Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 16 de octubre de 1856. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 399, p. 152) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

16 de octubre de 1856. 9, Grafton Terrace, Maitland Park, Haverstock Hill, Londres.

Querido Engels:

En cuanto recibimos la Post Office Order nos mudamos, y las dos primeras semanas fueron un ir y venir tremendo a la ciudad y desde la ciudad para poner la casa más o menos en orden.1 De ahí mi silencio.

Te adjunto un extracto de un libro de Mierosławski.2 Ya sabes que no carece de esprit; pero en el escrito hay también mucho esprit de mauvais aloi, sobre todo mucho de ese style amphigourique que se han impuesto a duras penas los franceses desde que se volvieron «profundos» y dejaron de ser volterianos superficiales.3 También mucho de ese ungüento entusiasta con el que las nacionalidades «incomprendidas» ponen por las nubes su passé.4 Odio a Rusia, y todavía más a Alemania; contra el paneslavismo; en cambio, confederación libre de naciones eslavas con Polonia como peuple Archimède.5 Destaca resueltamente la revolución social en Polonia como condición fundamental de la revolución política; pero, mediante una deducción histórica que demuestra precisamente lo contrario, intenta probar que lo verdadero es el restablecimiento de la antigua comunidad agraria (la gmina: la comunidad rusa latinizada).

En las últimas semanas también he estudiado más a fondo la historia de la plata y ya te daré cuenta de ello cuando haya ocasión.

En mi opinión, Bonaparte difícilmente podrá escapar a la suspension of cash payments, ¡y entonces va la galère!6

Recibido el Guardian.7 Pronto, más. Otto ha sido indultado.8

Tu K. M.

Con los urquhartistas, que hasta hace dos semanas seguían reimprimiendo, con interrupciones, mi vieja mierda, modificada por mí, todavía no he avanzado ni un paso.9 Pero la cosa tiene que decidirse esta misma semana. Urquhart, en el Morning Herald, ha vuelto a soltar en tono de oráculo cosas que para él son muy nuevas como secretos que poseía desde hacía mucho.10 El gran Bucher, en la National-Zeitung, hablaba, tomándolo de mí palabra por palabra, de las «interesantes revelaciones», pero suprime mi nombre y deja suponer que las ha hecho alguien del lado inglés.11 Ya ves qué envidiosos y rabiosos son esos canallas.

  1. «Giro postal». ↩

  2. Ludwik Mierosławski, revolucionario polaco, jefe militar de los insurrectos en Posnania en 1848 y en Baden en 1849. El libro es De la nationalité polonaise dans l'équilibre européen (París, 1856). ↩

  3. Esprit: «ingenio»; esprit de mauvais aloi: «ingenio de mala ley»; style amphigourique: «estilo enrevesado». ↩

  4. «Pasado». ↩

  5. «Pueblo Arquímedes»: el punto de apoyo desde el que mover el mundo. ↩

  6. Suspension of cash payments: «suspensión de los pagos en metálico». Va la galère: «¡adelante la galera!», es decir, «¡y sea lo que Dios quiera!». ↩

  7. El Manchester Guardian, que Engels le mandaba. ↩

  8. Karl Wunibald Otto, químico, uno de los condenados en el proceso de los comunistas de Colonia de 1852. ↩

  9. La Free Press de Londres, de David Urquhart, seguía publicando las Revelations of the Diplomatic History of the 18th Century de Marx. ↩

  10. Diario conservador de Londres. ↩

  11. Lothar Bucher, antiguo diputado de la Asamblea Nacional prusiana de 1848, emigrado en Londres, corresponsal de la National-Zeitung de Berlín y partidario de Urquhart. ↩