Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 14 de diciembre de 1866. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 1008, pp. 368-369) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Manchester, 14 de diciembre de 1866.
Querido Mohr:
No te imaginas cómo me asedia ahora gente de toda clase. Jóvenes recomendados por clientes, que buscan colocación aquí; agentes o aspirantes a serlo; y encima, esta semana, mi amable sobrino Blank,1 que se ha instalado en Londres: así una cosa tras otra, y ya comprendes lo difícil que es ponerse a escribir. Entre medias se presenta además de vez en cuando alguno como el autor de la carta adjunta2 y me pone la pistola en el pecho. Nada más leer la carta supe quién me había echado encima a este buen hombre, a saber, el bueno del doctor Rode, y el buen hombre me lo confirmó cuando se me plantó en el despacho. Este desvergonzado de Rode se permite conmigo cosas extrañas. Primero me arma la trifulca más necia por lo de Klings,3 después de que este hubiera estado aquí, y ahora llega al extremo de echarme encima a gente así y de mandármelos como si yo fuera el cajero de toda la emigración. Si me vuelve a pasar algo así con el tipo, puede estar seguro de que se va a acordar de mí. ¿Por qué no me deja en paz, si ni siquiera lo conozco?
Esos cerdos de prusianos, desde luego, operan de maravilla. Tan tontos no me los habría imaginado, pero de verdad que uno no se los puede imaginar lo bastante tontos. Tanto mejor. La cosa ya está en marcha, y tanto antes habrá revolución, y esta vez seguro que no sin cortar cabezas, como dices.
Cierran la oficina, y yo también tengo que cerrar. Te adjunto dos billetes de cinco libras:
I/S 38969, I/S 62239, Manchester, 26 de enero de 1866.
Es todo lo que puedo arriesgarme a mandar antes de saber cómo estoy, cosa que no puedo comprobar hasta que estén asentados los libros.
Muchos recuerdos a tu mujer y a las chicas.
Tuyo, F. E.