Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 30 de enero de 1865. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 891, pp. 219-221) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
30 de enero de 1865.
Querido Engels:
Tout d'accord.1 En cuanto al reparo del secuestro, tienes que anunciar muy brevemente, como prólogo al primer artículo, que primero examinarás la cosa desde el punto de vista militar, en segundo lugar criticarás a los burgueses y en tercer lugar la reacción, etc., y la posición del partido obrero ante la cuestión, etc., con lo que en unos pocos trazos ya puede dibujarse o insinuarse la tendencia. Eso le pondrá difícil al gobierno, de prime abord,2 el secuestro. Si lo hace de todos modos, el Social-Demokrat3 queda lanzado con ello a una nueva fase (porque los tipos ahora no pueden secuestrar sin devolver lo secuestrado o llevarlo a los tribunales), y además tienes que guardarte copia del manuscrito del n.º III. Entonces no hay nada más fácil que meterlo en uno de los 2 periódicos alemanes de aquí4 y mandar luego copies5 a Hamburgo, etc., donde seguro que algún periódico burgués lo reproduce.
En mi opinión, Schily se ha dejado embaucar por M. Hess.6 Se desprende de todas las epístolas de Moses al Social-Demokrat. (Cf., f. i.,7 el n.º 15 del Social-Demokrat, que acaba de llegar y que está lleno del más asqueroso «lassallianismo». Los señores de Iserlohn hablan de «Lassalle-Lincoln».) Moses es nuestro adversario, no nos ha olvidado ni la «expulsión de Bruselas» ni el «destierro de Colonia», y siempre le reconocerá a Lassalle el mérito de haber tenido el «tacto», tan necesario para un «caudillo del pueblo», de tomarse en serio a M. Hess.
Por lo demás, al ser el Social-Demokrat «el órgano de la Asociación General de Obreros Alemanes»,8 le resulta muy difícil salir de esta salsa de apoteosis.
Como ahora, por lo demás, sabemos que Itzig9 (cosa que de esta manera no sabíamos en absoluto) quería vender el partido obrero a Bismarck para darse a conocer como el «Richelieu del proletariado», tampoco tendré ya reparo en dar a entender con bastante claridad, en el prólogo de mi libro,10 que no es más que un repetidor y un plagiario.
¿No vendrán los «poemas» «Queremos ser lassalleanos» y demás majaderías que los obreros mandan directamente al Social-Demokrat, directa o indirectamente, de la vieja?11 En todo caso, ya he declarado varias veces por escrito a la redacción que esas tonterías tienen que acabarse by and by.12
Qué clase de tipos son los progresistas13 lo demuestra de nuevo su conducta en la cuestión de las coaliciones. (En passant,14 la ley prusiana contra las coaliciones, como todas las leyes continentales de este tipo, procede del decreto de la Asamblea Constituyente del 14 de junio de 1791,15 en el que los burgueses franceses castigaban con mucha severidad anything of the sort,16 e incluso cualquier clase de asociación obrera —por ejemplo, con la pérdida de los derechos de ciudadano durante un año—, con el pretexto de que eso sería restablecer los gremios y contradiría la liberté constitutionnelle y los «droits de l'homme».17 Es muy característico de Robespierre que, en una época en que ser «constitucional» en el sentido de la Asamblea de 1789 era un delito digno de la guillotina, todas las leyes de aquella Asamblea contra los obreros siguieran en vigor.)
El señor Bright18 se lo ha vuelto a estropear todo aquí en Londres con los obreros por su speech19 contra la aplicación de la ley de las diez horas a los trades20 de Birmingham. Un bourgeois así es incorregible. ¡Y eso lo hace el tipo en un momento en que quiere derrotar a los oligarcas por medio de los obreros!
Apropos!21 Como yo ya he declarado dos veces al Social-Demokrat que tienen que limpiar su periódico, todo lo que puedan y lo antes que puedan, de la «apoteosis» pueril, seguro que no estará de más que tú, al mandar tu artículo, escribas observaciones parecidas a la redacción. Si prestamos nuestros nombres, también podemos exigir que ahora, cuando la gente conoce la traición que proyectaba Lassalle, no contribuyan a echar tierra en los ojos de los obreros, ni se conviertan en órganos de cualquier idiotez de Knoten.22
Salut.
Tu K. M.
«Totalmente de acuerdo». ↩
«De entrada». ↩
Der Social-Demokrat, que salía en Berlín desde diciembre de 1864, dirigido por Johann Baptist von Schweitzer y Johann Baptist von Hofstetten; Marx y Engels figuraban entre sus colaboradores anunciados. ↩
El Hermann y el Londoner Anzeiger. ↩
«Ejemplares». ↩
Victor Schily, amigo de Marx emigrado en París; Moses Hess, corresponsal del Social-Demokrat en París. Véase la carta del 25 de enero. ↩
Confer, for instance: «véase, por ejemplo». ↩
Fundada por Lassalle en 1863. ↩
Lassalle. ↩
El primer tomo de El capital, que no saldría hasta 1867. ↩
La condesa Sophie von Hatzfeldt (1805-1881), amiga y protectora de Lassalle. ↩
«Poco a poco». ↩
El Partido Progresista (Fortschrittspartei), el partido liberal prusiano. ↩
«De pasada». ↩
La ley Le Chapelier. ↩
«Cualquier cosa por el estilo». ↩
«La libertad constitucional» y los «derechos del hombre». ↩
John Bright (1811-1889), industrial algodonero y diputado, cabeza, con Cobden, del librecambismo de Manchester. ↩
«Discurso». ↩
«Oficios». ↩
«¡A propósito!». ↩
Así llamaban Marx y Engels, con desprecio, a los artesanos alemanes de mentalidad gremial y pequeñoburguesa. ↩