Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 3 de mayo de 1865. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 923, pp. 264-265) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Manchester, 3 de mayo de 1865.

Querido Mohr:

Felicito con retraso a Jennychen por su cumpleaños, ¿el 20?1 The other affair looks exactly like Laura all over.2 Pero ¿qué se puede decir, salvo el veredicto del jurado de Relybridge: serves him right?3

Te devolveré todas las cosas dentro de unos días. Me ha alegrado mucho ver en el Nordstern que también en Solingen ha empezado por fin algo contra Becker y Schweitzer. Como desde que te fuiste no he leído sobre estos asuntos más que el Social-Demokrat y dos cartas de Liebknecht, no sé nada de lo que ha pasado en Renania en este asunto; solo podía deducir del lamentable silencio del Social-Demokrat sobre lo que ocurre en la Asociación General de Obreros Alemanes que para esos señores la cosa debe de pintar mal. Pero, como comprenderás, necesito mucho saber cómo están las cosas en Renania, sobre todo porque al principio los canallas tuvieron allí un éxito momentáneo. Si tienes material sobre ello, mándamelo; te lo devolveré todo y en adelante te devolveré por regla general todos los documentos, porque ahora es necesario que tengas reunido todo este material.

¿Estás suscrito al Nordstern? Convendría que lo estuvieras; tenemos que saber lo que pasa.

Sería muy necesario tener algunas relaciones entre los obreros de Renania, para poder salir al paso desde el principio a intrigas así en el futuro. Apropos, con Klings parece que han pasado cosas raras. Algún burro le da mis señas, 58 Dover Street. Klings se presenta allí, naturalmente no me encuentra, se va a Liverpool, a casa de Rode, y este le cuenta a Eichhoff que yo he mandado decir a Klings que no estaba, que no he querido verlo, que qué significa eso, etc., un hombre como Klings, que en América «va a organizar todo el asunto», con Weydemeyer y los demás (¿cuáles?), etc., etc. Y encima monsieur Rode, al que no he visto nunca, se extraña de que «todavía no» le haya mandado un ejemplar de mi folleto. ¿Lo entiendes?

La declaración contra el presidente de la humanidad,4 muy bien. Justo lo que hacía falta, y ni una palabra más.

Lo peor es que la gente de Alemania va a pedir ahora que alguien se ponga a su cabeza, y ¿quién puede hacerlo? Eccarius sería el hombre, pero no querrá irse de Londres.

La Asociación Internacional ha conquistado de verdad, en poco tiempo y con poco ruido, un terreno colosal. Pero es bueno que ahora tenga ocupación en Inglaterra, en vez de tener que andar siempre ocupada con las camarillas francesas. Ahí tienes algo a cambio del tiempo que pierdes.

¿Cómo va el libro?

Grant ha repetido exactamente en Richmond la batalla de Jena —en cuanto al planteamiento estratégico— y con el mismo resultado: la captura de todo el ejército enemigo. Solo que no ha tenido que marchar tanto para recoger los frutos.5

Ahora ha capitulado también Johnston, y con eso he ganado la apuesta que hice hace 2 meses: que el 1 de mayo los sudistas ya no tendrían ejército.6 Lo que todavía resista será capturado como bandolero, y con razón. Johnson insistirá sin duda en la confiscación de la gran propiedad territorial y con eso hará algo más aguda la pacificación y reorganización del Sur. Lincoln difícilmente habría insistido en ello.

Los Southern sympathisers7 de aquí se consolaban del hipócrita aullido que tuvieron que soltar por el asesinato profetizando que dentro de 4 semanas se hablaría de Grant I, emperador de América. ¡Los burros se han llevado un buen chasco!

Por lo demás, a los «príncipes»8 les tiene que fastidiar terriblemente que el asesinato de Lincoln haya causado un efecto tan colosal en todo el mundo. Ninguno de ellos ha tenido todavía ese honor.

Muchos saludos a tu mujer y a las chicas.

Tuyo, F. E.

  1. Jenny, la hija mayor de Marx, nacida el 1 de mayo de 1844, cumplía 21 años. ↩

  2. «El otro asunto se parece exactamente a Laura de arriba abajo». ↩

  3. «Le está bien empleado». ↩

  4. Bernhard Becker. Se trata de la respuesta de Marx a Becker (véase la carta del 11 de abril). ↩

  5. En Jena (1806) Napoleón destruyó el ejército prusiano y lo persiguió hasta capturar sus restos. Grant obligó a Lee a rendirse en Appomattox el 9 de abril, pocos días después de la caída de Richmond. ↩

  6. El general confederado Joseph E. Johnston capituló ante Sherman el 26 de abril de 1865. ↩

  7. «Simpatizantes del Sur». ↩

  8. En el original, «Färschten», imitando la pronunciación dialectal de Fürsten. ↩