Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 13 de octubre de 1867. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 1058, pp. 432-433) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Manchester, 13 de octubre de 1867.

Querido Mohr:

Le he escrito y mandado a Kugelmann dos artículos sobre el libro desde puntos de vista distintos; creo que son tales que casi cualquier periódico puede publicarlos, y luego él puede hacer otros según ese modelo. Eso ya le ayudará algo.1

A Siebel le escribo mañana; primero tengo que saber dónde está el tipo y cómo anda de salud.

A Borkheim ya le he escrito.

Liebknecht lo está haciendo muy bien; de nosotros ha retenido al menos lo bastante para comprender que la única política correcta consiste en votar en contra de todo sin excepción. Hasta ahora lo ha hecho honradamente. Si le escribes uno de estos días, puedes llamarle la atención sobre lo siguiente: el último artículo de la ley de libertad de residencia dice: «Esta ley no afecta a la policía de extranjeros». De modo que lo que se gana como ciudadano de la Alemania del Norte, se pierde otra vez como «extranjero».2 Aquí causaría gran efecto que Liebknecht propusiera: «Queda abolida la policía de extranjeros». Semejante disparate solo existe en el continente; la moción causaría gran efecto. En general, habría que sugerirle que les eche en cara a los burgueses cómo él, el comunista, se ve obligado a defender contra ellos sus propios intereses. Por cierto, el discurso de Liebknecht salió mucho mejor en la Kölnische Zeitung que en la Zukunft.

Lo de Vogt me ha alegrado mucho. Pese a sus maniobras, tu ataque lo ha arruinado por completo, y ya solo la burguesía liberal lo tiene por un Véron alemán.3

Stumpf no quiere más que le des material, teórico y de hechos, sobre cómo ocurre que el pequeñoburgués vaya cayendo poco a poco en el proletariado. Eso, por lo demás, lo sabes tú tan bien como yo; lo que quieres es escaquearte del trabajo. Eso sí, el bueno de Stumpf cree que se podría hacer así, en una página de carta, de modo que él supiera qué hacer con ello. Lo dudo, sin embargo.

Dronke. Borkheim es tan buscador de escándalos como el pequeño, y cuando esos 2 dicen algo uno del otro, será six of one and half a dozen of the other.4 A Dronke le queda todavía en la cabecita bastante jus para haberse guardado de una criminal prosecution directa en estos tiempos de tratados de extradición.5 Ya sabes, por lo demás, cómo en el Commerce hasta los asuntos más directamente criminales pueden despacharse en forma meramente civil. Pero, en todo caso, el pequeño ha sido demasiado listo y demasiado codicioso.

Strohn sigue siendo el tipo raro de siempre. ¡Qué ocurrencia, tomar por alusión a él una frase que él mismo ha dicho mil veces, en cuanto la digo yo!

Tengo curiosidad por la Perla de Borkheim. En materia de vanidad literaria, el tipo es un «Jid» de pura cepa.6

Gumpert tiene aquí un primo, antes teniente de Hesse Electoral y ahora prusiano. El tipo se pasó a los prusianos con grandes esperanzas, pero se ha encontrado otra vez en pleno florecimiento el viejo servicio de polainas. Gimnasia, etc., hecha a la voz de mando, paso de desfile, instrucción rigurosa, etc. Puede que haya en esto cosas exageradas, pero lo cierto es que también la manía de los desfiles ha recibido cierta sanción con los últimos éxitos. La exageración viene de la sensación desagradable que ya han tenido los oficiales recién incorporados de que 9 de cada 10 no llegarán a jefes. El tipo no busca más que una ocasión para salir del atolladero.

Muchos saludos a tu mujer, a las chicas y a Lafargue.

Tuyo, F. E.

  1. Las dos reseñas que Engels escribió del primer tomo de El capital para que Kugelmann las colocara en la prensa alemana; una de ellas apareció en la Zukunft de Berlín a finales de octubre de 1867. ↩

  2. La ley de libertad de residencia (Freizügigkeitsgesetz) de la Confederación de Alemania del Norte, debatida en el Reichstag en el otoño de 1867. ↩

  3. Louis Véron (1798-1867), periodista francés, prototipo del burgués enriquecido y partidario del golpe de Estado de Luis Bonaparte. ↩

  4. «Seis de uno y media docena del otro», o sea, tanto monta. ↩

  5. Jus: «derecho»; criminal prosecution: «proceso penal». ↩

  6. «Judío» en yiddish, con la grafía de la pronunciación judeoalemana. ↩