Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 4 de abril de 1854. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 300, pp. 16-17) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

4 de abril de 1854. 28, Deanstreet, Soho.

Querido Engels:

Por la carta adjunta de Cluß1 verás qué dignamente le han tratado el doctor Kellner2 y el amigo Weydemeyer.3 Este último, en vez de explicarle el statu quo, lo ha metido aún más en el lío, tarea que el amigo Weydemeyer cumple con toda coherencia respecto a sus amigos.

La noticia del «Daily News» es buena.4 Hoy miraré si ya han publicado algo. I hope, Sir, you will leave Manchester, Sir, for ever, Sir.5 Al Sir (o más bien Sar!) se acostumbra uno de una manera horrorosa cuando se ve obligado a leer cada semana los debates parlamentarios y en especial the speeches of Lord John Russell.6 Todo el tipo se reduce a dos palabras: «Now Sar!».

Pieper,7 como verás por lo adjunto, ha recibido su primera letra de Washington y anoche volvió a agenciarse un alojamiento. Ahora está hinchado como un pavo. ¡Y no solo ha ganado dinero, sino que lo ha ganado como escritor, y no solo como escritor, sino como político! Por el momento ha renegado, o al menos eso aparenta, de los petticoats8 públicos de Londres y busca algún amor sano. La posición social no importa. La edad quizá tampoco. Pero sí la salud. That is the thing.9 Las experiencias le han enseñado al buen muchacho a considerar al sexo femenino desde el punto de vista médico. Pintado en négligé, el buen muchacho podría servir de ejemplo aleccionador. Una vez que volvió a navegar en aguas tranquilas, le comuniqué que, si llegaba una negativa o una letra protestada de Weydemeyer, tú me encargabas ofrecerle tu ayuda. La declaración ya no era peligrosa, pero causó honda impresión en el buen muchacho, que, con todo, es un bon garçon.10

Es importante que, precisamente en este momento en que abres fuego en el «Daily News», no me dejes en la estacada con la Tribune. Los tipos, irritados ya por mi última declaración11 —y lectores del Daily News—, serían capaces de pensar que yo vendo ahora the better part of myself12 —y con las militaria quieren ahora presumir todos los periódicos— en Londres, y el offall13 en Nueva York. Los tipos serían capaces de ponerme en la calle, pues ya tienen de todos modos un corresponsal aquí y otro en Liverpool. Su periódico empeoraría algo con ello, pero se ahorrarían 200 libras esterlinas, lo que siempre vale la pena. Por eso lo más necesario es que vuelvan a caer en la tentación de imprimir un artículo militar como leader.14 Entonces los vuelvo a tener seguros. El New York Herald15 se burla en uno de sus últimos números del «Military Editor of the Tribune»,16 que le prescribió a Omer Pachá un plan de campaña y ahora, como no se ejecuta, clama traición.

«Palmerston in three epochs by Washington Wilks.»17 Este libro consta de dos épocas. En la primera, Washington Wilks copia del modo más desvergonzado y estúpido mis artículos de la Tribune. En la segunda alarga y rellena, con ayuda de los blue books,18 el capítulo sobre Hungría del Progress of Russia de Urquhart.19 Por miserable que sea el mamotreto, y aunque el tipo deja ver por todas partes su total ignorancia —auténtica ignorancia de plagiario—, con él se ha colado en los mítines de Londres, se ha ganado la protección de Urquhart y de su camarilla y se ha presentado en Londres como public character.20

La idea de la «traición» del ministerio empieza a extenderse aquí entre los filisteos y, si los tipos se arriesgan al mismo juego que en 1840 y 1846, esta vez va a haber jaleo.21

Tu K. Marx.

  1. Adolf Cluß, antiguo miembro de la Liga de los Comunistas, emigrado en Washington. ↩

  2. Gottlieb Theodor Kellner, demócrata alemán, periodista emigrado en los Estados Unidos. ↩

  3. Joseph Weydemeyer, amigo de Marx y Engels, emigrado en Nueva York. ↩

  4. Engels acababa de entrar en tratos con el Daily News de Londres para escribir artículos militares; véase su carta del 3 de abril de 1854. ↩

  5. «Espero, señor, que deje usted Manchester, señor, para siempre, señor.» Sar: pronunciación afectada de Sir. ↩

  6. «Los discursos de lord John Russell», dirigente whig, entonces ministro sin cartera y jefe de la Cámara de los Comunes en el gabinete de coalición. ↩

  7. Wilhelm Pieper, emigrado alemán en Londres que hacía de secretario de Marx. ↩

  8. «Enaguas»: las prostitutas. ↩

  9. «Eso es lo que importa.» ↩

  10. «Buen chico». ↩

  11. Marx había exigido a la Tribune que no publicara como artículos de fondo sin firma más que los militares, o que suprimiera del todo su nombre; véase su carta del 29 de marzo de 1854. ↩

  12. «La mejor parte de mí mismo». ↩

  13. «Desperdicios». ↩

  14. «Artículo de fondo». ↩

  15. Diario de Nueva York, competidor de la Tribune. ↩

  16. «Redactor militar de la Tribune». ↩

  17. Palmerston en tres épocas, por Washington Wilks (Londres, 1854). Washington Wilks, periodista radical inglés. ↩

  18. Documentos parlamentarios británicos, llamados así por sus tapas azules. ↩

  19. David Urquhart, Progress and Present Position of Russia in the East (1835). ↩

  20. «Personaje público». ↩

  21. Alusión a las crisis de 1840 (cuestión de Oriente) y de 1846 (anexión de Cracovia por Austria), en las que, según Marx y los urquhartistas, la política de Palmerston favoreció a Rusia. ↩