Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 7 de noviembre de 1867. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 1067, pp. 444-445) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

7 de noviembre de 1867.

Dear Fred:

Mis remerciements por la Elberfelder.1

La dirección antigua de Liebknecht: «11, Braustrasse, Leipzig». Aunque quizá sea más seguro hacérselo llegar por medio de Kugelmann, que está en contacto con un amigo de Liebknecht en Leipzig.

Olvidé escribirte en la carta del sábado que para la Fortnightly el máximo es 1 pliego. Si pasa de medio pliego, hay que darlo en forma de First Notice, Second Notice.2

En cuanto a Meissner, no me parece diplomático dejarle ver demasiado nuestras cartas. Lo que pueda hacer con sus propios medios ya lo hace. Lo importante sería —y de momento incluso más importante que el asunto inglés— mandar un informe más extenso (quizá repartido en varios artículos) a la Internationale Revue austriaca (editorial de Arnold Hilberg, 4, Kolowrat-Ring, Viena).3 Como Arnold Hilberg nos cuenta a ti y a mí entre sus colaboradores (y por medio de mí nos ha invitado a colaborar a los dos), no hay ningún obstáculo. Es, de hecho, la única «revista» alemana que tenemos abierta.

El único semanario de aquí, de Londres, que tiene cierta imparcialidad y se ocupa mucho de cosas alemanas, como la filología alemana, las ciencias naturales, Hegel, etc., es un —periódico católico, el Chronicle.4 Está claro que tienen la tendencia a demostrar que son más cultos que sus rivales protestantes. A finales de la semana pasada les mandé one copy con a short letter to the purpose5 de que mi libro defiende opiniones distintas de las suyas, pero que el carácter «científico» de su periódico permite presumir that «some notice will be taken of this first attempt at applying the dialectic method to Political Economy».6 Nous verrons! En el mundo más fino (hablo, naturalmente, de su parte intellectual) hay ahora mucha necesidad de conocer el método dialéctico. Y quizá ese sea todavía el camino más fácil para atraer a los ingleses.

De la Diplomatic Review adjunta, lo más interesante es el extracto del nuevo libro de Prokesch.7

Hace about 14 días salió en el Irishman (de Dublín) una descripción detallada de los desahucios de Abercorn.8 Quizá consiga recuperar el número, que solo me prestaron para 24 horas.

En un meeting presidido por el coronel Dickson, en el que Bradlaugh dio una conferencia sobre Irlanda, nuestro old Weston, seconded by Fox y Cremer, presentó una resolución en favor de los fenianos que se aprobó por unanimidad.9 El martes pasado, ditto, durante la conferencia de Acland sobre la Reformbill en Cleveland Hall (encima de nuestras cabezas; nosotros sesionábamos abajo, en el coffeeroom, que está en el sótano), tempestuosa manifestación en favor de los fenianos. La cosa está en efervescencia aquí en la parte inteligente de la working class.

Muy característico de la farsa diplomática que se representa ahora en Europa es que, al mismo tiempo que Bonaparte interviene en Italia, Francia, Italia y Prusia, juntas y por obedientísimo encargo de Rusia, presenten una nota amenazadora a la Puerta.10

Salut.

Tuyo, K. M.

El viejo Urquhart, con su catolicismo, etc., grows more and more disgusting.11

On lit dans un registre d'une inquisition d'Italie cet aveu d'une religieuse; elle disait innocemment à la Madonne: «Degrâce, sainte Vierge, donne moi quelqu'un avec qui je puisse pécher.»12 Pero los rusos son también en esto plus forts. Está comprobado que un tipo sano como una manzana, que pasó solo 24 horas en un convento ruso de monjas, salió muerto. Las monjas lo habían montado hasta matarlo. Claro que en su casa le directeur des consciences n'entre pas tous les jours!13

  1. «Agradecimientos». La reseña de El capital que Engels había hecho publicar en la Elberfelder Zeitung. ↩

  2. «Primera reseña», «segunda reseña». ↩

  3. Internationale Revue, revista de Viena editada por Arnold Hilberg. ↩

  4. The Chronicle, semanario católico de Londres (1867-1868). ↩

  5. «Un ejemplar», con «una breve carta al efecto». ↩

  6. «Que se prestará alguna atención a este primer intento de aplicar el método dialéctico a la economía política». ↩

  7. Anton von Prokesch-Osten (1795-1876), diplomático austriaco, embajador en Constantinopla. ↩

  8. The Irishman, semanario nacionalista de Dublín, próximo a los fenianos. ↩

  9. John Weston, carpintero, viejo owenista, miembro del Consejo General. Seconded by: «apoyado por». ↩

  10. La nota conjunta de las potencias al gobierno otomano sobre la insurrección de Creta, de octubre de 1867. ↩

  11. «Se vuelve cada vez más repugnante». ↩

  12. «Se lee en un registro de una inquisición de Italia esta confesión de una monja; decía inocentemente a la Virgen: “Por favor, santa Virgen, dame a alguien con quien pueda pecar”». ↩

  13. «¡El director de conciencias no entra todos los días!» (juego con el doble sentido de entrer). ↩