Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 19 de noviembre de 1869. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1321, pp. 242-247) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Manchester, 19 de noviembre de 1869.

Querido Mohr:

Espero que Eccarius obligue a Potter a recoger el asunto aunque sea con retraso, precisamente por lo de la Land and Labour League.1

Creo que un añadido sobre las amnistías en el resto de Europa no haría más que debilitar la resolución,2 porque además de Rusia (que, sola, quedaría muy bien) habría que exceptuar también a Prusia por los condenados de la conspiración güelfa.3 En cambio, yo pulería todavía un poco el lenguaje: en el párrafo 2 añadiría delante de victims algo como imprisoned, para que a primera vista quede del todo claro a quién se refiere.

En el párrafo 3 cabe preguntarse si se puede hablar de the teeth of a position, y en lugar de steps in yo diría turns round.

Párrafo 4. With regard to en vez de with reference to me parece más directo.

Lizzie te ha votado al instante un vote of thanks por la resolución y le fastidia no poder estar presente el martes.

Lo de Holyoake es un mal asunto.4 El tipo es un puro go-between entre los burgueses radicales y los obreros. La cuestión es esta: ¿está compuesto el Consejo General de tal manera que haya que temer un swamping5 por gentuza de esa clase, o no? Si admitís a Holyoake, todavía puede venir más de uno, y vendrá en cuanto la cosa cobre importancia. Y si los tiempos se agitan, seguro que estos señores también acudirán a las sesiones e intentarán hacerse con la dirección. Y, que yo sepa, el señor Holyoake no ha hecho jamás lo más mínimo por la clase obrera en cuanto tal. A priori, todas las razones hablan en contra de su admisión; pero si al rechazarlo se produjeran escisiones en el Consejo, mientras que su admisión quizá cambiara en la práctica poco la composición del Consejo General, eh bien!6 Aun así, no me imagino bien un consejo obrero con ese sujeto dentro.

A Wilhelm ya le había mandado, antes de recibir tu carta de ayer, 5 £ con unas pocas líneas frías. El hombre es de verdad demasiado desvergonzado. Primero me insulta de todas las maneras, y luego encima tengo que apoyarle espiritual y materialmente, mandarle artículos para su periodiquito, que ha dejado de enviarme sin decir una palabra. Si le escribes, me harás un favor dándole a entender que, si quiere artículos míos, tenga la bondad de escribirme a mí directamente. ¡El limpiabotas del señor Wilhelm, lo que faltaba! Te devuelvo adjuntas las cartas.7

Muchas gracias por los folletos y los informes irlandeses; los 2 para Moore y Schorlemmer los entregaré.8

¿Cuándo estuvo Reclus en Londres? ¿Y cómo va la traducción francesa de tu libro? Desde que he vuelto no oigo ni una palabra de ella.

Y ahora, a Carey.9

Me parece que toda la controversia no toca directamente la economía propiamente dicha. Ricardo dice que la renta es el excedente del rendimiento de las tierras más productivas sobre el de las menos productivas. Exactamente lo mismo dice también Carey.

¡Continuará en el segundo correo!

Tuyo, F. E.

Así que en lo que es la renta están de acuerdo. Lo que se discute es solo cómo y por qué surge la renta. Ahora bien, la descripción que hace Ricardo del proceso por el que surge la renta (Carey, p. 104) es tan antihistórica como todos los apaños históricos de ese tipo de los economistas y como la gran robinsonada del propio Carey sobre Adán y Eva, pp. 96 y ss. En los economistas antiguos, Ricardo incluido, esto todavía es hasta cierto punto disculpable: no quieren tener conocimientos históricos de ninguna clase, son tan ahistóricos en toda su concepción como los demás ilustrados del siglo XVIII, para quienes semejantes excursos supuestamente históricos no son nunca más que una façon de parler10 para poder representarse de manera racional el origen de esto y de aquello, y en los que los hombres primitivos piensan y actúan siempre exactamente como si fueran ilustrados del siglo XVIII. Pero cuando Carey, que quiere desarrollar una teoría histórica propia, nos presenta ahí a Adán y Eva como colonos yanquis de los bosques del Oeste, no puede pretender que se le crea; él no tiene esa disculpa.

Toda la controversia se reduciría a nada si Ricardo, en su ingenuidad, no hubiera llamado a la tierra más productiva sin más «fertile». The most fertile and most favorably situated land11 es, según Ricardo, la que se cultiva primero. Exactamente como tiene que imaginarse la cosa un burgués reflexivo de un país cultivado desde hace siglos. Pues bien, Carey se agarra a lo de «fertile» y le atribuye a Ricardo haber afirmado que las tierras más productivas en sí mismas fueron las primeras en ponerse en cultivo, y dice: No, al contrario, las más fértiles en sí mismas (el valle del Amazonas, el delta del Ganges, el África tropical, Borneo y Nueva Guinea, etc.) siguen sin cultivarse aún hoy; los primeros colonos ponen siempre en cultivo primero las tierras que se drenan solas, es decir, las situadas en alturas y laderas, porque no pueden hacer otra cosa, pero estas son por naturaleza las más pobres. Y cuando Ricardo dice: Fertile and the most favorably situated, dice lo mismo, sin darse cuenta de que se expresa loosely12 y de que entre esas dos cualidades unidas por and se puede meter una contradicción. Pero cuando Carey, en la p. 138, ofrece un dibujo y asegura que Ricardo pone a sus primeros colonos en el valle, mientras que él los pone en las alturas (en el dibujo, sobre peñascos pelados y laderas impracticables de 45 grados), sencillamente le levanta a Ricardo ese falso testimonio.

Los ejemplos históricos de Carey, en lo que se refieren a América, son lo único aprovechable del libro. Como yanqui, ha podido vivir en persona el proceso de los settlements13 y seguirlo desde el principio, y de eso sí entiende. Aun así, seguro que también ahí hay mucho de acrítico mezclado que habría que cribar primero. Pero en cuanto llega a Europa empiezan las construcciones y el ridículo. Y que Carey tampoco es imparcial en lo de América lo indica el celo con que intenta demostrar la falta de valor, más aún, la cualidad de valor negativa (que la tierra, por así decir, vale menos 10 dólares por acre) del suelo sin cultivar, y con que ensalza el sacrificio de las compañías que, para su propia y segura ruina, hacen aprovechable para la humanidad la tierra baldía. Contado en el país de la colosal especulación con tierras, esto produce un efecto cómico. Por cierto, aquí no se menciona en ninguna parte la pradera, y también por lo demás se pasa sobre ello muy de puntillas. Toda la historia de la cualidad de valor negativa del suelo baldío y todas sus demostraciones con números las refuta, por lo demás, mejor que nadie la propia América. Si así fuera, América no solo tendría que ser el país más pobre, sino que tendría que empobrecerse relativamente cada año más, porque se tira cada vez más trabajo en ese suelo sin valor.

En cuanto a su definición de la renta: the amount received as rent is interest upon the value of labor expended, minus the difference between the productive power (the rent-paying land) and that of the newer soils which can be brought into activity by the application of the same labor that has been there given to the work14 —pp. 165, 166—, puede que aquí y allá, dentro de ciertos límites, sea correcta, sobre todo en América. Pero en el mejor de los casos la renta es una cosa tan complicada, a la que contribuyen tantas otras circunstancias, que eso, aun en esos casos, solo puede valer ceteris paribus,15 solo para 2 tierras colindantes. Que en la renta hay también interest for the value of labor expended lo sabía Ricardo tan bien como él. Si Carey declara que la tierra en cuanto tal vale menos que nada, entonces la renta, naturalmente, tiene que ser interest upon the value of labor expended o bien, como se dice en la p. 139, un robo. Claro que Carey nos queda a deber el paso del robo al interés.

Me parece que el origen de la renta en distintos países, y aun en un mismo país, no es ni mucho menos el proceso sencillo que se imaginan tanto Ricardo como Carey. En Ricardo, como he dicho, es disculpable: es la historia del pescador y el cazador aplicada a la agricultura.16 No es precisamente un dogma económico, pero Carey quiere hacer uno de su teoría sobre el asunto y demostrarlo como tal para el mundo entero, para lo cual, desde luego, hacen falta estudios históricos muy distintos de los del señor Carey. Puede incluso que haya habido lugares donde la renta surgió a la manera de Ricardo, y otros donde surgió a la manera de Carey, y otros más donde se dieron maneras de surgir completamente distintas. También se le puede observar a Carey que allí donde entran en la cuenta las fiebres, y encima las fiebres tropicales, la economía casi se acaba. A no ser que entienda su teoría de la población en este sentido: con el aumento de la población, los sobrantes se ven obligados a poner en cultivo las tierras más fértiles, es decir, más insalubres, y ahí o salen adelante o revientan, con lo que habría establecido felizmente la armonía entre él y Malthus.

En el norte de Europa, la renta no ha surgido ni a la manera de Ricardo ni a la de Carey, sino sencillamente de las cargas feudales, que más tarde la libre competencia llevó a su justo nivel económico. En Italia, otra vez distinto; vide Roma.17 Calcular qué parte de la renta en los viejos países cultivados es renta originaria propiamente dicha y qué parte interés por el trabajo invertido es imposible, porque en cada caso es distinto. Además, da completamente igual en cuanto está demostrado que la renta puede crecer aun sin invertir trabajo en la tierra. El abuelo de sir Humphrey de Trafford, en Old Trafford, junto a Manchester, estaba tan cargado de deudas que no sabía por dónde tirar.18 Su nieto, tras pagar todas las deudas, tiene una renta de 40 000 £ al año. Si descontamos unas 10 000 £ que corresponden a solares, quedan 30 000 £ de valor anual de la finca agrícola, que hace 80 años rendía quizá 2000 £. Si además se cuentan 3000 £ como interés del trabajo y el capital invertidos, lo que es mucho, queda un aumento de 25 000 £, o el quíntuplo del valor anterior, mejoras incluidas. Y todo eso no porque se haya invertido trabajo en ella, sino porque se ha invertido trabajo en otra cosa, al lado; porque la finca linda con una ciudad como Manchester y allí la leche, la mantequilla y las hortalizas se pagan bien. Y lo mismo en grande. Desde el momento en que Inglaterra se convirtió en un país importador de grano y ganado, y ya antes, la densidad de la población fue un factor en la determinación, o en el aumento, de la renta, con total independencia del trabajo invertido en la tierra en Inglaterra en su conjunto. Ricardo, con sus most favourably situated lands, incluye además la consideración de la relación con el mercado; Carey la ignora. Y si dijera entonces: la tierra en sí solo tiene un valor negativo, pero la situación tiene un valor positivo, con eso habría reconocido lo que niega: que la tierra, precisamente porque es monopolizable, tiene o puede tener un valor independiente del trabajo invertido. Pero sobre este punto Carey no dice ni mu.

Igual de indiferente es que en los países cultivados el trabajo invertido en la tierra se pague regularmente o no. Hace más de 20 años sostuve una vez que en la sociedad actual no existe ningún instrumento de producción que pueda durar de 60 a 100 años, ninguna fábrica, ningún edificio, etc., que al final de su existencia haya cubierto sus costes de producción. Sigo creyendo que, una cosa con otra, esto es del todo cierto. Y si Carey y yo tenemos razón los dos, eso no prueba nada ni sobre la tasa de ganancia ni sobre el origen de la renta, sino solo que la producción burguesa, medida incluso con su propia vara, está podrida.

Con estas glosas random19 sobre Carey ya tendrás bastante. Van muy revueltas, porque no he tomado extractos. En cuanto al adorno histórico-materialista-científico-natural, todo su valor es igual al de los dos árboles, el de la vida y el del conocimiento, que plantó en su obra paradisíaca, no para su Adán y Eva, que tienen que deslomarse en los bosques del Oeste, pero sí para sus descendientes. La ignorancia y la frivolidad solo son comparables aquí con la desvergüenza que le permite estrenar semejante material.

No me pedirás que lea los demás capítulos. Es la pura paja, y los gazapos de escolar ya no están sembrados tan espesos.20 Te mando el libro en cuanto vaya a la ciudad; aquí no hay ventanilla de correos lo bastante grande para echarlo. El lunes o el martes.

El periódico de Wilhelm es verdaderamente vergonzoso.21 Del parloteo clerical a lo comunidad libre22 ni siquiera quiero hablar, pero todas las noticias sobre sus asociaciones, etc., tienen siempre de 8 a 14 días cuando se imprimen. Schweitzer celebra el día 9 una asamblea en Leipzig y manda telegramas triunfales que salen el 10 en el Social-Demokrat.23 El 12 aparece en el Social-Demokrat que Liebknecht recibe 1000 táleros del banquero Fränkel. ¡¡Hasta el 17, ninguna respuesta!! Y de semejante estupidez y desidia vamos a tener que asumir nosotros la responsabilidad.

Tussy recibirá una carta uno de estos días.

Con los mejores saludos.

Tuyo, F. E.

  1. Johann Georg Eccarius, miembro del Consejo General, redactaba los informes de sus sesiones para el Bee-Hive, el semanario obrero de George Potter, que había suprimido el de la sesión anterior (véase 1869-11-18 Marx a Engels). La Land and Labour League (Liga de la Tierra y del Trabajo) se había fundado en Londres en octubre de 1869, con participación de miembros del Consejo General; Potter no había salido elegido para su comité. ↩

  2. El proyecto de resolución que Marx presentó al Consejo General el 16 de noviembre de 1869 sobre la respuesta de Gladstone a las peticiones de amnistía para los presos fenianos; Marx lo había copiado en su carta del día anterior. Las enmiendas de Engels se refieren a su texto inglés: victims of misgovernment («víctimas del mal gobierno»), imprisoned («encarcelados»), in the teeth of his responsible position («a despecho de su posición de responsabilidad»), steps in to preach («se presenta a predicar»), turns round («se vuelve»), with reference to y with regard to («en lo referente a», «con respecto a»). ↩

  3. Los güelfos, partidarios de la dinastía de Hannover, destronada cuando Prusia se anexionó el reino en 1866; varios fueron procesados en Prusia por conspirar a su favor. ↩

  4. George Jacob Holyoake, propagandista del cooperativismo y del librepensamiento, había sido propuesto para ingresar en el Consejo General. ↩

  5. Go-between: intermediario. Swamping: anegamiento, invasión. ↩

  6. «¡Pues bien!», es decir, que se le admita. ↩

  7. Las cartas de Liebknecht que Marx le había remitido. ↩

  8. Ejemplares del informe sobre el congreso de Basilea de la Internacional, que Marx le había enviado con los folletos irlandeses. ↩

  9. Marx le había pedido su opinión sobre la teoría de la renta del economista norteamericano Henry Charles Carey en The Past, the Present, and the Future (Filadelfia, 1848), libro al que remiten las páginas citadas. ↩

  10. «Manera de hablar». ↩

  11. «La tierra más fértil y mejor situada». ↩

  12. «Con poco rigor». ↩

  13. Asentamientos, colonizaciones. ↩

  14. «La cantidad recibida como renta es interés del valor del trabajo invertido, menos la diferencia entre la fuerza productiva de la tierra que paga renta y la de los suelos más nuevos que pueden ponerse en actividad aplicándoles el mismo trabajo que se ha dedicado allí a la obra». ↩

  15. «En igualdad de condiciones». ↩

  16. El cazador y el pescador primitivos con los que Ricardo ilustra, al comienzo de sus Principles, la determinación del valor. ↩

  17. Vide: «véase». ↩

  18. Los De Trafford, baronets, eran los grandes terratenientes de Old Trafford, al suroeste de Manchester. ↩

  19. «Hechas al azar», deshilvanadas. ↩

  20. En alemán, Donatschnitzer: faltas de gramática elemental, por la gramática latina de Donato, que se usaba en las escuelas. ↩

  21. El Volksstaat de Leipzig, órgano del Partido Obrero Socialdemócrata, dirigido por Liebknecht. ↩

  22. Las comunidades libres (freie Gemeinden), movimiento religioso racionalista y disidente alemán surgido en los años cuarenta. ↩

  23. Johann Baptist von Schweitzer, presidente de la Asociación General de Obreros Alemanes, y su órgano, el Social-Demokrat de Berlín. ↩