Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 28 de abril de 1870. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1364, pp. 310-312) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

28 de abril de 1870.

Dear Fred:

Ayer volví a casa de Schapper. I fear he is fast sinking.1 Él mismo hablaba de su muerte como de algo decidido; incluso me contó que había dispuesto que su mujer lo enterrara el domingo que viene. Es tisis pulmonar. Schapper hablaba y se comportaba realmente d'une manière distinguée.2 Mientras estuvieron en el cuarto su mujer y su hijo mayor, llevó la conversación (solo puede hablar con esfuerzo) en francés. Je ferai bientôt la dernière grimace.3 Se burló del viejo Oberski, que desde hace unos meses se ha hecho católico y reza, ídem de Ruge, que vuelve a creer en la inmortalidad del alma.4 En ese caso, dijo, el alma de Schapper zurraría al alma de Ruge en el más allá. Le divertía hacer chistes sobre las viejas historias, el trato con Luis Bonaparte, el doctor Conneau, Persigny, G. Cavaignac, etc., y después con Willich, etc.5 Le tranquilizaba que su hija estuviera casada, que su hijo mayor, Karl, fuera independiente (encuadernador) y que los dos pequeños ganaran ya cada uno 1 £ per week (orfebres). Al más pequeño, esperaba, lo recogería su hermano (en Nassau). A su mujer le había dejado sus pocos bienes, y ella viviría con los dos chicos pequeños. «Diles a todos los nuestros que he permanecido fiel a los principios. No soy un teórico. Durante el tiempo de la reacción tuve bastante con sacar adelante a mi familia. He vivido como un obrero hardworking6 y muero como proletario». Le di recuerdos tuyos y le dije que, si hubieras creído que la cosa era grave, habrías venido a verle. Eso le alegró visiblemente. Schapper tiene 57 años. Lo que hay de verdaderamente viril en su carácter vuelve a destacar ahora con claridad y de manera sorprendente.

Al salir de casa de Schapper tenía que hacer una segunda visita de enfermo. Borkheim me había escrito anteayer unas líneas: que había estado toda la semana enfermo en casa, que probablemente tendría que guardar cama otra semana, luego al campo, etc. Por la manera en que me recibió su mujer vi enseguida que la cosa era sérieux.7 Había tenido fiebre tifoidea; ahora parece en vías de mejoría. Tiene el pulmón decididamente afectado. El médico inglés, uno de los médicos de hospital de aquí, lo había predicho todo y repite ahora que espera, que está casi seguro de que esta vez saldrá adelante, pero que, si Borkheim no abandona su vida desenfrenada, no le queda ni un año que consumir.

El caso es que Borkheim se dedica con furia desde las 4 y media o las 5 hasta las 9 de la mañana al ruso, etc., y repite lo mismo de 7 a 11 de la noche. Ya sabes cómo escribe polémicas contra Dios y contra el diablo y cómo, desde que tiene una biblioteca considerable, ha querido hacerse sabio a la fuerza.

El médico exige que durante 2 años por lo menos, aparte de los negocios, cuelgue todo lo demás y pase el ocio con lecturas ligeras y otras distracciones. Si no, está perdido, y además sin remedio. No tiene fuerzas para trabajar por dos.

Le vi about 10 minutes.8 Tenía un aspecto condenadamente fatigué9 y flaco. Le dije que tú, mientras estuviste atado al negocio, solo te habías ocupado very moderately10 de otras cosas. Lo hice a propósito, porque sé que te tiene mucho respeto. Cuando volví a bajar al parlour11 donde estaba su mujer, le conté la conversación. Ella me dijo (y yo le prometí poner de mi parte) que tú le harías el mayor favor si escribieras a su marido. Primero, lo animaría especialmente (una atención así por tu parte), y segundo, se lo tomaría a pecho si le dieras el consejo de no arruinarse con trabajo extra (extrawork).

Según mi feeling,12 Borkheim está por el momento hors de danger,13 pero tiene que cuidarse condenadamente. Apropos! Estaba muy enfadado con Liebknecht porque primero publica la carta de Bakunin y luego le escribe a él (Borkheim) que él (Borkheim) tiene que contestar ahora. ¡Este buen Wilhelm, siempre ready14 a hacer blunders15 para que otros tengan que trabajar! C'est un imbécile.

Flourens ha estado ya varias veces en mi casa. Es un tipo muy simpático. Lo que predomina en él es la audacity.16 Pero tiene mucha formación en ciencias naturales. Durante un año dio clases de etnología en la Universidad de París, ha estado por todas partes en el sur de Europa, Turquía, Asia minor, etc. Lleno de ilusiones y de impaciencia revolucionaria, but a very jolly fellow with all that,17 nada de la escuela de los hombres «serios». Lo han propuesto para nuestro Council, al que ha asistido 2 veces como invitado. Sería muy bueno que se quedara más tiempo aquí. Es worth while18 influir sobre él. Pero si Bonaparte da una amnistía después del plebiscito, volverá a París. Anoche le dieron un banquete, a él y a Tibaldi, la logia masónica francesa, la French Branch, etc.19 También L. Blanc, Talandier, etc., querían participar. Toda la chusma revolucionaria francesa de aquí le hace la corte, pero ya está pretty well20 enterado de quiénes son estos señores.

Muchas gracias por tus explicaciones sobre los Irish bogs.21 Por diversión me he procurado el Return sobre las Game Laws Convictions (Inglaterra y Gales) del año 1869. Número total de convictions: 10 345.22 Estos son, pues, los agrarian crimes específicos de los ingleses y de los galeses. ¿Por qué no suspende también el señor Gladstone la Constitución en Inglaterra?

Tenías razón al olerte algo en la carta de Pigott. Por el Flag of Ireland adjunto (letter del Paris correspondent del Irishman en dicho periódico) se ve la mauvaise foi23 de esos tipos. Pigott, como sabe que nosotros tenemos aquí el Irishman, hace imprimir la porquería en el Flag.24

Con el Flag te mando 5 números de órganos españoles de la «Internacional», a saber, 2 de La Federación, 1 de El Obrero y 1 de La Solidaridad.25

Las Marseillaises no las mando hasta el sábado. Antes tengo que sacar de ellas algunas notas sobre el asunto de Le Creusot, etc., para el Central Council.26

El martes pasado el Consejo Central aprobó por unanimidad mi propuesta (supported by Muddershead): to sever our connexion with the Beehive and to publish that resolution.27 El señor Applegarth estaba sentado enfrente de mí mientras yo motivaba mi propuesta, with a diminished head.28 Él y Odger están en el comité de redacción del Bee-Hive. Denuncié el periódico como vendido a los burgueses (S. Morley, etc.) y mencioné en especial su manera de proceder con nuestras resoluciones y debates sobre Irlanda, etc. Por acuerdo del Council, el martes que viene tengo que presentar la resolución redactada.

Salut.

Tuyo, Mohr.

  1. «Me temo que se hunde deprisa». Karl Schapper murió ese mismo 28 de abril de 1870. ↩

  2. «De una manera distinguida». ↩

  3. «Pronto haré la última mueca». ↩

  4. Ludwik Oborski, militar polaco emigrado en Londres; Arnold Ruge, el antiguo joven hegeliano. ↩

  5. Henri Conneau, médico de Luis Bonaparte, y Victor de Persigny, su confidente, le acompañaron en el exilio y en los golpes de Estrasburgo y Boulogne; Godefroy Cavaignac, republicano francés; August Willich, con el que Schapper encabezó en 1850 la fracción que se escindió de la Liga de los Comunistas. ↩

  6. «Trabajador». ↩

  7. «Seria». ↩

  8. «Unos 10 minutos». ↩

  9. «Cansado». ↩

  10. «Muy moderadamente». ↩

  11. «Sala de estar». ↩

  12. «Impresión». ↩

  13. «Fuera de peligro». ↩

  14. «Dispuesto». ↩

  15. «Pifias». ↩

  16. «Audacia». ↩

  17. «Pero, con todo eso, un tipo muy alegre». ↩

  18. «Vale la pena». ↩

  19. Paolo Tibaldi, revolucionario italiano, condenado en París en 1857 por un supuesto complot contra Napoleón III. ↩

  20. «Bastante bien». ↩

  21. Véase 1870-04-15 Engels a Marx. ↩

  22. El Return era un informe estadístico parlamentario; Game Laws Convictions: condenas por infracción de las leyes de caza. ↩

  23. «Mala fe». ↩

  24. Richard Pigott editaba en Dublín The Irishman y The Flag of Ireland. ↩

  25. La Federación (Barcelona), El Obrero (Palma de Mallorca) y La Solidaridad (Madrid), periódicos de la Internacional en España. ↩

  26. Las huelgas de los obreros de las fábricas Schneider de Le Creusot, a comienzos de 1870, reprimidas por la tropa. ↩

  27. «Romper nuestra relación con el Bee-Hive y publicar esa resolución»; «apoyada por Muddershead» (George Mottershead). ↩

  28. «Con la cabeza gacha». Robert Applegarth, secretario del sindicato de carpinteros, y George Odger, miembros del Consejo General. Samuel Morley, fabricante liberal que financiaba el Bee-Hive. ↩