Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 10 de febrero de 1870, con una posdata en inglés de su hija Eleanor. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1339, pp. 274-276) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

10 de febrero de 1870.

Dear Fred:

El sábado pasado salí por primera vez, pero con este maldito tiempo de niebla me agarré enseguida una especie de inflamación de los ganglios del cuello. El cuerpo está naturalmente sensible después de varias semanas de reclusión. Aquí sopla un viento del nordeste que, en estas circunstancias, prolonga la cárcel. Pero espero tener el cuello otra vez all right en el curso de esta semana.

El domingo vino a verme el pequeño Dakyns (el geólogo).1 Le he invitado para el domingo que viene. La gorra escocesa era el único recuerdo de su disfraz de Felix Holt, the Rascal.2 Estaba alegre como siempre, y Tussy, delighted3 de verle.

En cuanto a cosas nuevas, como las leyes irlandesas, etc., es muy difícil conseguirlas aquí de second hand.

Laura nos escribe hoy, entre otras cosas, que desde el pasado junio la agitación en París no ha dejado de crecer. Sobre todo desde la historia truculenta de Louis Noir,4 las mujeres de las capas obreras se han vuelto revoltosas, y ya sabes lo que eso significa en París.

El joven crackbrained5 Flourens es el hijito del difunto Flourens, secrétaire perpétuel de l'Académie,6 que durante toda su vida de casi 100 años se mantuvo siempre con el gobierno de turno y fue alternativamente bonapartista, legitimista, orleanista y otra vez bonapartista. En sus últimos años aún se hizo notar por su fanatismo contra Darwin.

Apropos de Napoleón I. En una de las «Cloches» que tienes hay un extracto, ya no sé de qué memorias, sobre el lamentable comportamiento del héroe. Jennychen quiere tener la cita. Ha tenido una disputa sobre ello en casa de los Monroe, donde querían negar los facts.

Del libro de Flerovski he leído las primeras 150 páginas (las llenan Siberia, el norte de Rusia y Astracán). Es el primer escrito en que se dice la verdad sobre la situación económica rusa. El hombre es enemigo declarado de lo que él llama «optimismo ruso». Yo nunca tuve una idea muy florida de ese Eldorado comunista, pero Flerovski supera todo lo esperado. Es en verdad curioso, y en todo caso señal de un cambio, que algo así pueda imprimirse en Petersburgo.

«У насъ пролетаріевъ мало, но зато масса нашего рабочаго класса состоитъ изъ работниковъ, которыхъ участь хуже чѣмъ участь всякаго пролетарія».7

La manera de exponer es muy original; a lo que más recuerda a veces es a Monteil.8 Se ve que el hombre ha viajado él mismo por todas partes y ha observado. Odio ardiente al landlord, al capitalista y al funcionario. Ninguna doctrina socialista, ningún misticismo de la tierra (aunque está a favor de la forma de la propiedad comunal), ninguna exaltación nihilista. Aquí y allá algo de paparrucha bienintencionada, que sin embargo cuadra con el grado de desarrollo de la gente a la que va destinado el escrito. En todo caso es el libro más importante que ha aparecido desde tu escrito sobre la Situación de la clase obrera.9 También está bien descrita la vida familiar del campesino ruso, con las horribles palizas a sus mujeres hasta matarlas, el aguardiente y las concubinas. Así que me viene de perlas que ahora me mandes las mentiras fantasiosas del ciudadano Herzen.

Recordarás que la «Égalité», inspirada por Bakunin, atacaba al General Council, le hacía públicamente (publice) toda clase de interpelaciones y amenazaba con más. Se envió entonces al Comité Romand de Ginebra un escrito, redactado por mí, y se mandó también a todos los demás comités de lengua francesa que mantienen correspondencia con nosotros.10 Resultado: toda la banda de Bakunin ha salido de la Égalité. Bakunin en persona ha fijado su residencia en el Tesino y seguirá con sus intrigas en Suiza, España, Italia y Francia. Entre nosotros se ha acabado ahora incluso el armisticio, porque sabe que, con ocasión de los últimos événements11 de Ginebra, le he atacado y denunciado con energía. Esa bestia se figura de veras que somos «demasiado burgueses» y por eso incapaces de comprender y apreciar sus sublimes concepciones sobre el «derecho de herencia», la «igualdad» y la sustitución del sistema de Estados actual por «l'Internationale». De nombre, su «Alliance de la Démocratie Socialiste» está disuelta; de hecho, sigue existiendo.12 Por la copia adjunta de una carta (que tienes que devolverme) de H. Perret, secrétaire du Conseil Romand, a Jung,13 verás que, efectivamente, la catástrofe se había producido en Ginebra antes de que allí recibieran nuestro escrito. Pero este afianzó el nuevo status rerum.14 El «Conseil» belga (Bruxelles) se ha declarado oficialmente del todo a favor de nuestra actuación contra la «Égalité», pero el secrétaire del Council belga, Hins (cuñado de De Paepe, pero peleado con él), ha mandado a Stepney una carta en la que toma partido por Bakunin y me acusa de apoyar al partido reaccionario entre los obreros de Ginebra, etc., etc.

¿Has visto en una de las «Marseillaise» que te mandé que el señor K. Blind ha metido en dicho periódico un reclamo del señor K. Blind, según el cual el susodicho Blind fue enviado a París como «embajador» junto con el general Schurz (Schütz no sonaba bastante bien), fue desterrado de París por Bonaparte y lo sigue estando, ¡y además fue antes miembro de la Asamblea Nacional alemana!15

My compliments to Mrs. Lizzie and friends.16

K. M.

[Posdata de Eleanor Marx]

Mi querido Engels:

Te estoy muy agradecida por mandarme aquel anuncio. El puesto es de los que me vendrán muy bien, así que no perderé tiempo en solicitarlo. Estoy segura de que me darás una referencia.

Con gracias y todo mi cariño para todos.

Adiós.

Tussy.

  1. John Roche Dakyns, geólogo inglés, amigo de Samuel Moore. La MEGA¹ corrige la grafía de Marx, «Dakin». ↩

  2. El protagonista radical de la novela de George Eliot Felix Holt, the Radical (1866); Marx juega con rascal, «granuja». ↩

  3. «Encantada». ↩

  4. Victor Noir (seudónimo de Yvan Salmon), periodista de La Marseillaise, asesinado por Pierre Bonaparte el 10 de enero de 1870; Marx lo confunde con su hermano, el escritor Louis Noir. Moritat: la canción truculenta de crímenes de los cantores de feria. ↩

  5. «Chiflado». ↩

  6. «Secretario perpetuo de la Academia». El fisiólogo Pierre Flourens (1794-1867), secretario perpetuo de la Academia de Ciencias; la vida «de casi 100 años» es una exageración de Marx. ↩

  7. «Tenemos pocos proletarios, pero en cambio la masa de nuestra clase obrera se compone de trabajadores cuya suerte es peor que la de cualquier proletario». ↩

  8. Amans-Alexis Monteil, historiador francés de la vida de las distintas clases. ↩

  9. Engels, La situación de la clase obrera en Inglaterra (Leipzig, 1845). ↩

  10. La circular del Consejo General al Consejo Federal de la Suiza francesa, de enero de 1870, redactada por Marx. ↩

  11. «Acontecimientos». ↩

  12. La Alianza de la Democracia Socialista, fundada por Bakunin en 1868, se había disuelto formalmente en 1869 para que sus secciones fueran admitidas en la Internacional. ↩

  13. Henri Perret, secretario del Consejo Federal de la Suiza francesa; Hermann Jung, relojero suizo, secretario corresponsal para Suiza en el Consejo General. ↩

  14. «Estado de cosas». ↩

  15. Karl Blind, demócrata alemán exiliado en Londres, al que Marx despreciaba por fanfarrón; en junio de 1849 había ido a París como enviado del gobierno revolucionario de Baden, con Franz Schütz, y fue expulsado de Francia. No fue diputado de la Asamblea Nacional de Fráncfort. Carl Schurz, revolucionario de 1849, era entonces senador de los Estados Unidos y general de la guerra de Secesión. ↩

  16. «Mis saludos a la señora Lizzie y a los amigos». ↩