Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 20 de abril de 1854. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 302, pp. 18-20) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Manchester, 20 de abril de 1854.

Querido Marx:

Lo del Daily News se ha ido al carajo, y tengo motivos para sospechar que la indiscreción de monsieur Pieper me ha jugado una mala pasada que no le olvidaré tan pronto. La cosa estaba all right, solo faltaba fijar el precio, mi artículo estaba ya compuesto, tengo las pruebas en el bolsillo. Les escribo a los tipos, ya el miércoles de la semana pasada, que trabajaría en sus condiciones habituales, y por fin hoy llega la respuesta de que los artículos son too professional1 y que, con la mejor voluntad, no pueden utilizarlos; muy cortés, al final el ofrecimiento de pagarme 2 libras y 2 chelines por mi trouble2 y el buen consejo de dirigirme a un military paper.3 Ninguna de las dos cosas la aceptaré, naturalmente.

Solo encuentro una explicación de este extraño comportamiento: Pieper,4 que por una carta necia que me escribió la semana pasada estaba al tanto del asunto, ha tenido que presumir de ello, de modo que la historia, por la consabida vía telegráfica del chismorreo de la emigración, llegó a oídos de Kinkel5 o de algún otro de los cerdos alemanes que tienen trato con el Daily News, y entonces no había, naturalmente, nada más fácil que presentar al military man Engels como un simple antiguo voluntario de un año,6 como un comunista y, de oficio, un dependiente de comercio, con lo que todo se acabó.

La cortesía del refus7 no se debe, naturalmente, a mí, sino a Watts.8 La carta es tal que podría volver a presentarme, pero solo para que me remitieran a los penny a liners.9

Me harás un gran favor si averiguas quién ha ido con el cuento: los elogios del señor Schimmelpfennig10 no son, naturalmente, más que un pobre set off11 frente a este échec.12

Además, las largas que me han dado los tipos del Daily News han tenido como consecuencia que parte de mis fuentes se haya dado a conocer entretanto por la prensa alemana —el Moltke,13 que me era enormemente útil, ya casi no lo puedo usar, y dentro de quince días pasará lo mismo con todos—, y arriesgar otras cinco libras on speculation14 en esta mierda ni se me ocurre.

Tengo muchas ganas de terminar los artículos sobre el poderío militar ruso y mandarlos al Times. Si salen allí, el Daily News queda en ridículo. Pero un segundo échec tiene su lado malo: entonces el que queda completamente en ridículo soy yo. Lo malo es que no estoy en Londres; si estuviera, la cosa sería muy sencilla. ¿Qué te parece? Escríbeme enseguida sobre esto.

Sobre lo demás, dentro de unos días. El artículo sobre el boletín ruso no puedo mandarlo antes del próximo steamer;15 la cosa hay que estudiarla a fondo y cotejarla con el mapa; si no, también ahí habría ridículo.

Si pudieras sacarle más dinero a la Tribune, mandaría a paseo toda la prensa de mierda inglesa, donde los canallas alemanes infiltrados hacen inaceptables para los estúpidos redactores los mejores artículos, y te mandaría cada semana uno o dos artículos para la Tribune. Pero que nos dejemos los dedos escribiendo los dos por 200 libras, c'est trop fort.16

Escríbeme enseguida qué piensas de todo este pastel; la historia me ha puesto de un humor de perros; no podemos fiarnos de nadie de toda esta banda, salvo los dos el uno del otro.

Steffen y Dronke17 estuvieron aquí en Pascua; Dronke se ha acostumbrado a unas fanfarronadas asquerosas de viajante de comercio y no me ha gustado nada; el tipo se está volviendo un perfecto vago.

Tu F. E.

  1. «Demasiado profesionales». ↩

  2. «Molestia». ↩

  3. «Periódico militar». ↩

  4. Wilhelm Pieper, emigrado alemán en Londres que hacía de secretario de Marx. ↩

  5. Gottfried Kinkel, poeta y demócrata alemán, emigrado en Londres, adversario de Marx y Engels. ↩

  6. Engels había hecho el servicio militar en Berlín en 1841-1842 como voluntario de un año en la artillería de la guardia. ↩

  7. «Negativa». ↩

  8. John Watts, owenista de Manchester, que había recomendado a Engels al Daily News. ↩

  9. Plumíferos a tanto la línea. ↩

  10. Alexander Schimmelpfennig, antiguo oficial prusiano emigrado en los Estados Unidos, que había elogiado los artículos militares de Engels en la Tribune. ↩

  11. «Compensación». ↩

  12. «Fracaso». ↩

  13. Helmuth von Moltke, oficial prusiano, autor de una obra sobre la campaña ruso-turca de 1828-1829 en la Turquía europea (1845). ↩

  14. «A la ventura». ↩

  15. «Vapor», el correo transatlántico. ↩

  16. «Es demasiado». ↩

  17. Wilhelm Steffen, antiguo oficial prusiano, testigo de la defensa en el proceso de Colonia; Ernst Dronke, antiguo redactor de la Neue Rheinische Zeitung; ambos emigrados en Inglaterra. ↩