Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 7 de agosto de 1862 (el año lo añaden los editores de la MEGA¹). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 790, pp. 91-92) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Londres, 7 de agosto.

Querido Engels:

El landlord estuvo el lunes en casa y me declaró que, si después de haber tenido tanta paciencia no le pagaba en el plazo más breve, pasaría el asunto a su agente de fincas. Con eso tendríamos aquí al broker.1 Ditto he recibido —y, curiosamente, el mismo día— avisos de embargo por impuestos, y cartas de los épiciers,2 casi todos conocidos del landlord, que me amenazan con demandarme y cortarme las provisions.3

Lassalle se marchó el lunes por la tarde. Lo vi todavía después de que hubieran ocurrido todos esos events.4 Vio por mi aspecto dejected5 que la crisis, que él conocía desde hacía mucho, había llevado a una catástrofe of any clase.6 Me preguntó. Cuando se lo conté, declaró que podía aportar 15 libras hasta el 1 de enero de 1863; también se podían girar letras contra él por el amount7 que se quisiera, siempre que se le prometiera el pago, por encima de las 15 libras, por parte tuya o de otros. Más no podía, con sus medios limitados. (Me lo creo, porque aquí gastaba él solo 1 libra y 2 chelines diarios en coches de punto y cigarros.)

¿Podrías tú hacer algo de esa manera, sirviéndote de Borkheim como escompteur,8 para aplazar la crisis? De las 10 libras he dado 6 al hombre del piano, que es un perro brutal y me habría llevado sin más al county court.9 Con 2 libras he sacado cosas de la casa de empeños, y el resto se lo he dejado a mi mujer.

Te aseguro que, si no fuera por las family difficulties,10 preferiría con mucho irme a vivir a un model lodginghouse11 antes que estar apretándote siempre la bolsa.

Se añade otra circunstancia. El doctor Allen me declara que el mar es absolutamente necesario para Jennychen, al menos durante 14 días; ditto para la pequeña,12 que el año pasado tuvo una especie de ictericia y otra vez no está all right.

Itzig me dijo todavía que quizá fundaría un periódico cuando vuelva en septiembre. Le dije que, a cambio de buena paga, estaría dispuesto a ser su corresponsal inglés, sin asumir ninguna otra responsibility13 ni partnership14 política de ningún tipo, porque políticamente no coincidíamos en nada, salvo en algunos fines últimos muy lejanos.

No comparto del todo tus opiniones sobre la American civil war.15 No creo that all is up.16 Los Northerners17 han estado dominados desde el principio por los representantes de los border slave states,18 que también auparon a la cabeza a McClellan, ese viejo partisan19 de Breckinridge.20 El Sur, en cambio, actuó desde el comienzo como un solo bloque. El propio Norte ha convertido la esclavitud en una force21 militar del Sur, en lugar de volverla contra él. El Sur deja a los esclavos el productive labour22 y ha podido así llevar al campo sin estorbos toda su fuerza armada. Tenía un mando militar unificado; el Norte no. Que no había un plan estratégico estaba ya claro por todas las maniobras del ejército de Kentucky tras la conquista de Tennessee. En mi opinión, todo esto va a take another turn.23 El Norte hará por fin la guerra en serio, recurrirá a medios revolucionarios y echará a un lado la supremacía de los border slave statesmen.24 Un solo regimiento de negros tendrá un efecto notable sobre los nervios del Sur.

La dificultad para conseguir los 300 000 hombres me parece puramente política. El Noroeste y Nueva Inglaterra quieren obligar al gobierno, y lo obligarán, a abandonar la manera diplomática de hacer la guerra seguida hasta ahora, y ahora ponen terms on which the 300 000 men shall come forth.25 Si Lincoln no cede (cosa que hará), habrá una revolución.

En cuanto a la falta de talentos militares, la elección de los generales hecha hasta ahora, puramente por cálculos diplomáticos y triquiñuelas de partido, difícilmente podía sacarlos a primer plano. El general Pope, sin embargo, me parece un hombre enérgico.

En cuanto a las medidas financieras, son torpes, como tiene que ocurrir en un país donde in fact26 hasta ahora no existían impuestos (para el Estado federal), pero ni de lejos tan disparatadas como las medidas de Pitt27 y compañía. La depreciación actual del dinero no me parece atribuible a razones económicas, sino puramente políticas: distrust.28 Así que cambiará con otra política.

En resumidas cuentas, me parece que guerras de este tipo tienen que hacerse de manera revolucionaria, y que los yanquis han intentado hasta ahora hacer la suya de manera constitucional.

Salut.

Tuyo, K. M.

Imandt está aquí. Otra interrupción, ahora muy molesta. Creo que mi escrito tendrá 30 pliegos.29

  1. El agente judicial que ejecuta el embargo de los muebles por impago del alquiler. ↩

  2. «Tenderos». ↩

  3. «Provisiones». ↩

  4. «Sucesos». ↩

  5. «Abatido». ↩

  6. Of any Art: mezcla de inglés y alemán, «de cualquier clase». ↩

  7. «Importe». ↩

  8. «Descontador» de letras. ↩

  9. «Tribunal del condado», competente en las reclamaciones de deudas pequeñas. ↩

  10. «Dificultades de familia». ↩

  11. Albergue modelo para obreros. ↩

  12. Eleanor Marx (1855-1898), Tussy. ↩

  13. «Responsabilidad». ↩

  14. «Asociación». ↩

  15. «Guerra civil norteamericana». ↩

  16. «Que todo esté perdido». Véase la carta de Engels del 30 de julio de 1862. ↩

  17. «Norteños». ↩

  18. «Estados esclavistas fronterizos». El original dice slaves states. ↩

  19. «Partidario». ↩

  20. John C. Breckinridge (1821-1875), vicepresidente de los Estados Unidos con Buchanan y candidato de los demócratas sudistas en las elecciones de 1860; luego general confederado. ↩

  21. «Fuerza». ↩

  22. «Trabajo productivo». ↩

  23. «Dar otro giro». ↩

  24. «Políticos de los estados esclavistas fronterizos». ↩

  25. «Condiciones en las que habrán de presentarse los 300 000 hombres». ↩

  26. «De hecho». ↩

  27. William Pitt el Joven (1759-1806), primer ministro británico durante las guerras contra la Francia revolucionaria, que en 1797 suspendió la convertibilidad de los billetes del Banco de Inglaterra. ↩

  28. «Desconfianza». ↩

  29. Un pliego de imprenta (Bogen) son 16 páginas en octavo: unas 480 páginas. ↩