Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 19 de febrero de 1870. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1343, pp. 283-284) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
19 de febrero de 1870.
Dear Fred:
Aunque todavía me sigue sentando muy mal salir de noche con este tiempo, anoche fui sin embargo a casa de Gaudissart.1 Me había escrito que tenía algo muy importante que comunicarme y que no podía traerme a cuestas los documentos. ¿Qué era? Una carta monstruo sobre Russica, un batiburrillo indecible que salta de una cosa a otra sin ton ni son, con el que ha obsequiado a la «Zukunft», que no lo publica y que tampoco contesta a sus cartas incendiarias pidiendo «explicaciones» sobre ese proceder. Además: una carta del editor del «Hermann» de aquí, en la que le pide que escriba contra Rusia para su periódico.2 Por lo visto a Bismarck le irritan mucho los ataques de Katkov.
Por último, un artículo en el periódico de Katkov en el que este 1.º, hace sospechoso a Bakunin por ciertos asuntos de dinero, 2.º, lo presenta como su corresponsal siberiano y 3.º, le reprocha haber escrito desde Siberia, o poco antes de que lo mandaran allí (no recuerdo bien), una carta sumisísima al emperador Nicolás.3 Gaudissart me mandará una copy, que te pasaré.
Gaudissart vuelve a tener negocio, pero todavía no tiene nueva office en la City. Además tiene que volver a poner en marcha el business.
Esta noche, aunque lo de ayer no me sentó bien, tengo que volver a la ciudad. Me han convocado (summoned) al subcomité.4 Y la cosa es de hecho importante, porque los de Lyon han expulsado a Richard de su sociedad, pero es el Consejo General el que tiene que decidir. Richard, hasta ahora leader en Lyon, un hombre muy joven, es muy activo.5 Fuera de su enfeudamiento a Bakunin y de la sabihondez que va con él, no sé qué se le puede reprochar. Parece que nuestra última circular ha causado mucha sensación y que en Suiza como en Francia ha empezado una cacería de bakuninistas. Pero est modus in rebus,6 y ya me encargaré de que no se cometa ninguna injusticia.
Lo mejor del discurso de Gladstone es la larga introducción, en la que dice que hasta las leyes «beneficent»7 de los ingleses producen siempre en la práctica lo contrario. ¡Qué mayor prueba quiere el tipo de que Inglaterra no está llamada a legislar y administrar Irlanda!
Sus medidas son un bonito remiendo. Lo principal en ellas es engatusar a los lawyers con la perspectiva de pleitos y a los landlords con la perspectiva de una «ayuda del Estado».
El escándalo electoral de Odger tiene una doble ventaja: los cochinos whigs han visto por primera vez que tienen que dejar entrar obreros en el Parlamento o entrarán los tories. Pero, en segundo lugar, la lección para el señor Odger y compañía. Pese a Waterloo, habría salido elegido si una parte de los obreros irlandeses no se hubiera abstenido, porque en el debate del Consejo General, que conocían por el Reynolds, se había comportado de manera tan acomodaticia (trimming).8
La Bill irlandesa la recibirás la semana que viene.
Salut.
Tuyo, K. M.
Apropos! El señor Siebel o Sybel, como se llame el tipo, parece olvidar que los prusianos ya habían dejado en la estacada a los austriacos para participar, con exclusión de estos, en el segundo reparto de Polonia.9 El cochino proceder de los prusianos en aquella ocasión ya lo reveló un escrito polaco de 1794, que leí en traducción alemana, y la manera tan burda en que Rusia hizo de las dos grandes potencias alemanas sus tools y fools10 en la guerra contra los jacobinos está muy bien expuesta en un panfleto polaco escrito en francés de 1848. Los nombres de los dos autores citados no los recuerdo, pero están en mis cuadernos.
Sigismund Borkheim; véase 1870-02-11 Engels a Marx. Russica: «escritos sobre Rusia». ↩
Hermann, semanario alemán de Londres. ↩
Mijaíl Katkov, publicista reaccionario ruso, director de las Moskovskie Védomosti. Bakunin escribió en 1851, preso en la fortaleza de Pedro y Pablo, una «Confesión» al zar Nicolás I; fue deportado a Siberia en 1857. ↩
El subcomité del Consejo General de la Internacional, que preparaba sus asuntos. ↩
Albert Richard, periodista, dirigente de la Internacional en Lyon y partidario de Bakunin. ↩
«Hay una medida en las cosas» (Horacio, Sátiras, I, 1). ↩
«Benéficas». Gladstone presentó su proyecto de ley agraria irlandesa el 15 de febrero de 1870: véase 1870-02-17 Engels a Marx. ↩
George Odger, zapatero, miembro del Consejo General, se presentó en febrero de 1870 a una elección parcial en Southwark contra el candidato liberal, Sydney Waterlow (de ahí el juego con Waterloo); la división del voto dio el escaño a un conservador. En el debate del Consejo General sobre la amnistía de los presos fenianos (noviembre de 1869), publicado por el semanario radical Reynolds's Newspaper, Odger se había mostrado conciliador con el gobierno. ↩
Heinrich von Sybel; véase 1870-02-17 Engels a Marx. El segundo reparto de Polonia (1793) se hizo entre Rusia y Prusia, sin Austria. ↩
«Instrumentos» y «tontos». ↩