Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 26 de junio de 1869. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1283, pp. 196-197) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

26 de junio de 1869.

Dear Fred:

Con thanks, acuse de recibo de la primera mitad de los billetes, 90 £.

Te adjunto 2 letters para Tussy. Tiene que contestar a Collet, alias Codocorto.1

Por la carta de Eichhoff que te adjunto se ve, por desgracia, que su hermano se ha asustado. Escríbeme qué hacemos ahora.2

Por fin he recibido y devuelto las últimas pruebas, e igualmente he mandado el prólogo.3 Ahora resulta que el retraso venía de 2 causas: 1.ª, el impresor es el señor Wigand, de Leipzig, y 2.ª, el señor Meissner, por su parte, no estaba encima del de Leipzig. Creía de verdad que yo llevaba semanas recibiendo las últimas pruebas directamente de Leipzig. ¡Dejadez alemana!

El noble Wilhelm guarda un profundo silencio.

Hoy, por fin, el tiempo turns a mejor.

He recibido de la Society of Arts una invitación a una conversazione en el Museo de Kensington para el 1 de July.4 Es cosa que se celebra solo una vez al año y a la que acude toda la aristocracia londinense, de la corte para abajo, hasta etc. Así que Jennychen verá a toda esa chusma.

Addio.

Tuyo, K. M.

Al reordenar mi estantería me ha vuelto a caer en las manos una pequeña edición antigua de las Réflexions etc. de La Rochefoucauld.5 Hojeándola, he encontrado:

«La gravedad es un misterio del cuerpo inventado para ocultar los defectos del espíritu». ¡Así que Sterne se lo birló a La Rochefoucauld!6

Bonitas también:

«Todos tenemos fuerza bastante para soportar los males ajenos».

«A los viejos les gusta dar buenos preceptos, para consolarse de no estar ya en condiciones de dar malos ejemplos».

«Los reyes hacen con los hombres como con las monedas: les dan el valor que quieren, y uno está obligado a aceptarlos según su curso, y no según su verdadero precio».

«Cuando los vicios nos abandonan, nos jactamos de creer que somos nosotros quienes los abandonamos».

«La moderación es la languidez y la pereza del alma, como la ambición es su actividad y su ardor.

«A menudo perdonamos a quienes nos aburren, pero no podemos perdonar a quienes aburrimos nosotros».

«Lo que hace que los amantes y las amadas no se aburran de estar juntos es que hablan siempre de sí mismos».

Estuve en el Trades-Unions-Meeting del last Wednesday, en Exeter Hall.7 Beesly hizo un speech realmente estupendo y descaradísimo, recordando las jornadas de junio (era el 24 de June), etc.8 Los periódicos, naturalmente, lo han killed, i. e. suppressed. Para colmo había cometido el delito de hablar con mucho desprecio de los periodistas ingleses.

  1. Letters: «cartas». Kurzellenbogen («codo corto») es un apodo; la persona no es segura. ↩

  2. Wilhelm Eichhoff (1833-1895), periodista berlinés, miembro de la Internacional, autor de una historia de la Asociación Internacional de los Trabajadores (Berlín, 1868) escrita con ayuda de Marx. ↩

  3. De la segunda edición de El 18 Brumario de Luis Bonaparte (Hamburgo, Otto Meissner, 1869). El prólogo de Marx lleva la fecha del 23 de junio de 1869. ↩

  4. Sociedad para el fomento de las artes, las manufacturas y el comercio, de Londres; el museo de South Kensington (hoy Victoria and Albert Museum). Conversazione: velada o recepción. ↩

  5. François de La Rochefoucauld (1613-1680), Réflexions ou sentences et maximes morales (1665). ↩

  6. En Tristram Shandy (1759-1767), Laurence Sterne define la gravedad casi con las mismas palabras. ↩

  7. Last Wednesday: «el miércoles pasado», el 23 de junio de 1869. Exeter Hall, gran sala de reuniones del Strand, en Londres. ↩

  8. Edward Spencer Beesly (1831-1915), historiador positivista, profesor en el University College de Londres, que había presidido el mitin de fundación de la Internacional en 1864. Las jornadas de junio: la insurrección obrera de París del 23 al 26 de junio de 1848. Speech: «discurso»; killed, i. e. suppressed: «matado, es decir, suprimido». ↩