Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 29 de enero de 1867. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 1013, pp. 374-375) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Manchester, 29 de enero de 1867.
Querido Mohr:
Esta mañana me han asediado tanto los filisteos que no he podido mandar la segunda mitad del billete con el primer correo; va con esta.
Meissner ya se habrá avenido a tu punto de vista. En todo caso, está claro que después del primer tomo tienes que descansar unas 6 semanas y ver también qué puedes hacer en el continente en materia de cuartos. Creo que si le llevas en persona el resto del manuscrito, la cosa se arreglará.
Con los workingmen and manufacturers1 la cosa está así: la India y China, el Levante, etc., muy saturados de mercancía, y los calicós, por tanto, casi invendibles desde hace 6 meses. Siguen débiles intentos de los manufacturers de algunos distritos de organizar la short time.2 Quedan aislados y por eso se vienen siempre abajo. Entretanto los fabricantes consignan a la India, a China, etc., la mercancía que aquí nadie les quiere comprar, y aumentan así el glut.3 Luego también esto les parece excesivo, y por fin proponen a los hands4 una reduction of wages del 5 %. Contrapropuesta de los hands: trabajar solo 4 días a la semana. Refus5 de los masters; agitación. Por fin, desde hace 14 días, poco a poco, y ahora ya de forma general, se ha llegado a que la short time de 4 días por semana rija en todas las fábricas de tejidos y en las hilaturas que hilan para ellas, en parte con y en parte sin rebaja del salario del 5 %. Así que los obreros tenían razón en la teoría y también se han salido con la suya en la práctica.
El canalla de Bismarck ha engañado de lo lindo al canalla de Bonaparte con la paz de Praga,6 exactamente igual que Bonaparte engañó a los austriacos en Villafranca con los príncipes italianos expulsados, qui rentreront dans leurs états…7 pero sin tropas extranjeras. Así dice Bismarck: los Estados del sur de Alemania auront une existence internationale indépendante,8 pero solo mientras ellos mismos quieran; desde el momento en que quieran unirse a nosotros, son completamente libres de hacerlo; ¡si no, no serían independientes! El poor Bonaparte no ha sido miembro de ninguna corporación estudiantil en las universidades alemanas ni ha hecho estudios de interpretación del código de la cerveza;9 por eso no está, ni de lejos, a la altura del honorable Bismarck. En Hannover reina una rabia tremenda contra los prusianos,10 y no solo en la ciudad misma, sino todavía más entre los campesinos, que acuden en masa a la reina y ponen a su disposición toda su fortuna.
Hay en ello mucho sentimentalismo ridículo, mezclado con odio a los tenientes y a los gendarmes; esa misma gente dice, por ejemplo, que la administración ha mejorado mucho, etc., pero los prusianos han vuelto a acreditar también aquí su talento para hacerse odiar. Esto lo sé por 2 personas que han estado allí hace poco y que son a la vez anexionistas y hannoverianos.
Si puedo, iré a verte unos días a finales de esta semana o de la próxima, es decir, de viernes a domingo por la noche. Con tal de que no vuelva a helar.
Muchos recuerdos a las ladies.
Tuyo, F. E.
«Obreros y fabricantes». Engels responde a la pregunta de Marx sobre el conflicto de los tejedores de Manchester (1867-01-19 Marx a Engels). ↩
«Jornada reducida». ↩
«Saturación del mercado». ↩
«Brazos», los obreros de las fábricas. ↩
«Negativa». ↩
La paz de Praga (23 de agosto de 1866), que puso fin a la guerra entre Prusia y Austria. ↩
«Que volverán a sus Estados». Los preliminares de Villafranca (julio de 1859), entre Napoleón III y Francisco José, preveían el regreso de los príncipes de Toscana y de Módena expulsados en 1859. ↩
«Tendrán una existencia internacional independiente», fórmula del tratado de Praga para los Estados del sur de Alemania. ↩
El Bierkomment, el código de reglas para beber de las corporaciones estudiantiles alemanas. ↩
El reino de Hannover había sido anexionado por Prusia en 1866. ↩