Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 19 de octubre de 1867. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 1062, pp. 436-438) por la Escuela de marxismo, 2026. Los versos franceses se dejan en su lengua; su traducción, en nota. Las notas son nuestras. Texto original.
Londres, 19 de octubre de 1867.
Dear Fred:
En cuanto a Borkheim, yo le había dicho: lo que Engels escribe, escrito está, y no hay nada que regatear. Él (hoy se ha marchado a Burdeos) se dejó convencer por mí hasta el punto de ingresarme 40 £ y prometer que, si tú no podías, etc., to find the rest1 para el 10 de noviembre sin más rodeos. ¡Pero como comerciante y como judío tenía que intentarlo una vez más!
Por lo demás, Borkheim ha tenido una gran satisfacción. Schabelitz ha publicado en el Börsenblatt de los libreros un anuncio fanfarronísimo de la «Perla» de Borkheim, en el que este figura sobre todo como Pedro el Ermitaño contra Rusia.2 Well! La Gaceta de Moscú lo ha reproducido (traducido) como curiosidad, y así él ha tenido el gusto de verse a sí mismo y su nombre impresos en ruso.3 Me ha enseñado el número y me lo ha traducido.
Lafargue ha tenido mucho trabajo para traducir al francés, al menos de manera tolerable, el francés de Borkheim. Yo, naturalmente, tuve que ayudarle, sobre todo con las citas de Kant, Fichte y Hegel, que el propio Borkheim seguramente no entendió del todo ni en alemán. Pero esa gente está en su biblioteca.
Me alegro de que el asunto esté settled hasta aquí. Las últimas semanas me ha sido literalmente imposible escribir más de quizá 2 horas. Además del agobio from without, la resaca doméstica, que siempre me afecta al hígado. Volví a quedarme sin dormir y tuve el gusto de ver florecer 2 carbunquitos cerca del membrum. Por suerte, se han marchitado. Mi enfermedad viene siempre de la cabeza.
Ya que hablo del membrum, te recomiendo para Moore los versos siguientes del satírico francés del siglo XVI Mathurin Régnier.4 Pese a lo leído que estoy en la materia, no creo que la chaude pisse se haya descrito nunca de forma tan poética:5
«Mon cas, qui se lève et se hausse,
Bave d'une estrange façon;
Belle, vous fournistes la sausse,
Lors que je fournis le poisson.
Las! si ce membre eut l'arrogance
De fouiller trop les lieux sacrez,
Qu'on luy pardonne son offence,
Car il pleure assez ses péchez.»6
Tampoco está mal este, del mismo:
Fluxion D'Amour.
«L'amour est une affection
Qui, par les yeux, dans le cœur entre,
Et, par la forme de fluxion,
S'écoule par le bas du ventre.7
Y por último:
Lisette tuée par Régnier.
Lisette, à qui l'on faisait tort,
Vint à Régnier tout explorée,
Je te pry, donne moi la mort
Que j'ay tant de fois desirée!
Luy, ne la refusant en rien,
Tire son ..., vous m'entendez bien,
Et dedans le ventre la frappe.
Elle, voulant finir ses jours
Luy dit: Mon cœur pousse toujours,
De crainte que je n'en reschappe.
Régnier, las de la secourir,
Craignant une seconde plainte,
Lui dit: Hastez-vous de mourir,
Car mon poignard n'a plus de pointe.»8
Te adjunto 2 recortes sobre Freiligrath.
Van también 2 Courrier français y 1 Liberté. Estos periódicos no hace falta que me los devuelvas. ¡Pero guárdalos! La sandez del Courrier sobre el Art militaire no la he leído, ¡pero lo de Proudhon sobre la generatio aequivoca!9 Creo que l'un vaut l'autre.10
H. Meyer estuvo aquí anteayer, de paso hacia América.11 Quizá te haya visto todavía.
Mándame tus recetas para los periódicos alemanes. Las haré copiar y les encontraré los placements más adecuados. Sirven incluso, al menos en parte, para double emploi,12 porque Meyer también pidió cosas así para el otro lado del océano y las aprovechará. En cuanto esto quede resuelto en Alemania —y es lo más importante, porque de allí depende en gran parte el asunto aquí—, tienes que escribir una crítica para la Fortnightly Review. Beesly la hará entrar. Es el precursor necesario to catch a publisher in London.13 La revista es en secreto (tan en secreto que nadie lo nota) comtiana, pero quiere dar voz a todos los puntos de vista. Si el señor Lewes (el hombre de Goethe y, por desgracia, también medio comtiano) se interesa por el libro gracias a la crítica (Lewes es también, en secreto, copropietario de la Review), encontrar editor es fácil.14 Y en todo caso, incluso sin eso, el editor será entonces más fácil de encontrar. En el último número hay un artículo verdaderamente miserable de Thornton en el que se reproduce el malthusianismo (en el que los verdaderos mongers15 no creen) en la forma más casera y trivial.16
Lo que le falta a nuestro partido es dinero, como vuelven a mostrar dolorosamente las dos cartas adjuntas de Eccarius y de Becker. Sin esa carencia, seríamos, pese a las grandes e irreparables pérdidas, siempre, hoy como en 1848, les plus forts.17
Saludos a Mrs. Lizzy.
Tuyo, K. M.
«Encontrar el resto». ↩
El Börsenblatt für den deutschen Buchhandel, órgano de los libreros alemanes. El folleto de Borkheim con su discurso en el Congreso de la Paz de Ginebra lo editaba Jakob Schabelitz en Basilea. Pedro el Ermitaño, predicador de la primera cruzada. ↩
Moskovskie Vedomosti, diario de Moscú dirigido por Mijaíl Katkov. ↩
Mathurin Régnier (1573-1613), poeta satírico francés. ↩
La gonorrea. Samuel Moore estaba entonces en Turingia aprendiendo alemán. ↩
«Mi asunto, que se alza y se levanta, / babea de extraña manera; / bella, vos pusisteis la salsa / cuando yo puse el pescado. / ¡Ay!, si este miembro tuvo la arrogancia / de hurgar demasiado en los lugares sagrados, / que se le perdone su ofensa, / pues bastante llora sus pecados». ↩
«Flujo de amor. El amor es una afección / que por los ojos entra en el corazón / y, en forma de flujo, / se escurre por lo bajo del vientre». ↩
«Lisette, muerta por Régnier. Lisette, a quien habían hecho agravio, / vino a Régnier toda llorosa: / Te lo ruego, dame la muerte / que tantas veces he deseado. / Él, sin negarle nada, / saca su…, ya me entendéis, / y en el vientre la hiere. / Ella, queriendo acabar sus días, / le dice: Mi corazón sigue latiendo, / no sea que escape con vida. / Régnier, cansado de socorrerla, / temiendo una segunda queja, / le dice: Daos prisa en morir, / que mi puñal ya no tiene punta». ↩
Art militaire: «arte militar». Generatio aequivoca: «generación espontánea». ↩
«Lo uno vale lo otro». ↩
Hermann Meyer, antiguo miembro de la Liga de los Comunistas emigrado a los Estados Unidos. ↩
Placements: «colocaciones»; double emploi: «doble uso». ↩
«Para pescar un editor en Londres». The Fortnightly Review, revista londinense, fundada en 1865; su director era entonces John Morley. ↩
George Henry Lewes (1817-1878), escritor inglés, autor de una vida de Goethe y divulgador de Comte. ↩
«Traficantes», «vendedores» (de malthusianismo). ↩
William Thomas Thornton (1813-1880), economista inglés. ↩
«Los más fuertes». ↩