Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 29 de noviembre de 1869. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1323, pp. 251-252) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Manchester, 29 de noviembre de 1869.
Querido Mohr:
Muy bonito que Carey sea un desastre también en el único terreno en el que había que suponerle algunos conocimientos, la historia de la colonización de los Estados Unidos. Así que, au fond,1 al tipo no le queda nada.
La elección de Tipperary es un acontecimiento.2 Saca a los fenianos de la conspiración estéril y de la fabricación de pequeños golpes de mano y los pone en una vía de acción que, aunque sea legal en apariencia, es mucho más revolucionaria que todo lo que han hecho desde el fracaso de su insurrección.3 In fact, adoptan el modo de proceder de los obreros franceses, y eso es un progreso enorme. Ojalá la cosa siga adelante, como se pretende. El miedo que este nuevo giro ha provocado entre los filisteos, y que chilla por toda la prensa liberal, es la mejor prueba de que esta vez se ha dado en el clavo. Es característico el Solicitor's Journal,4 que observa horrorizado que para la elección de un preso político ¡no hay precedente en el Imperio británico! Tant pis;5 ¡dónde hay un país, aparte de Inglaterra, en el que el caso no esté a la orden del día! El bueno de Gladstone debe de estar rabiando de lo lindo.
Pero el Times deberías mirarlo ahora. En 8 días, tres leaders6 en los que se pide al Gobierno, o se pide a sí mismo, que ponga fin a los excesos de la prensa nacional irlandesa.
Tengo mucha curiosidad por vuestro debate de mañana por la noche y por su resultado, que no está en duda. Meter a Odger en el lío estaría muy bien. Espero que, además de él, se presente Bradlaugh por Southwark, y sería mucho mejor que saliera elegido este.7 Por lo demás, si los obreros ingleses no toman ejemplo de los campesinos de Tipperary, mal les va.
Aquí, en la Free Library y en la Chatham Library (que ya conoces),8 he encontrado todavía una masa de fuentes muy valiosas (aparte de los libros de second hand information),9 pero por desgracia ni Young ni Prendergast, ni la edición inglesa de la ley brehon que hace preparar el Gobierno inglés.10 Wakefield, en cambio, ha vuelto a aparecer. También diversas cosas del viejo Petty.11 La semana pasada me empollé los tracts del viejo sir John Davies (Attorney General for Ireland bajo Jacobo);12 no sé si los has leído, son la fuente principal; en todo caso, los habrás visto citados 100 veces. Es una verdadera vergüenza que no se puedan tener en todas partes las fuentes originales: en ellas se ve infinitamente más que en los refundidores, que vuelven confuso y enrevesado todo lo que allí es claro y sencillo. De ellos se desprende claramente que la propiedad común de la tierra seguía existiendo en Irlanda in full force13 en el año 1600, y que en los alegatos sobre la confiscación de las tierras caducadas del Ulster el señor Davies la presentó como prueba de que la tierra no pertenecía a los poseedores individuales (los campesinos) y, por consiguiente, o bien al lord que la había perdido, o bien, desde un principio, a la Corona. Nunca he leído nada más hermoso que ese alegato. El reparto se hacía de nuevo cada 2 o 3 años. En otro folleto describe con toda exactitud las rentas, etc., del jefe del clan. Estas cosas no las he visto citadas nunca, y si te sirven te las mando con detalle. De paso he pillado de lleno a monsieur Goldwin Smith.14 Resulta que este individuo no ha leído nunca a Davies, y por eso hace las afirmaciones más absurdas para encubrir a los ingleses. Pero a ese tipo lo voy a pillar.
La arenga del noble Luis Napoleón no he podido verlo hoy;15 solo las dulces esperanzas del buen Prévost-Paradol, que se imagina que está otra vez bajo Luis Felipe y que hoy amanece el milenio constitucional.16 Incorrigible!
Quería conseguir que el bueno de Dido contestara esta noche a Tussy a la carta de ella, que no ha llegado hasta hoy; pero el canalla se ha largado a la lluvia y la nieve para escaquearse de este deber, y ahora ya ha cerrado el correo, así que Tussy tendrá que tener paciencia hasta mañana.17 Pero seguro que ella piensa mucho más en O'Donovan Rossa, en la Chatham Prison, que en her own old chap,18 que acaba de entrar mojado y sucio y al que también encierran como convict en el back cellar.19
Muchos saludos a todos.
Tuyo, F. E.
«En el fondo». ↩
El dirigente feniano Jeremiah O'Donovan Rossa, que cumplía condena a trabajos forzados, había sido elegido diputado por el condado de Tipperary a finales de noviembre de 1869. ↩
El levantamiento feniano de marzo de 1867. ↩
Semanario jurídico londinense. ↩
«Tanto peor». ↩
Editoriales. ↩
George Odger, dirigente sindical y miembro del Consejo General, aspiraba a presentarse en una elección parcial por el distrito londinense de Southwark; Charles Bradlaugh, radical y librepensador. ↩
La biblioteca pública de Manchester y la Chetham's Library, donde Marx y Engels habían trabajado juntos en el verano de 1845. ↩
«Información de segunda mano». ↩
Arthur Young, A Tour in Ireland (1780); John P. Prendergast, The Cromwellian Settlement of Ireland (1865). La ley brehon (Engels escribe Breton Law) es el antiguo derecho irlandés, cuya edición con traducción inglesa (Ancient Laws of Ireland) se publicaba por encargo del Gobierno desde 1865. ↩
Edward Wakefield, An Account of Ireland, Statistical and Political (1812); sir William Petty, economista del siglo XVII, autor de The Political Anatomy of Ireland. ↩
Sir John Davies, fiscal general de Irlanda bajo Jacobo I, autor de A Discovery of the True Causes why Ireland was never entirely Subdued (1612) y de informes sobre causas judiciales irlandesas. Tracts: opúsculos. ↩
«Con plena vigencia». ↩
Goldwin Smith, historiador inglés, autor de Irish History and Irish Character (1861). ↩
El discurso del trono de Napoleón III en la apertura de la sesión del Cuerpo Legislativo, el 29 de noviembre de 1869. ↩
Lucien-Anatole Prévost-Paradol, periodista liberal francés de oposición, que se acercaba entonces al «Imperio liberal». ↩
Dido era el perro de Engels; Tussy, la hija menor de Marx, había pasado una larga temporada en Manchester. ↩
«Su viejo compañero». ↩
Convict: presidiario; back cellar: el sótano de atrás. ↩