Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 4 de febrero de 1868. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1103, pp. 20-21) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

4 de febrero de 1868.

Dear Fred:

Muchas gracias por las «bottles de medicina».1

Todavía tengo bajo el brazo izquierdo y en el muslo izquierdo dos capullos que no acaban de marchitarse. Pero ya no me molestan para andar. Además, me siento generally mejor.

Estoy completamente de acuerdo contigo en que, de momento, no entres más a fondo en la teoría del dinero, sino que te limites a indicar que el asunto se trata de una manera nueva.

Adjunto, lo que me manda Fox desde Viena (haz el favor de devolvérmelo). Ya ves el efecto que hace tu artículo en la Börsen-Zeitung. Quizá lo mejor sea dejar a Viena a su aire. Basta con que allí se haya llamado la atención sobre mi libro. Todo ese trajín es muy inmaduro. Si se piensa en cuánto predomina todavía, en gros,2 la agricultura en el Estado imperial, resultan cómicas esas volteretas. Lo que domina en Viena son las finanzas, y no la gran industria. Con todo, como fermento, el espectáculo no hace daño.

Kugelmann me ha mandado los Verkleinerer Careys de Dühring.3 Tenía yo razón: si reseñó mi libro, fue solo para fastidiar a los demás. Lo que llama mucho la atención es el tono grosero de este presuntuoso a la berlinesa con Mill, Roscher, etc.,4 ¡mientras que a mí me trata con una cautela miedosa! Según él, después de Carey, List es el mayor genio del siglo XIX.5 En otro folleto, Kapital und Arbeit, que he visto hoy en el Museo, «despotrica» contra Lassalle. Uno de estos días te mando su escrito para que le eches un vistazo.

Al final este año no habrá guerra. A todos esos tipos les da miedo la situación interior. Los rusos, de todos modos, no dejarán de echar leña al fuego. Se quedan en dique seco si no consiguen que Alemania y Francia se líen a golpes.

Coppel estuvo aquí el domingo y vuelve el miércoles. Ha venido para poner en orden los asuntos de dinero del rey de Hannover.6 Es un tipo alegre. Kugelmann ha obligado a este primo de los Rothschild a estudiar mi libro.

En la carta de Schorlemmer hay poco nuevo para mí. Aun así, my thanks.7 Salut.

Tuyo, Moro.

Los recortes de periódico no podré mandártelos hasta mañana, porque ya han cerrado los boxes para la bookpost.8

  1. El vino que Engels había anunciado en la carta 1868-02-02 Engels a Marx. ↩

  2. «En conjunto». ↩

  3. Eugen Dühring, Die Verkleinerer Careys und die Krisis der Nationalökonomie («Los detractores de Carey y la crisis de la economía política», 1867). Dühring había reseñado El capital en los Ergänzungsblätter de Hildburghausen. Engels lo criticaría a fondo diez años después en el Anti-Dühring. ↩

  4. John Stuart Mill y Wilhelm Roscher, economistas. ↩

  5. Henry Charles Carey, economista norteamericano, defensor del proteccionismo y de la «armonía» entre las clases; Friedrich List, economista alemán, teórico del proteccionismo y del sistema nacional de economía. ↩

  6. Jorge V, rey de Hannover, destronado por la anexión prusiana de 1866. ↩

  7. «Gracias». Carl Schorlemmer, químico, amigo de Engels en Manchester. ↩

  8. Los buzones del correo de impresos. ↩