Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 11 de abril de 1868. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1122, pp. 37-38) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Londres, 11 de abril de 1868.
Dear Fred:
D'abord,1 el pésame general, y en especial el de Tussychen, por el difunto right honourable hedgehog.2
Menos mal que la receta del opio ha llegado hoy. Lo de debajo del brazo se ha vuelto muy molesto desde que te fuiste.
De la joven pareja, que está ahora en París, las noticias más satisfactorias. Se ve que están contentísimos. Lafargue me ha mandado el Horn y otro folleto más sobre las finanzas francesas.3 Lo último es una bobada; lo primero te lo mando uno de estos días. Le escribí a Lafargue que el hecho de que encuentre tiempo, «at such a critical juncture», para acordarse de mí y mandarme impresos demuestra de sobra «that he must belong to a better than the European race».4 We are always «chaffing» at each other.5
He leído de cabo a rabo la Histoire du Crédit mobilier.6 En cuanto a la esencia propiamente dicha del asunto, yo había escrito en realidad cosas mejores hace años en la Tribune.7 El autor conoce el negocio. Él mismo es banquero en París. Pero no tiene en realidad otro material que el oficial, el que el propio Crédit da en sus Reports, y los facta registrados en las cotizaciones de bolsa. El material secreto solo podría aportarse por vía judicial. Lo que más me llama la atención es esto: los verdaderos tricks se reducen todos al agio en la bolsa, y en este departamento, au fond, sean cuales sean los disfraces, ¡nada nuevo desde Law!8 Ni de este lado del canal ni del otro. Lo interesante de estas cosas es la práctica, no la teoría.
Te adjunto la carta de Kugelmann (à renvoyer).9 Después de que te fueras le escribí. Pero como ahora escribir me resulta molesto por el brazo izquierdo, le metí la carta de Freiligrath a mí10 para que Kugelmann recibiera el sufficient quantum de material escrito. Le dije también, respondiendo a una pregunta anterior, que en cualquier caso iría a verle por a few days. Pero «se equivoca» en la fecha. No está tan cerca.
No te olvides de mandarme el Schweitzer by next post.11
Por el Times de hoy (despacho telegráfico) verás que en Ginebra hemos conseguido una victoria completa: la jornada de trabajo, rebajada de 12 a 11 horas, y el salario, subido un 10 %.12 La cosa fue así. Apenas te habías ido, se presentó aquí un delegado de Ginebra. El fact de que los obreros enviaran emisarios a Londres, al terrible tribunal de la Santa Vehme,13 decidió la cosa, como antes en el strike de los broncistas de París.14 Los masters creen en el poder y en la caja de guerra de Londres. Esto debería enseñar a los obreros de Inglaterra y del continente qué poder tendrían en nosotros si de verdad pusieran a nuestra disposición los medios necesarios, etc.
Te devuelvo adjuntos Wilhelm y Siebel. Tu borrador no está escrito en tu estilo easygoing.15 Hoy tengo dolores especiales en el brazo izquierdo. En cuanto se me pase, te devolveré el borrador con mis presuntas enmiendas.
Las niñas te mandan muchos saludos. La verdad es que, aunque solo fuera por ellas, me gustaría que vivieras en Londres en vez de en Manchester.
My compliments to Mrs. Burns. Tuyo, K. M.
«Ante todo». ↩
«El muy honorable erizo»: el erizo de Tussy, muerto en Manchester (véase 1868-04-10 Engels a Marx). Right Honourable es el tratamiento de los miembros del Consejo Privado británico. ↩
Ignaz Einhorn, que firmaba Édouard Horn, economista húngaro establecido en París, autor de escritos sobre las finanzas del Segundo Imperio. ↩
«En un momento tan crítico»; «que debe de pertenecer a una raza mejor que la europea». Lafargue había nacido en Cuba. ↩
«Siempre nos estamos tomando el pelo». ↩
Probablemente, la Histoire du Crédit mobilier, 1852-1867 (París, 1867), de M. Aycard. El Crédit Mobilier, banco de los hermanos Pereire fundado en 1852 y favorecido por el régimen de Napoleón III, había entrado en crisis en 1867. ↩
Marx había escrito sobre el Crédit Mobilier en una serie de artículos para el New-York Daily Tribune en 1856-1857. ↩
John Law, financiero escocés cuyo sistema bancario y especulativo provocó en Francia la gran quiebra de 1720. ↩
«Para devolver». ↩
El poeta Ferdinand Freiligrath, viejo compañero de la Neue Rheinische Zeitung, que vivía en Londres. ↩
«A vuelta de correo». ↩
La huelga de los obreros de la construcción de Ginebra (marzo-abril de 1868), sostenida con colectas de la Asociación Internacional de los Trabajadores. ↩
La Vehme o Feme: tribunales secretos de la Westfalia medieval; aquí, en broma, el Consejo General de la Internacional. ↩
La huelga de los broncistas de París de febrero-marzo de 1867, apoyada por la Internacional. ↩
El borrador del anuncio de El capital para Meissner (véase la carta de Engels del 10 de abril). ↩