Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 13 de marzo de 1867. Se conserva incompleta: el final está arrancado. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 1016, pp. 376-377) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Manchester, 13 de marzo de 1867.
Querido Mohr:
No te he escrito, en parte por toda clase de impedimentos, pero en parte también medio a propósito, porque quería dejar pasar el plazo en que tenía que estar terminado «el libro», y ahora espero que lo esté. ¿Cuándo vas a ir, pues, a ver al señor Meissner? Entonces te daré también una autorización para cobrar los derechos de mi folleto anterior.1
Apropos de él, los señores lassalleanos han podido convencerse ahora de cuánta razón tenía yo en lo que dije sobre el efecto del sufragio universal y sobre el poder que daría a la nobleza en el campo.2 Los señores lassalleanos no han sacado ni 2 diputados; los dos candidatos obreros sajones que salieron elegidos3 son muy dudosos y parecen más bien de la clase de Wuttke.4 Por lo demás, en conjunto las elecciones han demostrado que en Alemania falta mucho para que se pueda hacer con el sufragio universal lo que se hace con él en Francia, y eso siempre es bueno. También estoy convencido de que cada nueva elección en Alemania saldría tanto más hostil al Gobierno cuanto más se entrometa la burocracia, y de que 15 años de elecciones gubernamentales como en Francia no son posibles en nuestro país.
El noble Parlamento5 es, desde luego, una buena pieza. Sin mucho rechistar, con cara agridulce, malbaratarán las cuatro garantías piojosas que aún había en la Constitución prusiana a cambio de la anexión indirecta de 6 millones de habitantes de pequeños Estados, que de hecho, sin constitución alguna, ya están anexionados y mediatizados. Au fond, lo que esos tipos chapuceen carece de toda importancia; en el actual estado de ánimo bismarcólatra del filisteo, representan al fin y al cabo la opinión pública burguesa y no hacen más que ejecutar su voluntad. El buen burgués parece decidido a no querer tener más «conflictos».6 El movimiento —tanto el interior, que también volverá, como el europeo— pasará muy pronto por encima de toda esta porquería.
En las elecciones, el canalla de Schweitzer7 se presentó también como candidato en x sitios, pero lo derrotaron en todas partes. Desde Barmen me han mandado 2 impresos sobre él; uno va adjunto, el otro, más pequeño, irá luego: no lo tengo a mano. El adjunto procede, evidentemente, de la gente de la Hatzfeldt.
Stieber vuelve a darse importancia en la Volkszeitung a propósito de las historias de Eichhoff en el Hermann;8 también sale Koller. Mira el Hermann.
El resultado moderado del sufragio universal en Alemania ha contribuido en todo caso a que aquí el household suffrage9 se haya vuelto de repente tan popular en los círculos oficiales. Sería estupendo que con ello pasase el household suffrage: muchas cosas cambiarían aquí rápidamente y el movimiento se pondría en pie.
Trade here10 sigue en el estancamiento más absoluto. La India y China están saturadas por las consignaciones de los fabricantes; en Stockport hay una strike de 20 000 personas; la short time va ganando terreno, y si esto no cambia pronto, en mayo tendremos la más hermosa crisis de superproducción. Eso solo puede ayudar al movimiento radical por la reforma.
La Diplomatic Review11 está muy bien esta vez. En cuanto el viejo D. Urquhart vuelve a tener facts, está all right; de todos modos, las extrañas maniobras de Beust12 ya me habían puesto sobre aviso. Aunque los sajones (vide el señor von Seebach en la guerra de Crimea)13 siempre han andado en tratos turbios con los rusos, y aunque Beust escribió durante la guerra danesa14 aquel despacho tan ostentosamente grosero a los rusos, me cuesta decidir si los rusos han comprado de verdad al tipo o si lo han conseguido gratis y sin que él se diera cuenta. Casi me parece que la vanidad sin límites del pequeño cagueta sajón basta para explicar toda la historia; naturalmente, los rusos will know how to improve the occasion.15
Para ejercitarme en la democracia vulgar, estos días me he […]16
Engels, Die preußische Militärfrage und die deutsche Arbeiterpartei (La cuestión militar prusiana y el partido obrero alemán, Hamburgo, Meissner, 1865). ↩
En ese folleto Engels advertía que el sufragio universal, en un país con una mayoría de jornaleros agrícolas sometidos a los terratenientes, reforzaría a la nobleza. Las elecciones al Reichstag constituyente de la Confederación de la Alemania del Norte, por sufragio universal masculino, se celebraron el 12 de febrero de 1867. ↩
August Bebel (1840-1913), tornero, y Reinhold Schraps, elegidos en Sajonia por el Partido Popular Sajón. ↩
Heinrich Wuttke (1818-1876), historiador de Leipzig, demócrata partidario de la Gran Alemania. ↩
El Reichstag constituyente de la Confederación de la Alemania del Norte, que debatía entonces su constitución. ↩
Alusión al conflicto constitucional prusiano de 1862-1866 entre la Cámara liberal y el Gobierno de Bismarck. ↩
Johann Baptist von Schweitzer (1833-1875), presidente de la Asociación General de Obreros Alemanes (lassalleana) y director del Social-Demokrat. ↩
Wilhelm Eichhoff, periodista berlinés, había denunciado en 1860 los métodos de Stieber; el Hermann era un semanario alemán de Londres. La Volkszeitung era un diario democrático de Berlín. ↩
Sufragio de los cabezas de familia, que la Reform Act de 1867 concedió en los distritos urbanos. ↩
«Los negocios aquí». ↩
The Diplomatic Review, nombre que tenía desde 1866 The Free Press, la revista de David Urquhart (1805-1877), diplomático y publicista tory, obsesionado con la amenaza rusa. ↩
Friedrich Ferdinand von Beust (1809-1886), primer ministro de Sajonia hasta 1866 y desde entonces ministro de Asuntos Exteriores de Austria. ↩
Albin Leo von Seebach, ministro de Sajonia en París durante la guerra de Crimea (1853-1856). ↩
La guerra de Prusia y Austria contra Dinamarca de 1864. ↩
«Sabrán sacar partido de la ocasión». ↩
El resto de la carta está arrancado. ↩