Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 5 de diciembre de 1860 (la carta solo lleva el día y el mes; el lugar y el año son de la edición). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 713, p. 526) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

5 de diciembre.

Querido Engels:

Muchas gracias por el artículo.

Lo de mi mujer va muy bien, y creo que el vino la ayuda más que todas las medicinas. Solo por las noches siguen molestando mucho la inquietud, el insomnio y también algo de delirio.

¿Y si me mandas otro artículo para el sábado, por ejemplo d. d. Berlín sobre mi proceso?1 Cuando me resulta incómodo escribir leaders,2 los fecho en Berlín, París, etc. Ese tipo de corresponsalía sale más fácil.

¿No hay nada que decir de la guerra de China?3 ¿O de los armamentos de Bonaparte, etc.?

«Ideas» no tengo en este momento, lo que se dice ninguna, sobre nada; pero sí un «asquerosillo»4 dolor de cabeza.

Las niñas, pobres diablillos, siguen en el exilio. Les he mandado unas botellas de vino para consolarlas. Anteayer la pequeña5 me vio pasar por delante de la casa de los Liebknecht y me gritó desde la ventana: Halloo old boy!6

Apropos! En cuanto Freiligrath7 se enteró de la enfermedad de mi mujer (sin saber cuál, naturalmente), me escribió, naturalmente, una carta «conmovida». Pero cuando le mandé El señor Vogt —naturalmente (ya ves cuántas ideas tengo, que la palabra «naturalmente» se me cuela tres veces en tres líneas)— con una dedicatoria amistosa, y él tuvo que escribirme sobre something else,8 se le olvidó decir una sílaba sobre el escrito, o to acknowledge9 el recibo. Para subrayarlo, puso al pie de su carta: «A toda prisa». Creo que varias partes le han sentado como un tiro. Primero, su «indiscreción» a propósito de Vogt. Pero sobre todo Fazy.10 En primavera quería irse a vivir a Ginebra. ¿No le estorbará el destape de la porquería de Fazy?

Blind,11 que ya el jueves había encargado un ejemplar a Petsch,12 no lo recibió hasta ayer. En Londres no se puso la cosa a la venta antes para que Mr. Alberts, of the Prussian Embassy,13 no pudiera avisar a Berlín antes de que llegara allí mi paquete. Naturalmente, en Londres se hacen muchas chanzas sobre la manera «indigna» de mis ataques. Ayer el piojoso de Trübner14 encargó doce copies.15

Salut.

Tuyo, K. M.

  1. De dato Berlín: un artículo fechado en Berlín como si fuera de un corresponsal allí, sobre el pleito de Marx contra la National-Zeitung. Era para la New-York Daily Tribune. ↩

  2. «Editoriales». ↩

  3. La segunda guerra del opio: una expedición anglo-francesa había tomado Pekín en octubre de 1860. ↩

  4. «Öklüchen», deformación burlesca de ekligen, «asqueroso». ↩

  5. Eleanor, la hija menor de Marx, que tenía cinco años. ↩

  6. «¡Hola, viejo!» ↩

  7. Ferdinand Freiligrath, el poeta, amigo de Marx desde 1848, que dirigía en Londres la sucursal de la Banque Générale Suisse, un banco ginebrino. ↩

  8. «Otra cosa». ↩

  9. «Acusar». ↩

  10. James Fazy, jefe del partido radical y del gobierno de Ginebra, protector de Vogt; El señor Vogt sacaba a la luz sus manejos. ↩

  11. Karl Blind, demócrata de Baden emigrado en Londres, uno de los protagonistas del asunto Vogt. ↩

  12. A. Petsch & Co., el editor de El señor Vogt. ↩

  13. «De la embajada prusiana». ↩

  14. Nicholas Trübner, librero y editor alemán de Londres. Lause: «piojo». ↩

  15. «Ejemplares». ↩