Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en [Manchester] (el lugar no figura en la carta) el 11 de diciembre de 1868. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1221, p. 137) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

11 de diciembre de 1868.

Querido Mohr:

A toda prisa te devuelvo 2 cartas, las que caben en el sobre; quería escribirte desde la oficina, pero me lo impidieron, y ahora aquí fuera está a punto de cerrar el correo.

Schaute es amabilísimo y lleno de tacto.1 Este buen hombre parece que tiene que aplicar en todas partes la vara de medir del snob. Cuando lo veas, pregúntale si es pariente del señor Hersch Kriminand y dónde vive ese hombre. (Ese hombre existe y se escribe literalmente así; vive en Lemberg.) Luego puedes preguntarle cómo se llama Lemberg. En polaco, Lwów; en ruso y en ucraniano, Львовъ, es decir, Ljwow o «ciudad del león», de lew, «león». El judío lo traduce por Löwenberg, abreviado Lemberg.2

Aquí hay una crisis de lo más bonita, y esta vez de pura sobreproducción (aunque solo relativa). Los hilanderos y los fabricantes llevan casi 2 años consignando por su cuenta a la India y a China la mercancía que aquí no se vende, y así han saturado por partida doble unos mercados ya saturados. Ahora eso ya no puede seguir y quiebran a diestro y siniestro. Una de las primeras víctimas fue nuestro gordo Knowles, menos por las consignaciones que por debilidad física general: es que los 4 hermanos se habían comido literalmente el dinero.

Llamo relativa a la sobreproducción porque solo se convierte en sobreproducción por los precios del algodón, que siguen altos. Dos peniques de diferencia bastarían, y bastarán, para absorber todo el material que hay almacenado. El algodón middling Orleans, hoy a 11 d.; antes de la guerra, a 6½ d., 7 d., 8 d., según la época.3 O sea, todavía de un 60 a un 80 % por encima de los precios antiguos.

Lo que dices del algodón en 1860-1861 no es tan exagerado. La cosecha de 1860 fue la mayor que haya habido nunca, y las existencias al estallar la guerra eran mayores que nunca. De ellas vivimos en 1861 e incluso todavía en 1862, y los precios más altos no llegaron hasta 1863. Pero eso dependía también de otras cosas: el bloqueo efectivo de los puertos del Sur, etc., etc. Pero de existencias para 3 años nunca se habló; eso es enormemente exagerado.4 Si quieres, puedo reunirte los datos según el informe oficial (es decir, el informe de la Liverpool Brokers' Association), y en todo caso lo haré antes de dejar el negocio. Por lo demás, mucho lo encontrarás en Watts.5

Espero recibir cualquier día el borrador del contrato con Gottfried Ermen.6

Tuyo, F. E.

  1. Schaute, «bobo»: Borkheim. ↩

  2. Lemberg (en polaco Lwów, hoy Lviv, en Ucrania), entonces capital de la Galitzia austriaca. Engels se burla de Borkheim, de familia judía, con un estereotipo antisemita; el «judío» es aquí el que habla alemán o yídish en la ciudad. ↩

  3. Middling Orleans: calidad media del algodón de Nueva Orleans; d.: peniques por libra de peso. ↩

  4. Véase 1868-12-09 Marx a Engels. ↩

  5. La asociación de corredores de algodón de Liverpool, que publicaba informes anuales. John Watts, The Facts of the Cotton Famine (Londres, 1866). ↩

  6. Gottfried Ermen, socio de Engels en Ermen & Engels; el contrato regulaba la salida de Engels de la firma, que se haría efectiva el 30 de junio de 1869. ↩