Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 13 de junio de 1854. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 315, pp. 37-38) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

13 de junio de 1854. 28, Deanstreet, Soho, London.

Querido Frederic:

Te adjunto cartas de Cluß, que no hace falta que me devuelvas, porque ya se han comunicado al público competente y se han contestado.

El artículo sobre Silistra, estupendo. La exigencia de Austria a Rusia de que prometiera evacuar los principados danubianos (para concluir, sobre esa promesa, un armisticio y convocar un congreso en Viena) la había inspirado la propia Rusia. Se daba por supuesto que Silistra caería rápidamente en manos rusas. Toda la prensa ministerial preparó al público inglés para ese acontecimiento. Hence1 la prisa de Paskévich.2 La resistencia de los turcos en Silistra ha desbaratado este cálculo, igual que un plan parecido que estaba maduro el otoño pasado.

El colonel Grach es un conocido mío, de Tréveris, no uno de los instructores prusianos, sino un adventurer3 de talento que se fue a probar fortuna a Turquía hace ya diecinueve años o así. Boichot,4 al que han detenido en París, había sido realmente enviado a Francia como emisario político por la camarilla de Pyat,5 según sé por uno de los crapauds6 iniciados, y no, como ha declarado Pyat en muy mal inglés en el Advertiser, para hacer una visita a su anciana madre, que no lo veía desde hacía cinco años. Es repugnante que los crapauds se salgan siempre de su papel y no puedan dejar estas mentiras «melodramáticas» que apelan al corazón del pequeñoburgués. C'est dégoûtant.7

Dentro de poco recibirás una nueva entrega del Pionier.8 Heinzen echa pestes, naturalmente, y truena terriblemente contra la difunta «Reform», y hasta ha llegado a una cita de Catulo, que quizá haya pescado en algún libro escolar con chuleta. Contiene además graciosos insultos contra Dulon. El gran Ruge escribe a los dos, al amigo «Dulon» y al amigo «Heinzen». A este último le comunica su plan general para fundar una universidad libre en Cincinnati, donde Ruge piensa dejar pasar plácidamente, canturreando, el resto de sus días como rector magnificus in partibus.9 No le deja descansar la idea de llegar por fin a profesor, cosa que, con todo su servilismo, no consiguió «arrancar» ni al ministro sajón Lindenau ni antes al ministro prusiano Altenstein. En esta transfigurada contrefaçon10 de las universidades alemanas también se «doctora». Solo hacen falta dólares por valor de 1.000.000, y seis ciudadanos de Cincinnati se encargarán de la administración financiera. Además, prospecto de todas las ciencias. Un batiburrillo de locos, mixtum compositum de los epígrafes de la Enciclopedia de Hegel y del índice de Ersch y Gruber.11 Por ejemplo: «Gramática general (véase Ersch y Gruber, el artículo de Pott sobre la difusión de las lenguas)». Quedarán excluidos de las cátedras: 1. Strauß y Bruno Bauer; 2. los «sofistas» que hacen de la filosofía un camelo; 3. no la doctrina del comunismo, sino las «personalidades infames que han traicionado la república y la libertad».

En una de sus cartas piojosas Ruge elogia dos panfletos anónimos sobre Palmerston, sin sospechar, naturalmente, que uno es mío.

Mi mujer está en cama. Ayer conseguí por fin hacer venir al doctor Freund.12 En cuanto esté de algún modo en condiciones, quiere que viaje a Alemania, lo cual coincide con el deseo de mi suegra y hasta ahora solo ha fracasado por la situación económica, pero hay que llevarlo a cabo como sea. Los niños han vuelto hoy a la escuela.

La desgracia de Dronke es tragicómica. Los tipos parecen hacer de las suyas en Bradford.

Tu K. M.

  1. «De ahí». ↩

  2. Iván Paskévich, mariscal ruso, que dirigía el sitio de Silistra. ↩

  3. «Aventurero». ↩

  4. Jean-Baptiste Boichot, sargento y diputado francés de 1849, emigrado en Londres, detenido en París en 1854. En el manuscrito, Poichot. ↩

  5. Félix Pyat, periodista y demócrata pequeñoburgués francés, emigrado en Londres. ↩

  6. «Sapos»: los franceses, en el lenguaje despectivo de Marx y Engels. ↩

  7. «Es repugnante». ↩

  8. Der Pionier, semanario de Karl Heinzen en Nueva York. ↩

  9. «Rector magnífico in partibus (infidelium)»: con título y sin dominio real, como los obispos de diócesis en tierra de infieles. ↩

  10. «Falsificación», imitación. ↩

  11. Johann Samuel Ersch y Johann Gottfried Gruber, editores de la Allgemeine Encyclopädie der Wissenschaften und Künste, en la que el lingüista August Friedrich Pott escribió sobre la difusión de las lenguas. ↩

  12. Médico de la familia Marx. ↩