Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 8 de agosto de 1858. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 535, pp. 333-335) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
8 de agosto de 1858.
9, Grafton Terrace, Maitland Park, Haverstock Hill, Londres.
Querido Engels:
El retraso en escribirte se debe a que hasta ayer no se decidió el asunto definitivamente, y además en sentido afirmativo. Me senté X veces a escribirte, y entonces llegaba otra carta de la City diciendo que no había nada que hacer y que había que intentar otra vez la transacción con somebody else.1 Pero yo quería comunicarte algo seguro, one way or the other.2 Freiligrath,3 después de tratar con seis usurers4 distintos y de ver que los tipos se echaban siempre atrás en el momento decisivo, en contra de lo prometido, acabó descontando la letra con su propio sastre, después de salir él como fiador colateral. Ya desde el principio la había hecho pagadera a él en su propio banco. El viejo se ha tomado muchísimas molestias en el asunto e incluso ha dado algunos pasos no del todo compatibles con su posición «comercial». Así que, si le escribes alguna vez, dale unas palmaditas en la espalda, operación a la que no es del todo insensible. La letra está depositada en casa del propio Freiligrath. El sastre se declara dispuesto a renovarla en cualquier caso. Pero preferiría recibir 20 libras en noviembre y no tener que extender así una nueva letra más que por las 20 libras restantes hasta enero. (En cuanto recibí tu carta, le comuniqué a Freiligrath que el asunto solo era posible con la garantía de la renovación.)
He visto con espanto por tu carta que vuelves a estar enfermo, y me ha resultado aún más penoso haberte dado la lata en estas circunstancias. Te ruego que me escribas a vuelta de correo sobre tu estado de salud, tú mismo o pidiéndoselo al doctor Gumpert.5
En cuanto recibí el dinero, pagué todo lo que pude y ayer mismo mandé a mi mujer a Ramsgate,6 porque no admitía ni un día de demora. Está de verdad extraordinariamente mal. Si Ramsgate no resulta demasiado caro y puede tomar por eso unas semanas de baños de mar, creo que todo volverá pronto a estar right. Meanwhile7 veré qué se puede hacer con mi madre. Es un punto muy delicado, cómo contestar a la vieja sobre mi relación con Prusia. Es posible que suelte su dinero si cree que mi herencia está amenazada por la autoridad. Pero también es posible que (como parece que está haciendo testamento) lo ponga todo bajo la custodia del holandés,8 cosa que no me conviene en absoluto. Que faire dans cette situation?9 Escribe que tiene las horas contadas. Pero lo tengo por una manera de hablar. Probablemente quería que la invitara a Londres, y yo lo habría hecho sin duda, pero precisamente ahora necesito mi tiempo. En los dos últimos meses apenas he podido trabajar, y el asunto con Duncker10 empieza a apremiar.
Últimamente he escrito mucho para la Tribune,11 para hacer subir un poco mi cuenta, pero la materia se acaba condenadamente. La India no es mi departamento. Sobre Cherbourg12 habría podido hacer toda clase de chistes políticos, pero soy demasiado ignorante en lo militar para darle fond13 a la cosa. A mí, aunque es un juicio completamente subjetivo, quizá un mero prejuicio, Cherbourg me parece un simple dodge,14 como todas las grandes hazañas de Boustrapa,15 un simple slight of hand.16 Al menos el propio Moniteur17 traía algunas insinuaciones fatales, según las cuales las autoridades militares no consideran en absoluto bien elegido el lugar y han puesto un montón de objeciones de detalle al trazado mismo de las obras. Además, está far from being finished18 y, en su estado actual, representa mucho más algo que ha de ser que algo que es. Lo único completamente terminado es la gran estatua ecuestre de Napoleón. En la India central me parece que la cosa ha quedado resuelta con la caída de Gwalior.19 Los periódicos de la India son todos muy hostiles a Campbell20 y ponen por los suelos su «táctica».
Te adjunto una carta de Lassalle. Ephraim Gescheit21 es un tipo curioso. Mientras me exige an immense deal of discretion22 y se hace el misterioso hasta el infinito, el embrollo entero aparece en lo esencial en la Kölnische Zeitung. Por las cartas del hombre corre algo de fanfarronería ridícula.23 «Entonces dirigí, etc., una memoria cortante y afilada, etc.» «Puse en movimiento a Boeckh y a Humboldt.» «Humboldt escribió una carta fulminante.» «Yo mismo envié al príncipe una queja directa escrita en un alemán purísimo.» «Acusaciones verdaderamente fulminantes contra el ministro.» «Ruego urgente.» «Muy confidencial.» «Mi mayor pistola.» «Sin remedio.» «La más profunda reserva y discreción.» «Si eso no es bueno contra las chinches, etc.»
Nuestro Bürgers24 va a salir pronto de la cárcel. Su idea principal parece ser hacer de padre de los hijos de Daniels25 y, con ese fin, ocupar primero el puesto de semental junto a la señora Daniels. Pero esta le ha escrito a Lina26 que Bürgers no se puede comparar con su marido.
¡A propósito! A Lupus27 le interesará saber que Jennita ha recibido the first general prize in the first class28 (en este premio está incluido también el de inglés) y Laurita el accésit. Son las dos más jóvenes de la clase. Además, Jennita ha recibido el premio de francés.
Salut.29 Espero tener buenas noticias de tu state of health.30
Tu K. M.
El Telegraph31 (adjunto) hay que guardarlo también.
«Alguna otra persona». ↩
«En un sentido o en otro». ↩
Ferdinand Freiligrath (1810-1876), poeta, empleado de banca en Londres. ↩
«Usureros». ↩
Eduard Gumpert, médico alemán en Manchester, amigo de Engels y de Marx. ↩
Ciudad de baños de mar en la costa de Kent. ↩
«Entretanto». ↩
Lion Philips, tío de Marx, en Zaltbommel (Países Bajos). ↩
«¿Qué hacer en esta situación?». ↩
Franz Duncker (1822-1888), editor berlinés que, por mediación de Lassalle, se había comprometido en marzo de 1858 a publicar por entregas la obra económica de Marx; el primer cuaderno salió en 1859 como Contribución a la crítica de la economía política (véase su prólogo). ↩
La New-York Daily Tribune, de la que Marx era corresponsal. ↩
El puerto de guerra de Cherbourg, inaugurado por Napoleón III a comienzos de agosto de 1858 en presencia de la reina Victoria. ↩
«Fondo», «solidez». ↩
«Truco». ↩
Apodo de Luis Bonaparte, formado con Boulogne, Estrasburgo y París, escenarios de sus golpes. ↩
«Juego de manos» (por sleight of hand). ↩
Le Moniteur universel, diario oficial del Gobierno francés. ↩
«Lejos de estar terminado». ↩
La fortaleza de Gwalior, en manos de los sublevados, fue tomada por los británicos en junio de 1858. ↩
Sir Colin Campbell (1792-1863), comandante en jefe británico en la India durante la represión de la sublevación. ↩
«Efraín el Listo», apodo burlón de Lassalle. ↩
«Una inmensa cantidad de discreción». ↩
Lassalle contaba en esa carta sus gestiones ante las autoridades de Berlín, con la ayuda del filólogo August Boeckh y de Alexander von Humboldt. El «príncipe» es Guillermo, príncipe de Prusia, que sustituía desde 1857 al rey enfermo y fue regente desde octubre de 1858. ↩
Heinrich Bürgers (1820-1878), condenado a seis años de fortaleza en el proceso de los comunistas de Colonia (octubre-noviembre de 1852). ↩
Roland Daniels (1819-1855), médico de Colonia, absuelto en el mismo proceso, murió en 1855 a consecuencia de la prisión preventiva; su viuda era Amalie Daniels. ↩
Lina Schöler, amiga de la familia Marx. ↩
Wilhelm Wolff (1809-1864), llamado Lupus, amigo de Marx y Engels, que vivía en Manchester. Marx escribe lupum, en acusativo latino. ↩
«El primer premio general de la primera clase». ↩
«Salud», «adiós». ↩
«Estado de salud». ↩
The Daily Telegraph, diario londinense. ↩