Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 3 de junio de 1864. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 860, pp. 174-176) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

3 de junio de 1864.

Querido Frederick:

Te adjunto:

  1. un papelucho que el burro de Kertbeny1 me ha mandado hoy desde Bruselas bajo faja;

  2. un recorte de la Rheinische Zeitung con una necrología de Lupus,2 escrita por Elsner,3 que ahora es uno de los redactores de la Breslauer Zeitung, de donde la ha tomado la Rheinische;

  3. otro recorte de la Rheinische Zeitung, en el que te llamo la atención sobre un artículo, «El socialismo feudal».

  4. una carta de un tal Klings,4 de Solingen, a un tal Moll de aquí. Para que entiendas esta carta, lo siguiente: Moll (y además un camarada suyo) es un obrero de Solingen que (junto con el susodicho camarada) se ha sustraído a una pena de 4 meses de cárcel (consecuencia de los mítines de Lassalle del año pasado).5 Klings, obrero ditto, es el apoderado del barón Itzig6 para Solingen.

Los dos fugitivos de Solingen vinieron a verme aquí; me contaron su entusiasmo por Itzig y que los obreros se engancharon a su coche cuando estuvo en Solingen la última vez. Daban por supuesto que nosotros dos estábamos en el más íntimo acuerdo con Itzig (que en Elberfeld, en su estancia más reciente, pronunció un discurso en honor de Lupus). Klings, me dijeron, es un antiguo miembro de la Liga,7 y lo mismo todos los dirigentes obreros del movimiento de Itzig en la provincia del Rin, y todos siguen siendo, como siempre, partidarios decididos nuestros. Él me enseñó también la carta de Klings, y le pregunté si me la dejaba para mandártela. A lo que dijo que sí. Así que no hace falta que la devuelvas. Naturalmente, no les he dicho a esta gente las cosas claras sobre nuestra relación, o más bien nuestra no relación, con Itzig, pero por medio de terceros les he hecho llegar algunas insinuaciones muy remotas.

Esta gente está ahora aquí en la calle. De Solingen les mandan 50 táleros y la Asociación Obrera de aquí les da 2 £; aquí reuniremos todavía algo más, y estaría bien que en Manchester se juntaran también un par de libras. Hay que expedir a estos mozos a América, porque, como obreros de fábrica (cuchilleros de Solingen, etc.), no sirven para nada en los oficios de Londres.

«¿Pero qué me pasa?», me había preguntado yo también varias veces mientras leía el «Trabajo asalariado y capital» de Itzig.8 Las cosas fundamentales que trae me sonaban, en efecto, palabra por palabra (aunque embellecidas a la manera de Itzig), y sin embargo no venían directamente del Manifiesto, etc. Ahora, hace un par de días, me puse por casualidad a mirar mi serie de artículos sobre el trabajo asalariado y el capital en la Neue Rheinische Zeitung (1849), que en realidad no son más que la reproducción de las conferencias que di en 1847 en la Asociación Obrera de Bruselas. Ahí encontré la fuente inmediata de mi Itzig, y por especial amistad haré reimprimir como nota todo el papelucho de la Neue Rheinische Zeitung, en apéndice a mi libro, naturalmente on false pretences,9 sin alusión a Itzig. No le va a sentar bien.

Llegaron los libros, ditto el vino, por lo que muchas gracias. Tussy me encarga «to give you her love and to tell you that your cotton has somewhat improved».10

Borkheim11 ha ganado about 2000 £ bajo el patrocinio de Oppenheim, el «judío Süss»12 de Egipto. Oppenheim, de quien, según la descripción que el propio Borkheim me hizo, fue algo así como el bufón en el país de las pirámides, quería retenerlo allí sin más. Pero los europeos revientan allí como moscas, y Borkheim se ha reservado en cambio que Abul Haim, como llaman los árabes a Oppenheim, le confíe de vez en cuando algún negocito. A finales del verano volverá con ese fin a Constantinopla.

Las chicas y madame te mandan muchos saludos.

My compliments to Lizzy.13

Salut. Tuyo, K. M.

¡A propósito!

El amigo Freiligrath,14 naturalmente, no puede faltar nunca cuando se trata de embolsarse honores. Mira la necrología de Elsner. Acuérdate de la oración fúnebre de Harney por Schramm.15 Y ahora aparece en Nueva York un Record of the Revolution muy costoso, editado por una sociedad de Nueva York, en el que están registered todos los events y documentos, etc., de la actual guerra civil desde el principio. Well! Este Record se ha enviado gratis a unas 20-30 personas (contando las distintas bibliotecas europeas), entre ellas la Queen of England, J. St. Mill, Cobden, Bright y… Freiligrath. Él me lo comunicó con las palabras de que los yanquis «le habían dado una gran alegría y le habían hecho un honor», y me dio a leer la carta de envío, junto con la lista impresa de los agraciados que venía con ella. Me gustaría saber qué ha hecho ese buen hombre por los yanquis, o qué puede o quiere hacer por ellos. Pero loi générale:16 Freiligrath tiene que recibir los honores en nombre de la nación alemana, porque el buen burgués se mantiene tan buenamente neutral, «y además, de verdad, no ha aprendido nada».

  1. Karl Maria Kertbeny (1824-1882), escritor y traductor húngaro de lengua alemana. ↩

  2. Wilhelm Wolff (Lupus) había muerto en Manchester el 9 de mayo de 1864. ↩

  3. Moritz Elsner, publicista silesio, demócrata en 1848. ↩

  4. Carl Klings, obrero de Solingen. La Asociación General de Trabajadores Alemanes, fundada por Lassalle en 1863, tenía en las distintas localidades «apoderados» (Bevollmächtigte) que la representaban. ↩

  5. Ferdinand Lassalle (1825-1864) hizo en 1863 una gira de agitación por Renania; en Solingen su reunión acabó disuelta por las autoridades. ↩

  6. Uno de los apodos burlones que Marx y Engels daban a Lassalle. ↩

  7. La Liga de los Comunistas (1847-1852). ↩

  8. El libro de Lassalle Herr Bastiat-Schulze von Delitzsch, der ökonomische Julian, oder: Capital und Arbeit (1864), dirigido contra el economista liberal Hermann Schulze-Delitzsch. ↩

  9. «Con un pretexto falso». Marx no llegó a reimprimir Trabajo asalariado y capital en El capital. ↩

  10. «Que te mande su cariño y te diga que tu algodón ha mejorado un poco». Tussy es Eleanor Marx, la hija menor de Marx. ↩

  11. Sigismund Borkheim (1825-1885), demócrata alemán de 1848, comerciante y publicista emigrado en Londres, amigo de Marx. ↩

  12. Joseph Süß Oppenheimer (1698-1738), financiero judío de la corte de Wurtemberg, ejecutado tras la muerte de su protector. ↩

  13. «Recuerdos a Lizzy». Lydia (Lizzy) Burns, compañera de Engels. ↩

  14. Ferdinand Freiligrath (1810-1876), el poeta revolucionario de 1848, amigo de Marx, que vivía en Londres como director de la sucursal de un banco suizo. ↩

  15. Conrad Schramm (1822-1858), miembro de la Liga de los Comunistas, murió en la isla de Jersey; el antiguo cartista George Julian Harney habló en su entierro. ↩

  16. «Ley general». ↩