Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 12 de febrero de 1870. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1341, pp. 278-281) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

12 de febrero de 1870.

Dear Fred:

Allen vino ayer a verme. No es más que un simple resfriado. Pero me aconseja que siga sin salir de casa hasta que pare el viento ruso, «which blows no good to anybody».1

Tu introducción, muy buena. No veo nada que cambiar ni que añadir. Con el tratamiento de 1866 estoy de acuerdo verbotenus.2 ¡Muy bonito el doble golpe a Wilhelm, el del Partido Popular, y a Schweitzer con su guardia de lumpen!3

En cuanto a las excuses4 de Wilhelm, nunca se sabe si miente a propósito o si, de pura confusión, todo le da vueltas en la cabeza como una rueda de molino. El fact5 es que desde Hannover escribí a Meissner que mandara ejemplares a Wilhelm, a la Zukunft y a Schweitzer, y que este último publicó enseguida un anuncio detallado. Además: los amigos de Wilhelm, Bonhorst y Bracke, en su visita a Hannover, vieron la nueva edición y me contaron que se habían puesto de acuerdo con Meissner para sacar una edición popular más barata.6 Meissner me escribió sobre ello. Acepté que esa edición fuera de 2000 ejemplares, de los que 1000 se entregarían a precio de coste a Bonhorst y compañía. Ellos se habían comprometido a responder de la colocación de esos 1000. Desde entonces no he vuelto a saber nada del asunto. Vamos a poner a prueba a Wilhelm. Escríbele que pregunte a Meissner cómo es que no ha anunciado el Dieciocho Brumario ni en el Volksstaat ni en la Zukunft e, ítem, por qué, pese al encargo que le hice desde Hannover, no les ha mandado ejemplares ni a él ni a Weiss, el de la Zukunft.7 Con la respuesta de Meissner tendría al mismo tiempo ocasión de decirle a este unas palabras serias sobre su dejadez.

De acuerdo del todo con tus glosas sobre la French radical press.8 No en vano Proudhon fue el socialista de la época imperial. Mi firme convicción es que, aunque el primer golpe partirá de Francia, Alemania está mucho más madura para un movimiento social y dejará muy atrás a los franceses. Gran error y gran engaño de estos si todavía se tienen por el «pueblo elegido».

Apropos!9 Jennychen oyó ayer murmurar en casa de los Monroe que el señor John Bull Bright no está en el campo, como dicen los periódicos, sino en la ciudad, bajo la vigilancia de un alienista. El reblandecimiento cerebral has again set in.10 Cobbett observa, a propósito del suicidio de Castlereagh, que Inglaterra, during one of its most critical epochs, was governed by a madman.11 Y lo mismo ahora otra vez, durante la crisis irlandesa.

Es divino que Bouverie, this incarnation of pure Whiggism, encuentre ilegal el procedimiento quoad O'Donovan.12 Bouverie está furioso porque le hicieron el vacío (cold shoulder) en el reparto de cargos.

El título del libro del señor Флеровскій13 es:

«Положеніе рабочаго класса въ Россіи».

С.-Петербургъ. Изданіе Н. П. Полякова. 1869.14

Lo que más me divierte en Flerovski, entre otras cosas, es su polémica contra los impuestos directos de los campesinos. Es exactamente la reproducción del mariscal Vauban y de Boisguillebert.15 También él siente que la situación de la gente del campo tiene su análogo en la época de la vieja monarquía francesa (desde Luis XIV). Como Monteil,16 tiene mucho sentido para lo popular: el «calmuco de mente recta», el «mordvino, poético pese a su suciedad» (al que compara con los irlandeses), el «tártaro hábil, epicúreo y vivo», el «pequeño ruso talentoso», etc. Como buen ruso, enseña a sus compatriotas lo que tendrían que hacer para convertir en lo contrario el odio que todas esas razas les tienen. Como ejemplo de ese odio cita, entre otras cosas, cómo una colonia de verdaderos rusos se trasladó de Polonia a Siberia. Esa gente solo sabe ruso, ni una palabra de polaco, pero se considera polaca y dedica a los rusos un odio polaco, etc.

De su libro se desprende irrefutablemente que la situación actual de Rusia ya no se sostiene, que la emancipación de los siervos, of course,17 no ha hecho más que acelerar el proceso de disolución y que se avecina una terrible revolución social. Aquí se ve también la base real del nihilismo de colegial que ahora está de moda entre los estudiantes rusos, etc. En Ginebra, by the by,18 se ha formado una nueva colonia de estudiantes rusos exiliados que en su programa proclama la lucha contra el paneslavismo y, en su lugar, la «Internacional».19

Flerovski muestra en un capítulo aparte que la «rusificación» de las razas extranjeras es un puro espejismo optimista, incluso en el Este.

No hace falta que me mandes el Lilienthal. Gaudissart lo tiene en ruso y en alemán. Anteayer me anunció su vuelta. Según lo que su mujer le contó antes a la mía, habría encontrado nuevo empleo. Pero me extraña que no lo mencione en su última epístola.

Adjunta, para devolvérmela, la copia de la carta de Hins a Stepney.20 En mi respuesta le he lavado bien la cabeza al tipo. Lo bien que se informa lo muestran, entre otros, los siguientes puntos. Dice que en nuestro informe sobre el congreso de Basilea hemos suprimido los debates sobre el derecho de herencia.21 Esto probablemente se lo ha hecho creer Bakunin, y él se lo cree, ¡aunque tiene nuestro informe en sus manos y sabe inglés de sobra para leerlo! ¡Habla de «mi» carta a Ginebra, adonde no he escrito ni una línea! Mi reprimenda por los manejos de Bakunin está en mi carta a Bruselas, adonde, además de comunicar la circular del General Council a Ginebra,22 tenía que rendir un informe general y comunicar el nombramiento de un nuevo secretario para Bélgica (Serraillier, ouvrier bottier de Marsella).23 Nos acusa de haber provocado la crisis de Ginebra, que, como muestra la Égalité, había terminado más de una semana antes de que llegara allí nuestra misiva, etc. El Conseil général belga, pese a Hins, ha declarado estar plenamente de acuerdo con nosotros.

Curioso: también el viejo Becker anuncia, con los demás bakuninistas, su salida del comité de redacción de la Égalité. Al mismo tiempo sostiene en su Vorbote exactamente lo contrario de lo que Bakunin hacía en la Égalité.24 ¡Viejo enredador! Salut.

Tuyo, K. M.

  1. «Que no trae nada bueno a nadie», eco del refrán inglés it's an ill wind that blows nobody any good. El «viento ruso» es el viento del este. ↩

  2. «Palabra por palabra». ↩

  3. El prefacio de Engels a La guerra campesina en Alemania criticaba tanto al Partido Popular del sur de Alemania, aliado de Liebknecht, como a la Asociación General de Obreros Alemanes de Johann Baptist von Schweitzer. Véase 1870-02-11 Engels a Marx. ↩

  4. «Excusas». ↩

  5. «Hecho». ↩

  6. Leonhard von Bonhorst y Wilhelm Bracke, dirigentes del Partido Socialdemócrata Obrero en Brunswick; Marx había pasado en Hannover, en casa de Kugelmann, parte del otoño de 1869. Se trata de la segunda edición del Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte (Hamburgo, Otto Meissner, 1869). ↩

  7. Guido Weiss, director de Die Zukunft (Berlín). ↩

  8. «Prensa radical francesa». ↩

  9. «A propósito». ↩

  10. «Ha vuelto a declararse». John Bright, el radical librecambista, ministro de Comercio en el gabinete de Gladstone, cayó enfermo a comienzos de 1870 y tuvo que retirarse durante meses. ↩

  11. «En una de sus épocas más críticas, estuvo gobernada por un loco». William Cobbett, el periodista radical inglés; lord Castlereagh, ministro de Asuntos Exteriores, se suicidó en 1822. ↩

  12. «Esta encarnación del más puro whiggismo», quoad: «en lo tocante a». Edward Pleydell-Bouverie, diputado liberal. Jeremiah O'Donovan Rossa, feniano preso, elegido diputado por Tipperary en noviembre de 1869; la Cámara de los Comunes anuló la elección en febrero de 1870 por estar condenado. ↩

  13. N. Flerovski, seudónimo de Vasili Vasílievich Bervi. ↩

  14. La situación de la clase obrera en Rusia, San Petersburgo, edición de N. P. Poliakov, 1869. ↩

  15. Sébastien Le Prestre de Vauban, autor del Projet d'une dîme royale (1707), y Pierre Le Pesant de Boisguillebert, economista, criticaron la carga fiscal que aplastaba a los campesinos bajo Luis XIV. ↩

  16. Amans-Alexis Monteil, historiador francés de la vida cotidiana de las distintas clases (Histoire des Français des divers états). ↩

  17. «Desde luego». ↩

  18. «Por cierto». ↩

  19. La sección rusa de la Internacional, fundada en Ginebra a comienzos de 1870 por Nikolái Utin y otros en torno al periódico Narodnoe Delo. ↩

  20. Eugène Hins, miembro del Consejo General belga de la Internacional, cuñado de César De Paepe; Cowell Stepney, tesorero del Consejo General de Londres. ↩

  21. El congreso de la Internacional celebrado en Basilea en septiembre de 1869, donde Bakunin defendió la abolición del derecho de herencia; el Consejo General publicó su informe en inglés. ↩

  22. La circular del Consejo General al Consejo Federal de la Suiza francesa, de enero de 1870, contra las maniobras de Bakunin en Ginebra. ↩

  23. «Obrero zapatero». Auguste Serraillier, miembro del Consejo General. ↩

  24. Johann Philipp Becker, veterano de 1848 en Ginebra, editaba Der Vorbote, órgano de las secciones alemanas de la Internacional en Suiza. L'Égalité era el órgano de la Federación de la Suiza francesa. ↩