Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 1 de julio de 1861. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 744, pp. 29-31) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
1 de julio de 1861.
Querido Frederic:
Me alegré mucho de ver aquí a lupus;1 y lo mismo toda la family. Pese a su gota, el viejo tenía un aire de lo más juvenil. Me entregó enseguida tu carta y las 2 £, que el taxgatherer2 cobró en el acto. Esperaba esta mañana algún supply3 de Alemania, pero todavía no ha llegado nada. Como por ahora sigo sin ninguna revenue4 y, sin embargo, «in a continual course of consumption»5 (de ahí sacan algunos economistas la «ganancia», que no derivan de los costes de producción, sino de los costes de consumo), todo suministro de Manchester es muy de agradecer.
Escríbeme, por favor, enseguida qué piensas de los movimientos (militares) en Virginia. Los blunders6 de los oficiales de milicia —el general de brigada Pierce, de oficio «sastre», del estado de Massachusetts—7 se repetirán naturalmente bastantes veces en los dos bandos. ¿Sigue amenazada Washington? ¿Crees que la posición de los Southerners8 en Manassas Junction9 es ofensiva? ¿O no estarán más bien esos tipos batiéndose en retirada? En Misuri la derrota de los Southerners parece decidida, y allí aparece ahora también el terrible «colonel Boernstein».10 Por una carta privada a Weber11 se sabe que el «colonel Willich»12 está al frente de un corps de Cincinnati. Por lo visto, aún no ha salido a campaña.
Al estudiar más de cerca este asunto norteamericano he llegado a la conclusión de que el conflicto entre el Sur y el Norte —después de que este llevara 50 años rebajándose de una concesión en otra— ha estallado por fin (aparte de las nuevas y desvergonzadas exigencias de la «chivalry»)13 por el peso que ha echado en la balanza el extraordinario desarrollo de los North Western States.14 Esta población, mezclada en abundancia con elementos frescos alemanes e ingleses y formada además, sobre todo, por selfworking farmers,15 no tenía naturalmente tantas ganas de dejarse intimidar como los gentlemen de Wall Street y los cuáqueros de Boston. Según el último censo (1860), creció de 1850 a 1860 un 67 p. c. y sumaba en 1860 7 870 869 habitantes, mientras que toda la población libre de los slavestates16 secesionados era, según el mismo censo, de about17 cinco millones. Estos North Western States dieron en 1860 tanto el bulk18 del partido del gobierno como el presidente. Y fue precisamente esta parte del Norte la primera que se pronunció con decisión contra todo reconocimiento de la independencia de una Southern Confederacy. Naturalmente, no pueden dejar en manos de Estados extranjeros el curso bajo y las desembocaduras del Misisipi. Fue también esta población de los North Western States la que en el asunto de Kansas (del que en realidad hay que datar la guerra actual) llegó a las manos con los Border Ruffians.19
Una mirada más atenta a la historia del movimiento secesionista muestra que la secesión, la Constitución (Montgomery), el Congreso ibid., etc., son todo usurpations.20 En ningún sitio dejaron votar al pueblo en masse. Sobre esta «usurpación» —en la que no se trata solo de separarse del Norte, sino de afianzar y agudizar la oligarquía de los 300 000 slavelords del Sur frente a los 5 millones de whites— aparecieron en su día artículos muy característicos en los papers del Sur.
Y ahora, a la gran política: Kinkel y la Asociación Nacional (Nationalverein) en Londres.21 Recordarás que el sábado pasado hizo ocho días Heintzmann22 había aplazado la sesión (y lo había anunciado en el Hermann),23 porque había mandado a Juch a Coburgo there to move a placitum patrum.24 Al mismo tiempo, el great Heintzmann había convocado una sesión extraordinaria para el martes, para celebrar la batalla de Waterloo, etc.
Pero el astuto Gottfried, junto con Zerffi,25 mandó circulares secretas a su gente (mira el último Hermann) para una sesión el sábado. Gottfried y su gente, que tenían ahora el campo libre, celebraron en efecto su sesión a espaldas de los demás. Gottfried (como uno de los vicepresidentes de la Asociación Nacional) presidió, y Zerffi (como miembro del comité de la misma Asociación Nacional) hizo de secretario. Ni que decir tiene que en esa sesión se tomaron acuerdos del gusto de Gottfried y de Zerffi sobre la historia de Mac Donald,26 etc. Pues bien, el martes siguiente Heintzmann hizo leer el acta de la última sesión, la que había presidido él, e hizo como si no supiera en absoluto que Gottfried y compañía habían celebrado entretanto una sesión. Tampoco Gottfried y Zerffi, que estaban presentes, pidieron que se leyera el acta correspondiente, ni aludieron con una sola palabra a la sesión que ellos mismos habían montado. Pero al día siguiente Gottfried sí escribió a Juch pidiéndole que publicara en el Hermann el acta de la sesión de Gottfried, que adjuntaba a la carta. Incluso aludió, en tono amenazador, a un acuerdo que había hecho con Juch al cederle el Hermann. Pero este le contestó «quod non»27 (mira el último Hermann). Anteayer debió de salir el escándalo a relucir en la sesión de la Asociación Nacional en el Seyd's Hotel. Pero aún no he recibido ningún informe.
Ahí tienes una especie de muestra del «Machiavellismus Gottofredi Magni».28 Verás además en el último Hermann (sesión de la Asociación Nacional) que Blind29 —tan lleno de pequeñas intrigas como un perro de pulgas— ha «enganchado» al «Dralle» para pescar un voto de gracias como salvador de Schleswig-Holstein. Pero eso lo capped30 Heintzmann, que ni siquiera dejó que la motion de Dralle se votara. El mismo summus31 Blind mandó preguntar por medio de un intermediario a Weber, etc., si debía «intervenir como orador» en el meeting que la Asociación Comunista Alemana y las asociaciones francesas celebraban juntas en honor de la insurrección de junio.32 Pero le contestaron que, si quería que lo engancharan a palos, sí.33
Ad vocem34 la obra de Lassalle:
Lupus me ha regalado su ejemplar con la siguiente disposición: que tú lo mandes a mi primo, a la dirección «A. Philips, Advokaat. Keizergracht by de Westermarkt. L. L. 267. Amsterdam.».35 Naturalmente, tienes que raspar la dedicatoria de Lassalle a lupum.36 A mi primo le interesa la jurisprudencia teórica.
Tú, para que le tomes el gusto —tanto a lo que tiene de desabrido como a lo que tiene de bueno el libro de Lassalle—, lee de momento el prólogo del tomo I y, del tomo II, el apartado XLI, que empieza en la p. 517.
Salut.
Tuyo, K. M.
Wilhelm Wolff (1809-1864), «Lupus», amigo de Marx y Engels, emigrado en Manchester. ↩
«Recaudador de impuestos». ↩
«Remesa». ↩
«Ingreso». ↩
«En un continuo curso de consumo». ↩
«Torpezas, pifias». ↩
Ebenezer W. Peirce, general de brigada de la milicia de Massachusetts, que mandaba las tropas de la Unión derrotadas en Big Bethel (Virginia) el 10 de junio de 1861. ↩
«Sudistas». ↩
Nudo ferroviario del norte de Virginia, donde se concentraban las tropas confederadas que cubrían el camino de Richmond. ↩
Heinrich Börnstein (1805-1892), periodista alemán, director del Vorwärts! de París en 1844, emigrado a San Luis (Misuri), donde mandó en 1861 un regimiento de voluntarios de la Unión. ↩
Josef Valentin Weber, relojero alemán emigrado en Londres, del círculo de Marx. ↩
August Willich (1810-1878), antiguo oficial prusiano y jefe, con Schapper, de la fracción escindida de la Liga de los Comunistas en 1850; en la guerra civil, general de la Unión. ↩
«Caballería»: nombre que se daban los plantadores esclavistas del Sur. ↩
Los estados del Noroeste (Ohio, Indiana, Illinois, Michigan, Wisconsin, Iowa, Minnesota…), es decir, el actual Medio Oeste. ↩
«Granjeros que trabajan ellos mismos su tierra». ↩
«Estados esclavistas». ↩
«Unos». ↩
«El grueso». ↩
«Rufianes de la frontera»: las bandas de esclavistas de Misuri que en 1854-1856 entraron armadas en Kansas para imponer allí la esclavitud. ↩
«Usurpaciones». La Constitución de los Estados Confederados se adoptó en Montgomery (Alabama) en marzo de 1861, donde se reunía también su Congreso provisional. ↩
La Deutscher Nationalverein, fundada en 1859 por los liberales que querían la unidad de Alemania bajo la hegemonía de Prusia; tenía su sede en Coburgo y una rama en Londres. ↩
Presidente de la rama londinense de la Asociación Nacional. ↩
Hermann, semanario alemán de Londres fundado por Gottfried Kinkel en 1859. ↩
«Para promover allí un placitum patrum», un acuerdo de los padres: una decisión de la dirección de la Asociación Nacional. ↩
Gottfried Kinkel (1815-1882), poeta y demócrata alemán emigrado en Londres; Gustav Zerffi, periodista húngaro emigrado en Londres. ↩
El capitán británico Macdonald, detenido y maltratado por la policía en Bonn en septiembre de 1860, incidente que agrió las relaciones entre Inglaterra y Prusia. ↩
«Que no». ↩
«Maquiavelismo de Godofredo el Grande»: Marx latiniza el nombre de Gottfried Kinkel a la manera de Godofredo de Bouillon, el caudillo de la primera cruzada. ↩
Karl Blind (1826-1907), demócrata badense emigrado en Londres. ↩
«Superó», es decir, se lo desbarató. ↩
«Sumo». ↩
La insurrección obrera de París de junio de 1848. La «Asociación Comunista Alemana» es la Asociación Cultural Obrera Alemana de Londres. ↩
Juego de palabras: keilen, «enganchar, reclutar» en la jerga estudiantil, y Keile, «palos». ↩
«A propósito de». La obra es Das System der erworbenen Rechte (El sistema de los derechos adquiridos, Leipzig, 1861), de Ferdinand Lassalle (1825-1864). ↩
August Philips, abogado en Ámsterdam, primo de Marx e hijo de su tío Lion Philips. ↩
«A Lupus» (lupum, acusativo latino). ↩