Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 26 de noviembre de 1860 (la carta solo lleva el día y el mes; el lugar y el año son de la edición). Se conserva completa, con la declaración que Marx adjuntó para la Reform de Hamburgo, fechada el 24 de noviembre. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 709, pp. 521-523) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

26 de noviembre.

Querido Frederick:

El estado de mi mujer ha mejorado, en la medida en que cabía dadas las circunstancias. Va a ser cosa larga. Lo que podría llamarse el paroxismo de la enfermedad ya ha pasado.

Allen cree que el contagio solo se explica por la excesiva excitación nerviosa en que ella vivía desde hacía muchos meses.

¿Serías tan amable de hacer llegar enseguida lo que te adjunto a la Reform1 por medio de Heckscher?

Petsch2 anunció ya anteayer en el Hermann3 y en el Athenaeum4 que El señor Vogt5 sale esta semana.

Por la fecha verás que el papelucho para la Reform lo escribí ya el sábado. Quería mandártelo con una carta, pero de pronto me puse tan malo que escribir nada era out of question.6 Allen me dio una medicina y hoy vuelvo a estar bien. Saludos a Lupus.

Tuyo, K. M.

[A la carta se adjuntaba la siguiente declaración.]

Señor director:

Le quedaría muy agradecido si publicara la declaración adjunta. En el curso de la semana próxima recibirá un ejemplar de mi folleto contra Vogt.

Con toda consideración,

su seguro servidor,

Karl Marx.

A la redacción de la Reform.

Declaración.

La redacción de la Reform tuvo la amabilidad de publicar, a comienzos de febrero de 1860, una declaración mía que empezaba con las siguientes palabras:

«Por la presente hago saber que he dado los pasos preparatorios para interponer una querella por calumnias contra la National-Zeitung de Berlín a causa de sus editoriales n.º 37 y n.º 41 sobre el panfleto de Vogt Mi proceso contra la Allgemeine Zeitung. Una respuesta literaria a Vogt me la reservo para más adelante.»

En el curso de febrero de 1860 interpuse en Berlín una querella por calumnias contra F. Zabel, director responsable de la National-Zeitung. Mi abogado, el consejero de justicia Weber,7 eligió primero la vía de la instrucción penal. Por providencia de 18 de abril de 1860, el fiscal se negó a «proceder» contra F. Zabel porque «no había interés público» que lo justificara. El 26 de abril de 1860, el fiscal general confirmó su negativa.

Mi abogado tomó entonces la vía civil. El Real Tribunal Municipal, por providencia de 8 de junio de 1860, me prohibió seguir adelante con la querella porque las «declaraciones y afirmaciones» realmente injuriosas de F. Zabel «consisten en meras citas de otras personas», y tampoco concurría «la intención de injuriar». El Real Tribunal Supremo de Apelación (Kammergericht) declaró por su parte, por providencia de 11 de julio de 1860, que la pretendida forma de cita no alteraba en nada el carácter punible de los artículos, pero que los pasajes injuriosos que contenían no se referían a mi «persona». Además, «en el presente caso» no cabía «suponer» la intención de injuriar. En consecuencia, el Real Tribunal Supremo de Apelación confirmó la providencia denegatoria del Tribunal Municipal. El Real Tribunal Supremo (Obertribunal),8 por providencia de 5 de octubre de 1860, que recibí el 23 de octubre del corriente, resolvió que «en el presente caso» no «se aprecia» ningún «error de derecho» por parte del Real Tribunal Supremo de Apelación. Así pues, quedó en firme la prohibición de querellarse contra F. Zabel, y no se llegó a ninguna vista pública.

Mi respuesta a Vogt sale dentro de unos días.

Londres, 24 de noviembre de 1860.

Karl Marx.

  1. Reform, diario democrático de Hamburgo. ↩

  2. A. Petsch & Co., la librería y editorial alemana de Londres que publicó El señor Vogt. ↩

  3. Hermann, semanario alemán de Londres, dirigido por Gottfried Kinkel. ↩

  4. The Athenaeum, semanario literario londinense. ↩

  5. Herr Vogt (Londres, A. Petsch & Co., 1860), la respuesta de Marx a Carl Vogt, que en Mein Prozeß gegen die Allgemeine Zeitung (Ginebra, 1859) lo había presentado como jefe de una banda de chantajistas. ↩

  6. «Imposible». ↩

  7. El abogado de Marx en Berlín. ↩

  8. El tribunal superior del reino de Prusia, última instancia del pleito. ↩