Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 4 de noviembre de 1859. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 623, pp. 430-432) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Manchester, 4 de noviembre de 1859.

Querido Mohr:

Freiligrath se merece de verdad un escarmiento serio, y espero que, antes de que acabe el pringue de Schiller (o sus secuelas), se presente la ocasión. Esta vanidad de poeta y este entrometimiento de literato, unidos al servilismo del calzonazos, son verdaderamente demasiado, ¡y encima la de Augsburgo1 le atribuye virtud política!

¿Has leído el proceso de Vogt en la Allgemeine Zeitung de Augsburgo, n.º 297 y siguientes?2 La cosa ha salido bastante bien, pero la carta de Biskamp es ignominiosamente bochornosa. El tipo podía muy bien haber adjuntado sus asuntos privados en una hoja aparte; así, en cambio, es de lo más asqueroso que el redactor de Das Volk extienda un testimonium a la Allgemeine Zeitung y mendigue una corresponsalía, y que eso se publique. Vogt armará un buen escándalo con ello. ¡Que siempre tengamos que tener rondando a nuestro alrededor a estos asnos sin tacto!

Pero muy bonito es el ridículo de Blind. Con la declaración de tu carta y con el documento, el buen diplomático se ve ahora obligado a salir de su agujero si no quiere hacer el ridículo aún mayor. Fanfarroneó con pruebas y queda como un simple mentiroso si se calla.

Igual de bonito es el lío en que está metido Vogt. Rechazada su demanda por incompetencia, condenado a todas las costas y remitido al jurado, ¿qué puede hacer?

O demanda a la Allgemeine Zeitung ante un jurado bávaro, y entonces está perdido de antemano, o a Das Volk, y entonces se cita a Blind como testigo (subpoenaed), o al propio Blind. En todos los casos le va mal, y no veo cómo puede hacer otra cosa que agrandar su ridículo.

Todo esto es muy consolador.

Garibaldi parece desempeñar un papel algo ambiguo. Un general así lo tiene mal. Se vio obligado a darle al diablo el dedo meñique, y ahora parece que ya le tiene la mano entera. Para Víctor Manuel, naturalmente, lo ideal es explotar primero a Garibaldi y arruinarlo después. Altro esempio3 de hasta dónde se llega con la «actuación práctica» en las revoluciones. Por lo demás, es una pena por el tipo. Por otro lado, es excelente que el Piamonte pierda el carácter que se le ha atribuido mintiendo de representante de la unidad italiana.

Sobre las reformas militares en Alemania te haré un artículo cuando la cosa esté algo más avanzada. No solo en Prusia, también en otras partes, en Austria, etc., en los asuntos militares andan sueltos unos fantasmas terribles. En todas partes se adopta el uniforme francés, etc., y en muchos aspectos se dan con ello incluso claros pasos atrás. Pero hasta ahora todo está aún poco claro; en cuanto pueda ver algo más claro, te hago el artículo.

Espero también que pronto vuelva a haber algo de qué informar sobre China y el Asia oriental generally. Lo mismo Marruecos.4 Pero todavía no hay nada maduro. Sobre Marruecos quizá la semana que viene. ¿Has escrito ya sobre ello, o tienes alguna politica ad vocem Pam5 que contarme al respecto, para que esté au fait?6

Ahora estoy metido de lleno en Ulfilas;7 por fin tenía que acabar de una vez con el maldito gótico, que siempre había estudiado solo de modo desordenado. Para mi sorpresa, veo que sé mucho más de lo que creía; si consigo todavía algún instrumento de trabajo, creo que en catorce días habré terminado del todo. Luego le toca al nórdico antiguo y al anglosajón, con los que también he estado siempre a medias. Hasta ahora trabajo sin diccionario ni otros instrumentos, solo con el texto gótico y Grimm;8 pero el viejo es realmente formidable.

Para esto me haría mucha falta la Historia de la lengua alemana de Grimm; ¿puedes volver a mandármela?

A Lupus pienso verlo esta noche.

Aquí también hay fiesta de Schiller (te adjunto el programa). Yo, naturalmente, no tengo nada que ver con todo el asunto. El señor Alfred Meißner9 mandará un prólogo; Siebel10 hace el epílogo, declamación vulgar, naturalmente, pero en forma decente. Además, este juerguista dirige la representación de El campamento de Wallenstein; he estado dos veces en el ensayo; si los tipos tienen desparpajo, puede salir pasable. El comité se compone de puros asnos sin excepción; Borchardt11 hace la oposición entre el público; se da tanto pisto en lo negativo como los demás en lo positivo, solo que su negación está en el mismo plano que la posición de los otros, con lo que confiesa pertenecer en lo esencial a ellos.

Salut.

Tu F. E.

Nil novi ab Ephraimo Gescheit?12

  1. La Allgemeine Zeitung de Augsburgo. ↩

  2. El proceso por difamación que Carl Vogt había entablado contra la Allgemeine Zeitung por haber publicado la octavilla «Zur Warnung», que le acusaba de estar a sueldo de Luis Bonaparte. El tribunal de Augsburgo se declaró incompetente el 24 de octubre de 1859. ↩

  3. «Otro ejemplo». ↩

  4. La guerra hispano-marroquí, que España declaró en octubre de 1859. ↩

  5. «Algo de política a propósito de Palmerston». ↩

  6. «Al corriente». ↩

  7. Ulfilas (Wulfila), obispo godo del siglo IV, traductor de la Biblia al gótico. ↩

  8. Jacob Grimm (1785-1863), autor de la Deutsche Grammatik y de la Geschichte der deutschen Sprache (1848). ↩

  9. Alfred Meißner (1822-1885), poeta austriaco. ↩

  10. Carl Siebel (1836-1868), poeta, pariente lejano de Engels. ↩

  11. Louis Borchardt, médico alemán de Manchester. ↩

  12. «¿Nada nuevo de Ephraim Gescheit?», es decir, de Lassalle. ↩