Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 12 de agosto de 1869. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1302, pp. 220-221) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Manchester, 12 de agosto de 1869.
Querido Mohr:
El nudo gordiano de Schnaps lo he cortado comunicándole a Tussy el fact1 sin más; si eso la ha sumido en un conflicto de la naturaleza, no lo sé, pero por desgracia ahora tiene otra cosa que hacer: desde el viernes pasado tiene sin parar un dolor de muelas horrible en la misma muela que ya la atormentó antes. Hasta ahora lo ha llevado con un heroísmo asombroso, pero la falta de sueño y la larga tensión de los nervios acaban haciendo efecto, y hoy se la ve algo desmejorada. Dijo que vosotros no habíais querido que se la sacaran; con todo, como esto no puede seguir así, hoy la he mandado con Lizzie a uno de los mejores dentistas de aquí y le he dicho que se someta a su criterio. Después de examinarla largo rato, dice que espera salvar la muela, pero que, si el dolor no cesa para el sábado por la mañana, habrá que sacarla. En todo caso, la niña no puede aguantar cada 6 meses este dolor continuo que destroza los nervios; su salud general sufre por ello mucho más de lo que vale la muela entera. De todos modos, creo que pronto podré darte mejores noticias.
Ahora mismo tengo que ir al Instituto Schiller a ver qué ha pasado en Eisenach.2 Parece que el sábado los dos partidos se separaron en paz y que así al menos se evitó la gresca general.
Lo estúpidos y ruines que son los urquhartistas se ve en que nunca mencionan:
A Residence in Bulgaria, por St. Clair, late Captn. 28. Regt., y Ch. Brophy, 1869.3
Este libro lo han escrito 2 tipos, de los cuales St. Clair, antiguo oficial de Crimea que sabe turco, polaco, ruso y búlgaro, ha vivido en el país 3 años y el otro 1½, y siguen allí. La cosa está escrita de manera vivísima y plástica, y vale más que cualquier otro libro que yo conozca sobre el tema. Los tipos, para ser ingleses, tienen notablemente pocos prejuicios, aunque in economicis y también in politicis4 tienen sus pegas. Pero saben ver. Llegaron —al menos Brophy— como amigos de los cristianos y cambiaron por completo de opinión a favor de los turcos. Pero, como también le encuentran sus pegas al sistema de gobierno turco (aunque también en eso tienen bastante en común con Urquhart), los urquhartistas no pueden nombrar un libro que vale más que toda su Free Press, incluso desde su propio punto de vista. Los facts que trae valen para mí más que toda la palabrería de los urquhartistas, y la exposición de la política rusa y francesa en Constantinopla se la puede envidiar a estos dos el shortarmed5 Collet. Y la cosa está contada de modo que se puede leer, y leer con interés, y aquí servirá más que la Free Press con sus frases oraculares en 10 años.
Anteayer terminé con Gottfried Ermen. Todo firmado. Por fin completamente libre de ese hombre de bien.6
Saludos cordiales de todos.
Tuyo, F. E.
«El hecho». Schnaps, como Fouchtra en la carta anterior de Marx, era el apodo del hijo pequeño de los Lafargue, que iban a llegar a Londres. ↩
El Instituto Schiller (Schiller-Anstalt), club alemán de Manchester con biblioteca y sala de lectura de periódicos. En Eisenach se celebró del 7 al 9 de agosto de 1869 el congreso en el que Bebel y Liebknecht fundaron el Partido Obrero Socialdemócrata; los lassalleanos de Schweitzer que habían acudido se retiraron. ↩
S. G. B. St. Clair y Charles A. Brophy, A Residence in Bulgaria (Londres, 1869). Late Captn. 28. Regt.: «antiguo capitán del 28.º regimiento». David Urquhart, diplomático y publicista británico, turcófilo y enemigo obsesivo de la diplomacia rusa; la Free Press era el órgano de sus seguidores. ↩
«En economía» y «en política» (latín). ↩
«De brazo corto». Collet Dobson Collet, redactor de la publicación urquhartista; en el manuscrito, «Collett». ↩
El 30 de junio de 1869 Engels había dejado la casa Ermen & Engels; aquí se firmaron los documentos de su separación de Gottfried Ermen. ↩