Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 25 de septiembre de 1860 (el lugar no figura en la carta; lo da la edición). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 698, pp. 508-510) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
25 de septiembre de 1860.
Querido Engels:
Ayer la familia volvió felizmente.
Respecto a la carta de Dana1 que te adjunto, lo siguiente: después de tu estancia aquí en Londres, yo le había escrito a Dana que prefería que encargara el artículo «Navy»2 a otro colaborador de la Cyclopaedia. Desde entonces no recibí respuesta suya y di el asunto por dropped,3 hasta que ayer se presentó la carta adjunta. Si te es de algún modo posible hacer la cosa —por breve y superficial que sea, does not matter—,4 eso sería de la mayor importancia para mí precisamente ahora, porque, para tomar un poco de aire, el 14 de septiembre me vi obligado a girar por adelantado una letra a dos meses contra Dana (pagadera a dos meses post datum). Al hacerlo le escribí apelando a su vieja amistad, ya que eso va, en otro caso, contra los principles5 de la Tribune. Mi carta se ha cruzado ahora con la suya. Así que precisamente ahora hay que tenerlo de buen humor, aparte de que tiene que seguir creyendo que somos capaces de hacerlo todo. Así que, si es de algún modo posible, me harás el mayor favor del mundo si haces la cosa. Diez páginas era el máximo fijado por Dana. Fife do,6 pues, si no hay otro remedio. Se trata de entregar algo, sea lo que sea.
How with Lamoricière?7
¿Qué dices de la situación de Garibaldi?
Kossuth8 ha quedado en ridículo por la intervención de Mazzini; lo había mandado Bonaparte. Garibaldi debía dejar Roma a un lado y lanzarse directamente sobre Venecia.
Ahora, ad vocem Vogt.9
La cosa se imprime aquí.
Dinero. Solo tengo que pagar 25 libras. 12 de Borkheim,10 8 me las ha prometido Lassalle. Quedan 5. Los demás gastos de impresión, ídem los de envío, los paga el librero Petsch.11 Somos sharers to equal parts12 en los beneficios, una vez descontados y reembolsados los gastos. Esa fue, en efecto, la única condición que le puse ahora a Petsch para que la cosa saliera en Londres.
Confiscable, la cosa no lo es. Eso fue un malentendido de Lassalle. Le escribí lo contrario: que no era confiscable, pero que en Berlín no podía salir, porque allí ningún librero imprimiría cosas así por el proceso de los comunistas.13
Ya no estamos en la época de 1850-1858. Petsch tiene sus comisionistas en Leipzig, Berlín y Hamburgo. La cosa se moverá, pues, en Alemania por la vía ordinaria de las librerías. A Bélgica, Suiza y América la manda Petsch directamente por medio de sus comisionistas de allí, con lo que se ahorra mucho tiempo. Los anuncios en los periódicos, la circular a los libreros, etc., se harán aquí con mi colaboración. A Siebel14 le mandaremos 50 ejemplares para repartir entre los periódicos, etc. La confiscación la tengo por imposible. Vogt no es el príncipe regente, y Stieber15 está oficialmente en desgracia. En lo político me mantengo deliberadamente en reserve.16
Ganamos tiempo, porque en Alemania todavía podríamos andar meses de acá para allá; además, tiempo en la corrección, etc. Es la primera edición de Petsch (aparte de un panfleto de Borkheim contra About17), y por su propio interés pondrá todo el empeño posible.
Si la cosa va bien, como tengo todos los motivos para creer, Petsch publicará panfletos, sean tuyos o míos, en alemán o en inglés, y se acabará con el burken18 de los libreros alemanes. (Ya hay dos pliegos impresos.)
Así que me parece que esta vez la necesidad es virtud. Qu'en pensez-vous?19 Creo que Po y Rin, ídem Saboya, etc.,20 habrían hecho mucho más ruido si hubieran salido aquí en Londres.
Salut.
Tuyo, K. M.
A propósito: «Ex-Reichs-Vogt»21 te pareció, con razón, un título poco adecuado. «Karl Vogt» me parece inadecuado porque no quiero poner el «Karl Marx» detrás del «Karl Vogt». Así que mi título previsto es: «Dâ-Dâ-Vogt». Dâ-Dâ es, como demuestro en el capítulo que contiene la crítica de los Estudios de Vogt,22 un escritor árabe al que Bonaparte utiliza en Argel exactamente igual que a Vogt en Ginebra. Dâ-Dâ le hace gracia al filisteo y es cómico.
Charles Anderson Dana (1819-1897), director de la New-York Daily Tribune y, con George Ripley, de la New American Cyclopaedia, para la que Marx y Engels escribían artículos. ↩
«Marina de guerra». Engels acabó escribiéndolo. ↩
«Abandonado». ↩
«No importa». ↩
«Principios». ↩
Por five do: «con cinco basta». ↩
«¿Qué hay de Lamoricière?». Christophe de Lamoricière (1806-1865), general francés al mando del ejército pontificio, derrotado por los piamonteses en Castelfidardo el 18 de septiembre de 1860. ↩
Lajos Kossuth (1802-1894), jefe de la revolución húngara de 1848-1849, emigrado, que en 1859-1860 negociaba con Napoleón III. ↩
«A propósito de Vogt». El folleto de Marx contra Carl Vogt salió en Londres en diciembre de 1860 con el título Herr Vogt (El señor Vogt). ↩
Sigismund Ludwig Borkheim (1825-1885), demócrata alemán, comerciante en Londres. ↩
Albert Petsch, librero alemán de Londres (A. Petsch & Co.). ↩
«Partícipes a partes iguales». ↩
El proceso de los comunistas de Colonia, de 1852. ↩
Carl Siebel, poeta de Barmen y pariente de Engels. ↩
Wilhelm Stieber (1818-1882), jefe de la policía política prusiana y principal artífice de las falsificaciones del proceso de Colonia. ↩
«En reserva». ↩
Edmond About (1828-1885), escritor francés, autor del folleto bonapartista La Prusse en 1860. ↩
Del inglés to burke, «sofocar», «echar tierra» a algo (por William Burke, el asesino de Edimburgo que ahogaba a sus víctimas). ↩
«¿Qué le parece a usted?». ↩
Po und Rhein (Berlín, 1859) y Savoyen, Nizza und der Rhein (Berlín, 1860), folletos de Engels publicados sin su nombre. ↩
«Ex bailío del Imperio»: juego con el apellido de Vogt (Vogt, «bailío») y con el cargo de regente del Imperio que ocupó en 1849, en los últimos días del Parlamento de Fráncfort. ↩
Studien zur gegenwärtigen Lage Europas (1859), de Carl Vogt. ↩