Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 16 de febrero de 1857. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 411, pp. 168-170) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

16 de febrero de 1857.

9, Grafton Terrace, Maitland Park, Haverstock Hill.

Querido Engels:

Te adjunto una carta de Olmsted1 en respuesta a una consulta mía. Así que este article2 no lo aceptan. Sin embargo, aun después de esta carta, creo que el «Ships against Walls»3 lo publicarán con gusto. La cuestión es si tienes tiempo para escribirlo. Habría que hacer todavía un intento con la Putnam4 antes de darla del todo por perdida. En cualquier caso, ha sido una desfachatez de ese señor no informarme de cómo estaban las cosas hasta pasados cuatro meses. Como de todos modos tengo que escribir a Olmsted, mira a ver si puedes descifrar en la carta su nombre de pila.

La carta de Miquel5 ya la habrás recibido. Freiligrath6 me cuenta que, además de Ruge y Hess, también Oppenheim y gentuza ruin por el estilo escriben en el Jahrhundert.7

Freiligrath te pide que no dejes dormir el asunto de Weerth.8 Suponiendo que el judío Steinthal9 se haya apoderado de los diarios de Weerth (por los cuales el noble Campe10 ya ha escrito al hermano de Weerth), hay otro peligro: que los parientes de Weerth, si llegan a sacarlos de allí, los hagan imprimir in usum delphini,11 enmendados y censurados. Conviene que el hermano de Weerth12 se dirija directamente a ti. Si los diarios llegan a aparecer, podrás de paso sermonear a esos filisteos. Por lo demás, es una miseria por parte de Steinthal haberse limitado, ante la anciana,13 a una seca noticia de la muerte de Weerth, sin detalles, sin una palabra antes ni después. ¡Ese mercachifle de sonrisa melosa!

He vuelto a leer (todavía no del todo) tus artículos sobre el paneslavismo,14 en parte para mi propia edificación y en parte para anotarme los pasajes en que, si llegaras a hacer una versión alemana, tendrías que recurrir todavía a fuentes que difícilmente se encontrarán en Inglaterra fuera del Museo de Londres.15 Con esta ocasión he descubierto que la misma letra ajena —que por el momento me tomo la libertad de atribuir al renegado polaco Gurowski—,16 la que escribió en mis artículos sobre los Danubian Principalities17 que me devolvieron: «Tous ces chiffres sont éxagérés»18 etc. etc. (bonito francés), ha adornado también los artículos sobre el paneslavismo con glosas al margen, a saber:

Ad artículo I. Al final: ℰ.19 C’est ni bon.20 (Qué quiere decir eso (¿una C alemana?) no lo tengo claro.) (Bonita frase francesa. C’est ni bon. Punto.)

Ad artículo IX. Escrito encima: Changéz l’introduction,21 y como título: «Southern Slavi».22 Además, a la frase: «Con esta lógica, etc., resultaría que los hindúes son el pueblo más joven, etc.», observa: «This deduction is illogical».23

En el cuadro estadístico de la raza serbia: «german (por German) influences destroyed them in other branches under Austrian dominion».24 (¡Bonito inglés!) Además, sobre el bandidaje de los montenegrinos que se denuncia: «This (por ’tis) not true».25

Además, a: «Croacia, etc., llevan siglos anexionadas a Hungría», observa: «But Hungary is a compound of those various lands».26

El pasaje sobre los bosnios mahometanos, «habrá que exterminarlos, de eso no cabe duda», falseado a la rusa pura, tachando el pasaje que sigue: «Pero estas no son sino las dificultades internas que se oponen a la erección de un imperio eslavo del Sur, etc.».

Que el espíritu de todas estas notas es ruso, está claro. Igual de claro, que ningún francés habría escrito en francés con semejante acentuación y semejantes faltas, y que un yanqui tampoco hablaría de «Southern Slavi» y, en general, escribiría de otro modo. Por eso el origen de estas notas me parece fuera de duda. Y si, como aseguró en presencia mía, de Freiligrath y de Olmsted el compañero de viaje (yanqui) de Olmsted, Gurowski cobra directamente de la legación rusa en Washington, toda la crisis de la Tribune se explica perfectamente. Por lo demás, de las notas y de las tachaduras se desprende que al principio (hasta el n.º 9 inclusive, más o menos) todavía se pensaba publicar, modificados, los artículos sobre el paneslavismo, y que solo se abandonó del todo la idea cuando el tipo vio claro adónde iban a parar. De ahí también la tardía decisión de Dana.27

Como, en mi propia crisis, naturalmente me resulta muy edificante oír hablar de crisis, cuéntame en un par de líneas cómo están los distritos industriales. A juzgar por las noticias de los periódicos de Londres, la cosa iría muy torcida.

De Tooke han salido los dos últimos tomos de la History of Prices,28 desde 1849. Es una lástima, claro, que en su lucha incansable contra los tipos de la currency29 y contra la ley de Peel el viejo señor se ocupe de un modo demasiado exclusivo de la mierda de la circulación. Aun así, en este momento resulta interesante.

Salut.

Tu K. M.

  1. Frederick Law Olmsted, publicista norteamericano (más tarde famoso como paisajista: Central Park de Nueva York), socio de la casa editora de la Putnam’s Monthly Magazine, de Nueva York; pasó una temporada en Londres en 1856-1857. ↩

  2. «Artículo». Se trata de un artículo de Engels que Marx había ofrecido a la revista. ↩

  3. «Barcos contra murallas»: el tema —la lucha de los buques de guerra contra las fortificaciones de costa— de un artículo que Engels habría de escribir para la revista. ↩

  4. La Putnam’s Monthly Magazine, en la que Engels había publicado en 1855 una serie de artículos sobre los ejércitos de Europa. ↩

  5. Johannes Miquel, antiguo miembro de la Liga de los Comunistas, entonces abogado en Gotinga. Marx se la había enviado con su carta del 6 de febrero (Marx a Engels, 6 de febrero de 1857). ↩

  6. Ferdinand Freiligrath, poeta, antiguo redactor de la Neue Rheinische Zeitung, empleado de banca en Londres. ↩

  7. Arnold Ruge, Moses Hess y Heinrich Bernhard Oppenheim, demócratas y publicistas alemanes. Das Jahrhundert era un semanario publicado en Hamburgo desde 1856. ↩

  8. Georg Weerth, poeta y antiguo redactor del folletín de la Neue Rheinische Zeitung, había muerto en La Habana el 30 de julio de 1856. ↩

  9. Comerciante alemán establecido en Inglaterra, para cuya casa había trabajado Weerth como viajante. ↩

  10. Julius Campe, editor de Hamburgo, el de Heine. ↩

  11. «Para uso del delfín»: expurgados, como las ediciones de los clásicos preparadas para el hijo de Luis XIV. ↩

  12. Karl Weerth. ↩

  13. La madre de Weerth. ↩

  14. Artículos escritos por Engels en 1856 para la Tribune, que no llegó a publicarlos. Sobre el tema, véase su artículo de 1849 El paneslavismo democrático. ↩

  15. El Museo Británico, en cuya biblioteca trabajaba Marx. ↩

  16. Adam Gurowski, emigrado polaco convertido al paneslavismo, colaborador de la Tribune. ↩

  17. «Principados del Danubio» (Moldavia y Valaquia). ↩

  18. «Todas estas cifras son exageradas». Las tildes sobran: de ahí la burla de Marx. ↩

  19. En la MEGA, un signo parecido a una C mayúscula de la letra gótica alemana; de ahí la pregunta de Marx. ↩

  20. Francés incorrecto: «No es ni bueno». ↩

  21. «Cambie la introducción», con una tilde que sobra. ↩

  22. «Eslavos del Sur», en un inglés con plural latino. ↩

  23. «Esta deducción es ilógica». ↩

  24. «Las influencias alemanas los destruyeron en otras ramas bajo el dominio austriaco». En inglés, el gentilicio va con mayúscula. ↩

  25. «Esto no es verdad»; Marx entiende que el glosador quiso escribir ’tis («es»). ↩

  26. «Pero Hungría es un compuesto de esas diversas tierras». ↩

  27. Charles A. Dana, director adjunto de la Tribune. ↩

  28. Thomas Tooke y William Newmarch, A History of Prices, and of the State of the Circulation, tomos V y VI, Londres, 1857, que llegan hasta 1856. ↩

  29. La currency school, escuela monetaria cuyas tesis inspiraron la ley bancaria de Peel de 1844, contra la que Tooke polemizó durante años. ↩