semanas; luego desaparecerá rumbo a las Indias Occidentales, etc.
Te adjunto:
Una carta de puño y letra de Schurz,3 encontrada en el bolsillo de un chaleco que Kinkel regaló a un refugiado conocido nuestro.
Carta de Cluss.
Dos extractos de las revelaciones sobre la emigración publicadas primero por la Karlsruher Zeitung y reproducidas luego por la A[ugsburger] A[llgemeine] Z[eitung],4 etc., por si no las has visto tú mismo.
El Dr. Piali5 (en París) me escribe, entre otras cosas:
«Kossuth6 quiere dar el golpe en octubre. Kiss7 le ha hecho a Kossuth desde aquí toda clase de promesas, que quizá pertenezcan al reino de la fábula, pero que, dado lo fabuloso de la situación de aquí, también son posibles. Kossuth habría recibido de Bonaparte una carta autógrafa para que venga a París. Esa carta circularía en copia literal por todos los condados húngaros. En Hungría todo está preparado para un golpe general de Kossuth. Hasta funcionarios imperiales y reales están metidos en el gran complot...».
«La condesa Kinski, de soltera Zichy, detenida por infanticidio. El que le hizo el niño es el Dr. Chaisie» (nuestro famoso Schaißes),8 «judío polaco, etc. Madame Beckmann (mujer del agente de policía y corresponsal de periódicos) figurará como dama de compañía en el proceso ante el jurado».
En cuanto a la historia de Kossuth, es muy posible que Bonaparte le tienda trampas para congraciarse con Austria.
Piali ha hecho que Häfner entable correspondencia con Ruge-Tausenau,9 de modo que ahora es lo mismo que si nos carteáramos directamente con el señor Arnold. Así nos enteraremos de primera mano de los mystères des grands hommes.10
La Asociación Popular11 de ocho miembros (de la que Ruge, según la carta de W[eydemeyer] a ti, ha formado con su conocido virtuosismo tres comités) recorre ahora la City (entre otros, Ronge12 y Dralle) con el pretexto de fundar a la vez una «comunidad libre». ¿Qué diablos tiene que ver el católico alemán Ronge con las «comunidades libres»? Algunos comerciantes católico-alemanes y, en especial, judíos se han apuntado en la lista, aunque solo con las iniciales de su nombre, y, que es de lo que se trataba en realidad, han aportado unas libras.
Willich,13 por su parte, hace ahora colecta pública todos los sábados en la asociación de Great Windmill,14 supuestamente para gastos de correspondencia.
¿Qué me dices de las ovaciones que recibe B[onaparte] en las provincias?15 Los franceses hacen un ridículo vergonzoso. — El Zollverein me parece cercano a su segura ruina. La bancarrota austriaca todavía es capaz de poder con la prosperidad prusiana.
Dana, por lo que he visto, ha aceptado el artículo. La Staatszeitung (de Nueva York)16 ya publica un extracto en alemán. —
La muerte del viejo Wellington ha llegado a tiempo.17 El viejo toro, en el momento de una crisis, todavía habría tenido a sus órdenes una autoridad que se había vuelto tradicional. Con él y con Peel,18 el common sense of Old England19 ha quedado duly20 enterrado.
Así que ahora nuestra «gente» comparecerá el 4 de octubre.21 Bürgers lo confiesa todo, al menos en lo que a él se refiere. Como corresponde a su vocación, se defenderá «por principio».22 Durante la instrucción ha hecho constar en acta una memoria de 30 pliegos sobre la «esencia del comunismo». Hony soit qui mal y pense.23 Daniels,24 según dicen, se encuentra bastante bien. El fiscal empezará por los sansimonianos; el abogado Schneider,25 para beat26 a este, empieza por Babeuf. Habrá que darse por contentos si nadie se remonta a los incas o a Licurgo. —
Pindar, cuyos «mystères» me han divertido mucho, no ha aparecido por mi casa. Tus adventures with old Schily27 son deliciosas.
Ad vocem28 Jones. Aunque personalmente no tengo por qué estarle agradecido, le he ayudado —volvió a echárseme encima, porque il y avait crise—,29 como todo nuestro cuerpo de tropa la semana pasada. Los otros tipos habían convocado dos o tres meetings en los que había que acordar «that this meeting is of opinion, that no confidence can be placed in the success of any democratic movement which Mr. Ernest Jones is connected therewith».30 Have been beaten,31 y como es debido. Los burros intentaron primero desacreditarlo con lo de la porquería del dinero. Les salió mal. Luego le atacaron por lo mismo por lo que nosotros lo sostenemos: porque atizaba «unfriendly feelings amongst the different classes».32 Es decir, Harney-Holyoake, Hunt, del Leader, Newton (el cooperating) et tutti quanti33 se han aliado para fundar un national party. Este national party quiere el general suffrage, but not Chartism.34 Vieja broma. Pero antes de abrir su campaña, Jones tenía que be crushed.35 Han echado rather36 mal las cuentas. Ha subido su periódico37 1 penique sin perder un solo suscriptor.
Tuyo, K. M.
La libra y la traducción que Engels anuncia en su carta del mismo día (Engels a Marx, 23 de septiembre de 1852). ↩
Georg Weerth (1822-1856), poeta y comerciante, antiguo redactor del folletín de la Neue Rheinische Zeitung. ↩
Carl Schurz (1829-1906), demócrata, que en 1850 había liberado a Kinkel de la fortaleza de Spandau. ↩
La Allgemeine Zeitung de Augsburgo. ↩
Seudónimo de Gustav Zerffi (1820-1892), periodista húngaro emigrado en París, según la MEGA¹. ↩
Lajos Kossuth (1802-1894), jefe de la revolución húngara de 1848-1849, emigrado en Londres. ↩
Miklós Kiss, coronel húngaro, agente de Kossuth en París. ↩
Juego de palabras con Scheiße, «mierda». ↩
Arnold Ruge (1802-1880), uno de los «grandes hombres» de la emigración democrática en Londres; Karl Tausenau, demócrata vienés emigrado en Londres. ↩
«Misterios de los grandes hombres». ↩
Volksverein en el original. ↩
Johannes Ronge (1813-1887), fundador del movimiento católico alemán (Deutschkatholizismus), separado de Roma en 1844-1845; emigrado en Londres. ↩
August Willich (1810-1878), antiguo oficial prusiano, jefe con Karl Schapper de la fracción que se escindió de la Liga de los Comunistas en 1850 (la «Sonderbund»). ↩
La Asociación Cultural de los Obreros Alemanes de Londres, con sede en Great Windmill Street, que estaba en manos de la fracción Willich-Schapper. ↩
El viaje de Luis Bonaparte por las provincias en septiembre y octubre de 1852, que preparó la proclamación del Imperio. ↩
La New Yorker Staats-Zeitung, diario alemán de Nueva York. ↩
Arthur Wellesley, duque de Wellington (1769-1852), el vencedor de Waterloo, murió el 14 de septiembre de 1852. ↩
Robert Peel (1788-1850), jefe del gobierno conservador que abolió las leyes de cereales en 1846. ↩
«El sentido común de la vieja Inglaterra». ↩
«Como es debido». ↩
El proceso contra los comunistas de Colonia, presos desde 1851. Se abrió el 4 de octubre de 1852; Leut es la forma dialectal renana de Leute, «gente». ↩
Heinrich Bürgers (1820-1878), publicista de Colonia, uno de los acusados. ↩
«Maldito sea quien piense mal», lema de la Orden de la Jarretera. ↩
Roland Daniels (1819-1855), médico de Colonia, amigo de Marx, uno de los acusados; absuelto, murió poco después de la tuberculosis contraída en prisión. ↩
Karl Schneider II, abogado de Colonia, defensor en el proceso. ↩
«Superarlo». ↩
«Aventuras con el viejo Schily». ↩
«A propósito de». ↩
«Había crisis». ↩
«Que esta reunión es de la opinión de que no se puede depositar ninguna confianza en el éxito de un movimiento democrático con el que esté relacionado el señor Ernest Jones». ↩
«Han sido derrotados». ↩
«Sentimientos hostiles entre las distintas clases». ↩
George Julian Harney (1817-1897), antiguo dirigente cartista; George Jacob Holyoake (1817-1906), librepensador y cooperativista; Thornton Hunt (1810-1873), uno de los fundadores del semanario The Leader; William Newton (1822-1876), dirigente del sindicato de mecánicos y partidario de la cooperación. Et tutti quanti: «y todos los demás». ↩
«Partido nacional»; «sufragio universal, pero no cartismo». ↩
«Ser aplastado». ↩
«Más bien». ↩
El People's Paper. ↩